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La Inmaculada Concepción

Misa Pr. Gl. Cr. Pf  pr

     8 de Diciembre

  Diócesis de Bilbao: Día del Seminario

 

 

CANTOS PARA LA CELEBRACION

 

Entrada: Hija de Sión; Salve, reina de los cielos; Madre del Salvador. 

Salmo 97: Cantad al Señor un cántico nuevo; Los confines de la tierra. 

Gloria

Aleluya: 

Comunión: Se alegra mi espíritu; El Señor hizo en mí maravillas; Ave Maris Stella

Final: Salve, Regina. Bendita tú entre las mujeres.

 

 

 

En el corazón de Adviento, la solemnidad de la Inmaculada Concepción de María es una invitación a la acción de gracias por toda la esperanza que Dios nos comunica a través de ella. Esperanza porque el mal no tiene la última palabra. Ni la más importante, puesto que Dios se compromete personalmente y se implica para vencer al mal y al pecado: la elección de María es prenda de la humanidad que un día será también «llena de gracia».

Como María, la Iglesia tiene —nosotros tenemos— la misión de llevar Cristo al mundo y a las personas de hoy: que Él sea conocido, amado, servido, seguido... Y también la misión de comunicar, a través de nuestro testimonio de vida, cuál es el proyecto de Dios para nosotros: Él nos ama gratuitamente y ha querido, desde siempre, que seamos hijos suyos, personas irreprochables, hermanos en todo de su Hijo Jesucristo.

Marta forma parte de nuestra familia humana y cristiana. En ella se ha realizado plenamente el proyecto de Dios. También nosotros caminamos hacia la realización de este proyecto, con la fuerza del Espíritu y pidiendo que María sea la madre y maestra que nos eduque. Y nos haga capaces de dar testimonio de que es posible seguir este camino.
 

Procesión y canto de entrada

 

Saludo

En el nombre del Padre...

El Dios de la paz esté con todos vosotros.

 

MONICION DE entrada.

La fiesta de la Inmaculada es una celebración importante dentro del tiempo de Adviento. María, la madre de la esperanza, nos ayuda a prepararnos para acoger con gozo a Jesucristo en nuestras vidas.

Hoy es también el Día del Seminario. El servicio del sacerdote es indispensable para que la vida de la comunidad cristiana sea suficientemente atendida.

La llamada del Señor es para seguirle plenamente.


 

Acto penitencial: Nos confesamos culpables ante Dios y los demás e invocamos a Nuestra Señora la Virgen María, refugio de pecadores, para que interceda por nosotros, diciendo:

Yo confieso…

 

El Señor tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve de su mano a la vida eterna.

 

Hoy, sí entonamos el Gloria, aunque estemos en Adviento.

 

GLORIA. Proclamemos la gloria de Dios, rezando juntos el gloria.

 

ORACION COLECTA. OREMOS. Oh Dios, que por la Concepción Inmaculada de la Virgen María preparaste a tu Hijo una digna morada, concédenos por su intercesión llegar a ti limpios de toda culpa. Por NSJC, tu Hijo...
 

 

MONICIÓN A LAS LECTURAS

La palabra de Dios nos recordará cómo Él sigue empeñado en contar con el ser humano, representado en María, para que su promesa llegue a buen término.

Dios hoy nos sigue invitando, y espera de nosotros un Sí confiado y comprometido, como el de María. Vamos a escucharlo. 

 

MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA

La lectura del Génesis nos presenta una ruptura de relaciones entre Dios y el hombre con una condena y una promesa de restauración.
 

 

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA

Pablo, en medio de sus tribulaciones, entona un canto de alabanza a Dios. Canto de alabanza por el proyecto optimista de Dios sobre el mundo.
 

 

MONICIÓN A LA LECTURA EVANGÉLICA

María tiene una parte decisiva en el proyecto de restauración del mundo. Turbada y asombrada, responde, sin embargo, con su “fiat” al anuncio del ángel. Ahí radica su grandeza.
 

