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Semana 27 Tiempo Ordinario

 

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Rezando voy

 

 

 

 

 

Día: 14-10-2017
 

 
 

Sábado XXVII semana del tiempo ordinario

 

Lectura 1

 

Lectura de la profecía de Joel 4, 12-21

Así dice el Señor:
"Alerta, vengan las naciones al valle de Josafat:
allí me sentaré a juzgar a las naciones vecinas. Mano a la hoz, madura está la mies;
venid y pisad, lleno está el lagar. Rebosan las cubas,
porque abunda su maldad. Turbas y turbas en el valle de la Decisión,
se acerca el día del Señor
en el valle de la Decisión. El sol y la luna se oscurecen,
las estrellas retiran su resplandor. El Señor ruge desde Sión,
desde Jerusalén alza la voz,
tiemblan cielo y tierra. El Señor protege a su pueblo,
auxilia a los hijos de Israel. Sabréis que yo soy el Señor, vuestro Dios,
que habita en Sión, mi monte santo. Jerusalén será santa,
y no pasarán por ella extranjeros. Aquel día, los montes manarán vino,
los collados se desharán en leche, las acequias de Judá irán llenas de agua,
brotará un manantial del templo del Señor,
y engrosará el torrente de las Acacias. Egipto será un desierto,
Edom se volverá árida estepa, porque oprimieron a los judíos,
derramaron sangre inocente en su país. Pero Judá estará habitada por siempre,
Jerusalén, de generación en generación.
Vengaré su sangre, no quedará impune,
Y el Señor habitará en Sión."

Palabra de Dios

 

Salmo

 

Sal 96, 1-2. 5-6. 11-12

R. Alegraos, justos, con el Señor.

El Señor reina, la tierra goza,
se alegran las islas innumerables.
Tiniebla y Nube lo rodean,
Justicia y Derecho sostienen su trono.

Los montes se derriten como cera
ante el dueño de toda la tierra.
Los cielos pregonan su justicia
y todos los pueblos pregonan su gloria.

Amanece la luz para el justo,
y la alegría para los rectos de corazón.
Alegraos, justos, con el Señor,
celebrad su santo nombre.

 

Evangelio


Lectura del santo evangelio según san Lucas 11,27-28

En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a las turbas, una mujer de entre el gentío levantó la voz diciendo:
- ¡Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron!
Pero él repuso:
- Mejor: ¡Dichosos los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen!
 

Palabra del Señor

 

 

Reflexión

 

San Calixto I, papa y mártir (L)

Este papa (217-222) había sido un esclavo, desterrado a trabajos forzados en las minas de Cerdeña durante unos años. Según las actas del martirio habría sido asesinado en su domicilio, en el Trastevere: «Si la persecución encuentra al soldado de Dios dispuesto así, su fortaleza, dispuesta para el combate, no podrá ser vencida» (San Cipriano).

 


 

Propiamente hablando, el elogio de la mujer que dio este grito, no fue una aclamación para enaltecer a la madre de Jesús, sino que iba dirigida a Jesús mismo. Cuando a alguien le dicen, en el fervor del entusiasmo, "¡Bendita sea la madre que te trajo al mundo!", no se trata de un elogio a la madre, sino al hijo (o hija) a quien se pretende exaltar. Esto exactamente es lo que allí ocurrió. La mujer que dijo estas palabras, a gritos, lo que pretendía obviamente era elogiar a Jesús, por más que lo hiciera elogiando a su madre.


De todas maneras, la figura de la madre es tan importante en la calidad y en la personalidad de cualquier ser humano, que quizá el mejor elogio que se le puede hacer a ese ser humano es enaltecer a la madre que lo trajo al mundo. Porque, en los seres humanos, la madre da al hijo, no solo la vida biológica, sino que además de eso condiciona y configura la vida afectiva, emocional, sentimental, la sensibilidad, y, por tanto, la inteligencia emocional, que es la que nos lleva a saber situarnos exactamente, no ya ante los datos y los hechos, sino ante las personas. Cuando en la vida encontramos a una persona con un gran corazón, lo normal es que esa persona tuvo igualmente una madre con un gran corazón.


Pero, a juicio de Jesús, más determinante que la "relación de parentesco" con la propia madre, es la "relación de fe" con la Palabra de Dios. A fin de cuentas, nadie elige libremente a su madre. La relación hijo-madre no es una relación libre. Por el contrario, la relación del creyente con la Palabra de Dios tiene que ser esencialmente libre. Lo cual quiere decir que nuestra relación con la Palabra de Dios se acepta, se vive y se mantiene mediante convicciones libres, no mediante deberes familiares. Y, por otra parte, cuando una persona mantiene, a lo largo de su vida, una relación fiel de fe, sostenida a base de sólidas convicciones, sin duda alguna, esa persona será una gran persona. Tengamos en cuenta que la relación con la Palabra de Dios no consiste simplemente en una relación religiosa. Es una relación que determina toda nuestra vida. Si no hay eso, no hay relación con la Palabra del Padre, sino que todo se reduce a la observancia de unos usos o costumbres religiosas. Y eso no es lo que Jesús dice.


Punto de reflexión y plegaria

María es bienaventurada porque supo ver la mano de Dios donde la mayoría de gente se sentía desgraciada: era pobre, tuvo que huir a Egipto con el niño recién nacido, supo que a su hijo lo consideraban loco y lo vio morir en la cruz. La fe de María no es mera palabrería ni cumplimiento sin más. Sabe que Dios no la abandonará y esto le da fuerzas.

- Señor, dame un corazón misericordioso y compasivo.
 


 

 

 

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