Inicio

J. A. Pagola

Homilías

Lecturas del día

El Día del Señor

Diapositivas Eucaristía

 

 

 

Semana 27 Tiempo Ordinario

 

Lunes
Martes
Miércoles
Jueves
Viernes
Sábado
Domingo

 

Rezando voy

 

 

 

 

 

Día: 13-10-2017
 

 
 

Viernes XXVII semana del tiempo ordinario

 

Lectura 1

 

Lectura del profeta Joel 1,13-15; 2,1-2

Vestíos de luto y haced duelo, sacerdotes;
llorad, ministros del altar;
venid a dormir en esteras,
ministros de Dios,
porque faltan en el templo del Señor
ofrenda y libación.
Proclamad el ayuno,
congregad la asamblea,
reunid a los ancianos,
a todos los habitantes de la tierra,
en el templo del Señor, nuestro Dios,
y clamad al Señor.
¡Ay de este día!
Que está cerca el día del Señor,
vendrá como azote del Dios de las montañas.
Tocad la trompeta en Sión,
gritad en mi monte santo,
tiemblen los habitantes del país:
que viene, ya está cerca el día del Señor.
Día de oscuridad y tinieblas,
día de nube y nubarrón,
como negrura extendida sobre los montes,
una horda numerosa y espesa;
como ella, no la hubo jamás;
después de ella, no se repetirá
por muchas generaciones.

Palabra de Dios

 

Salmo

 

Sal 9, 2-3. 6 y 16. 8-9

R. El Señor juzgará el orbe con justicia.

Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
proclamando todas tus maravillas;
me alegro y exulto contigo
y toco en honor de tu nombre, oh Altísimo.

Reprendiste a los pueblos, destruiste al impío
y borraste para siempre su apellido.
Los pueblos se han hundido en la fosa que hicieron,
su pie quedó prendido en la red que escondieron.

Dios está sentado por siempre
en el trono que ha colocado para juzgar.
Él juzgará el orbe con justicia
y regirá las naciones con rectitud.

 

Evangelio


Lectura del santo evangelio según san Lucas 11,15-26

En aquel tiempo, habiendo echado Jesús un demonio, algunos de entre la multitud dijeron:
- Si echa los demonios, es por arte de Belzebú, el príncipe de los demonios.
Otros, para ponerlo a prueba, le pedían un signo en el cielo.
Él, leyendo sus pensamientos, les dijo:
- Todo reino en guerra civil va a la ruina y se derrumba casa tras casa.
Si también Satanás está en guerra civil, ¿cómo mantendrá su reino?
Vosotros decís que yo echo los demonios con el poder de Belzebú; y si yo echo los demonios con el poder de Belzebú, vuestros hijos ¿por arte de quién los echan? Por eso, ellos mismos serán vuestros jueces.
Pero si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el Reino de Dios ha llegado a vosotros.
Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros.
Pero si otro más fuerte lo asalta y lo vence, le quita las armas de que se fiaba y reparte el botín.
El que no está conmigo, está contra mí; el que no recoge conmigo, desparrama.
Cuando un espíritu inmundo sale de un hombre, da vueltas por el desierto, buscando un sitio para descansar; pero como no lo encuentra, dice:
- Volveré a la casa de donde salí.
Al volver se la encuentra barrida y arreglada.
Entonces va a coger otros siete espíritus peores que él, y se mete a vivir allí.
Y el final de aquel hombre resulta peor que el principio.

Palabra del Señor

 

 

Reflexión

 

Sin duda, Jesús fue un personaje discutido. Porque no solo se vio rechazado por los dirigentes religiosos, sino que además también hubo gentes del pueblo que dijeron de él lo peor que se puede decir de un "hombre religioso": que, en lugar de salvación, lo que trae es la más grande de las maldiciones satánicas, puesto que le echan en cara que actúa en nombre y por la fuerza del "príncipe de los demonios". Lo mismo que le ocurrió a Jesús, quien habla del Evangelio, tiene que estar dispuesto a ser discutido y a verse rechazado con las más burdas acusaciones.


Por eso seguramente Jesús hace una afirmación que impresiona: "El que no está conmigo, está contra mí". ¿Cómo pudo Jesús llegar a decir esto? Por una razón muy sencilla: Jesús es la realización plena de "lo humano". De donde se sigue que no estar con Jesús, es estar en la inhumanidad de lo que no es humano. No es una cuestión de religión o de creencias religiosas. Es cuestión de humanización o deshumanización. Con Jesús está toda persona que se comporta de acuerdo con su propia humanidad. El que no hace eso, no solo está contra aquellos que son víctimas de su deshumanización, sino que además también está contra Jesús.


Y lo peor de todo es que quien no toma en serio y de verdad el proyecto (evangélico) de la profunda humanización (bondad, respeto, tolerancia, estima, sensibilidad, responsabilidad...) al final termina peor, en la más degradante deshumanización.


Punto de reflexión y plegaria

En tiempos de Jesús se atribuían al demonio situaciones que hoy consideramos como enfermedad o desestructuración personal. Olvidamos que el mal deteriora a las personas y a la sociedad. Las guerras, la pedofilia, la falta de ilusión, la escasez de viviendas y de trabajo limitan la libertad humana y hacen olvidar la realidad espiritual.

- Señor, ilumina nuestra mente y nuestro corazón para que te reconozcamos.
 

 

 

Inicio

J. A. Pagola

Homilías

Lecturas del día

El Día del Señor

PowerPoint Eucaristía