 

CREDO. Hacemos profesión de nuestra fe,  rezando el credo.

 

Oración universal: Con la confianza propia de quienes tienen a Dios como Padre, presentémosle las necesidades de su pueblo. Contestamos cantando: Señor, escúchanos. Señor, óyenos.

1.- Por la Iglesia. Para que, viviendo fiel al Evangelio, dé signos creíbles de la Buena Noticia de Jesús en medio del mundo. Oremos. Señor, escúchanos. Señor, óyenos.

2.- Por las mujeres, especialmente por las que son víctimas de tantas vejaciones, violencia, asesinatos. Para que, con el esfuerzo de las autoridades y de todos nosotros, logremos que puedan ser respetadas, se reconozca su dignidad, sigan llenando el mundo de vida y ningún hombre se atreva a ponerles una mano encima.
Oremos. Señor, escúchanos. Señor, óyenos.

2.- Por las religiosas y todas aquellas mujeres que dedican su vida, su tiempo, a diversas tareas eclesiales. Oremos. Señor, escúchanos. Señor, óyenos.


3.- Por las madres, esposas, viudas, solteras, novias. Oremos. Señor, escúchanos. Señor, óyenos.


4.- Por los seminaristas que se preparan para ser sacerdotes en nuestra Iglesia diocesana. Para que encuentren en los creyentes el apoyo ilusionado de quienes vamos a vivir con ellos una misión compartida. Oremos. Señor, escúchanos. Señor, óyenos.


5.- Por quienes estamos celebrando esta Eucaristía. Para que, como María, respondamos con un Sí generoso a la llamada de Dios, trabajando por la justicia y la paz para todos.
Oremos. Señor, escúchanos. Señor, óyenos.

  Escucha, Padre, la oración que tu pueblo te dirige en este día. Por JNS.  


Monición a la colecta

Recordad que la colecta de hoy está destinada al Seminario Diocesano, de manera que pueda cumplir con su tarea de formar a los futuros sacerdotes y acompañar a quienes se plantean la posibilidad de ser curas en nuestra Iglesia. Gracias por vuestra colaboración.


O estas otras

 

Oración universal: Con la confianza propia de quienes tienen a Dios como Padre, presentémosle las necesidades de su pueblo.

1.- Por la Iglesia. Que, como María, se esfuerce cada día por responder a lo que Dios espera de ella, viviendo en fidelidad al Evangelio y a los pobres. Roguemos al Señor.

 2.- Por las personas que sufren o viven sin esperanza. Por las mujeres sometidas a  todo tipo de vejación y muerte. Por la paz en nuestro pueblo. Que todos los cristianos nos impliquemos activamente, para hacer posible la Justicia de Dios en la vida de todas las personas. Roguemos al Señor.

3.- Por las adolescentes que, sin formación ni información, se ven obligadas a abortar; para que puedan contar con familiares, asociaciones, personas formadas, a la hora de tomar tan seria decisión. Roguemos al Señor.

4.- Por las madres de familia, para que con su intuición femenina, orienten a sus hijos hacia los valores evangélicos fundamentales para toda vida humana. Oremos.

5.- Por todos aquéllos que sufren en su propia carne la insolidaridad de la sociedad. Roguemos al Señor.

6.- Por nuestra comunidad cristiana. Que sepa acompañar a los más jóvenes, ayudándoles a escuchar las llamadas vocacionales de Dios, y a responderle con generosidad. Roguemos al Señor.

7.- Por todos nosotros, para que la celebración de la fiesta de María Inmaculada nos haga ser más consecuentes con nuestros compromisos cristianos. Roguemos al Señor.

 Te lo pedimos por JNS.

 

ACOGER A JESÚS

Hoy celebramos el día de María, como criatura que acoge en su seno a Jesús, mujer sencilla, limpia de corazón, con un confianza grande en el Padre, dispuesta y abierta a la voluntad de Dios. Oremos.

María, enséñanos como acoger a Jesús en nuestras vidas

Por nuestra Iglesia, para que siguiendo el ejemplo de la docilidad de María, sea testimonio del amor maternal del Padre hacía todos sus hijos y en especial hacia aquellos que más le necesitan.

María, enséñanos como acoger a Jesús en nuestras vidas

Por nuestras queridas madres, para que valoremos todo lo que han hecho por nosotros y seamos hijos agradecidos cuidando y velando por ellas.

María, enséñanos como acoger a Jesús en nuestras vidas

Por los que tienen responsabilidad en nuestros gobiernos e instituciones, para que abandonando los caminos de la corrupción pongan todo su esfuerzo en lograr una sociedad más justa e igualitaria para todos.

María, enséñanos como acoger a Jesús en nuestras vidas

Por todos los que sufren la soledad, la exclusión en nuestra sociedad, para que rompamos las barreras que nos separan y tendamos puentes de acogida, proximidad e inclusión.

María, enséñanos como acoger a Jesús en nuestras vidas

Por todos los hombres y mujeres que viven sin esperanza ni consuelo, para que preparar los caminos del Niño que viene nos lleve a ofrecer esperanza y sentido de vida junto a los que sufren.

María, enséñanos como acoger a Jesús en nuestras vidas

Padre bueno, en este día de fiesta grande en honor de María nos ponemos todos en tus manos con la confianza puesta en tu corazón paternal y maternal, que sólo quiere todo bueno para nosotros. Te damos las gracias por mediación de tu hijo Jesús.
 

 

Ofrendas: 

Señor, recibe complacido el sacrificio que te ofrecemos en la solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, y así como a ella la preservaste limpia de toda mancha, guárdanos también a nosotros, por su poderosa intercesión, limpios de todo pecado. Por Jesucristo...

 

Prefacio propio

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, 

darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.

Porque preservaste a la Virgen María de toda mancha de pecado original, para que en la plenitud de la gracia fuese digna madre de tu Hijo y comienzo e imagen de la Iglesia, Esposa de Cristo, llena de juventud y de limpia hermosura.

Purísima había de ser, Señor, la Virgen que nos diera el Cordero inocente que quita el pecado del mundo. Purísima la que, entre todos los hombres es abogada de gracia y ejemplo de santidad.

Por eso, unidos a tos ángeles, te aclamamos llenos de alegría.

Santo, Santo, Santo

 

MARÍA, MADRE DE JESÚS


Acción de gracias

Te bendecimos, Dios y Señor nuestro,
creador del espacio y del tiempo,
y te agradecemos el nuevo año recién amanecido.

Gracias por el milagro de la vida,
gracias por darnos energía y fuerza
para encarar los retos de un nuevo año.

Gracias por renovar nuestra esperanza
y reavivar las utopías.

Te agradecemos en este día tan señalado
el maravilloso testimonio de María, la Madre de Jesús,
en quien, a través de toda su vida, plena de amor,
hemos podido descubrirte
como Dios Padre y Dios Madre de todos nosotros.

Unidos ahora a todos nuestros hermanos,
nos proclamamos orgullosos hijos de María
y cantamos en tu honor
este himno de agradecimiento y alabanza.

Himno de alabanza


Memorial de la Cena del Señor

Te damos gracias, Padre Dios,
por regalarnos aquel niño, nacido de una gran mujer,
que vino a rescatarnos de las injusticias y la opresión.
Jesús es para nosotros tu perfecta encarnación,
por su medio te hemos reconocido como Enmanuel,
un Dios inmerso en la humanidad,
próximo y cercano, un Dios bondadoso y paternal.

De Jesús dirían luego que fue la luz y el camino.
Y es que Jesús es nuestra fuerza,
nos motiva, nos anima a seguirle
y nos descubre la satisfacción de vivir para los demás.

Dijeron de él que fue agua, y también vida.
No se acaban ahí los signos
que representan a tu hijo Jesús.

Jesús simbolizó toda su vida y hasta su muerte,
en unos sencillos gestos,
pidiéndonos que le siguiéramos
por ese mismo camino de salvación.

Jesús fue un hombre bueno, creyó en Ti y te imitó en todo.
 


Fracción del pan

Comunión

Invocación al Espíritu de Dios

Inspíranos tu espíritu renovador,
ese espíritu que recrea todas las cosas
e inaugura siempre un tiempo nuevo,
el que vivió en plenitud Jesús,
el mismo espíritu que guió los pasos de su madre María.

Ilumina nuestra toma de decisiones
para que obremos siempre con rectitud.

Comunícanos tu fuerza para denunciar las injusticias
y danos un corazón bueno y generoso, maternal,
para comprender y perdonar a todos.

Pondremos nuestro mayor empeño
en hacer más habitable la Tierra.

Bendice, Padre Dios,
a quienes durante el pasado año vinieron a este mundo.

También debemos darte gracias, aunque nos duela,
por quienes nos dejaron para vivir plenamente contigo.

A Ti, Señor de los trabajos y del día,
por Jesús, el Salvador, nacido en medio de la noche,
te sea dada toda alabanza en este nuevo año y por los años futuros. Amén.



Padrenuestro: Como hijos de Dios, con toda confianza, nos atrevemos a decir:  

 

Invitación a la comunión: Este es el Mesías de Dios, que viene a salvar a todos los pueblos. Dichosos los llamados a la mesa de su Reino.  

 

Oración de acción de gracias y petición

Padre bueno,

hoy todo invita al agradecimiento

por cuanto has hecho en María

y quieres hacer en nosotros,

movido por tu gran amor;

te damos gracias

porque podemos dirigirnos a María

como madre y como modelo de fe,

como persona capaz de acoger tu palabra

y dispuesta a vivirla con toda su alma.

Gracias porque María

trajo a Jesús al mundo,

nos lo ha dado a conocer,

ha invitado a obedecerle

y ella ha sido la primera discípula.

Haz que, como ella,

sepamos estar atentos

a acoger en todo momento tus proyectos,

no temamos adherirnos a ellos de corazón

ni digamos que hoy es imposible

vivir siguiendo el evangelio de Jesús como hizo María.

Ayúdanos, sobre todo, a no ver como normal

ni a pactar jamás con el mal y el pecado

que encontramos en el mundo

y dentro de nosotros:

que no pactemos con el egoísmo y la violencia,

que no seamos indiferentes

cuando se violan derechos humanos

o se esclavizan personas,

ni cuando se nos invita a vivir sin fe;

líbranos de decir que esto ha ocurrido siempre

y que es imposible mejorar el mundo.

Que tengamos el coraje de creer

y deponer en práctica que,

si cada, persona de fe es un poco mejor

y cada comunidad cristiana vive más evangélicamente,

el mal va retrocediendo

y allanamos el camino

para recibir con mayor plenitud tu gracia.

 

POSCOMUNIÓN. OREMOS. Señor Dios nuestro, que la Eucaristía que acabamos de celebrar, nos ayude a superar nuestro egoísmo del que fue preservada de modo especial, la Inmaculada Virgen María. Por JNS.
 

 

Monición al canto de la María antes de la bendición

 
María es modelo para los creyentes porque su vida estuvo totalmente abierta al plan de Dios: “Hágase en mi según tu Palabra”, fue su respuesta al anuncio del ángel.

Le recordamos agradecidos cantando juntos.



Bendita tú entre las mujeres

y bendito el fruto de tu vientre



Proclama mi alma la grandeza del Señor,

se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;

porque ha mirado la humillación de su esclava.
 


Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,

porque el Poderoso

ha hecho obras grandes por mí:

su nombre es santo,

y su misericordia llega a sus fieles

de generación en generación.
 


Bendita tú entre las mujeres

y bendito el fruto de tu vientre

 

 

BENDICIÓN FINAL

 La bendición de Dios

 

- Podéis ir en paz.

 

 

 

 

 

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