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XXVII SEMANA TIEMPO ORDINARIO

 

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Día: 12-10-2018
 

 
 

 Viernes Nuestra Señora del Pilar

VIERNES DE LA XXVII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

 

Lectura 1

 

Lectura de los Hechos de los Apóstoles 1,12-14

Después de subir Jesús al cielo, los apóstoles se volvieron a Jerusalén, desde el monte que llaman de los Olivos, que dista de Jerusalén lo que se permite caminar en sábado. Llegados a casa subieron a la sala, donde se alojaban Pedro, Juan, Santiago, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé y Mateo, Santiago el de Alfeo, Simón de Celotes, y Judas el de Santiago.
Todos ellos se dedicaban a la oración en común, junto con algunas mujeres, entre ellas María, la madre de Jesús, y con sus hermanos.

Palabra de Dios

 

Lectura continuada

 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas 3, 7-14

HERMANOS:
Reconoced que hijos de Abrahán son los de la fe.
En efecto, la Escritura, previendo que Dios justificaría a los gentiles por la fe, le adelantó a Abrahán la buena noticia de que “por ti serán benditas todas las naciones».
Así pues, los que viven de la fe son bendecidos con Abrahán el fiel.
En cambio, cuantos viven de las obras de la ley están bajo maldición, porque está escrito:
“Maldito quien no se mantenga en todo lo escrito en el libro de la ley, cumpliéndolo”.
Que en el ámbito de la ley nadie es justificado resulta evidente, pues “el justo por la fe vivirá”; en cambio, la ley no procede de la fe, sino que “quien los cumpla vivirá por ellos”.
Cristo nos rescató de la maldición de la ley, haciéndose por nosotros maldición, porque está escrito:
“Maldito todo el que cuelga de un madero”; y esto, para que la bendición de Abrahán alcanzase a los gentiles en Cristo Jesús, y para que recibiéramos por la fe la promesa del Espíritu.

Palabra de Dios.
 

Salmo

 

Sal 26, 1. 3. 4. 5

R. El Señor me ha coronado, sobre la columna me ha exaltado.

El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar?

Si un ejército acampa contra mí,
mi corazón no tiembla;
si me declaran la guerra,
me siento tranquilo.

Una cosa pido al Señor,
eso buscaré:
habitar en la casa del Señor
por los días de mi vida;
gozar de la dulzura del Señor,
contemplando su templo.

Él me protegerá en su tienda
el día del peligro;
me esconderá en lo escondido de su morada,
me alzará sobre la roca.

 

Lectura continuada

 

Sal 110, 1-2. 3-4. 5-6

R/. El Señor recuerda siempre su alianza.

O bien:

R/. Aleluya.

V/. Doy gracias al Señor de todo corazón,
en compañía de los rectos, en la asamblea.
Grandes son las obras del Señor,
dignas de estudio para los que las aman. R/.

V/. Esplendor y belleza son su obra,
su justicia dura por siempre.
Ha hecho maravillas memorables,
el Señor es piadoso y clemente. R/.

V/. Él da alimento a sus fieles,
recordando siempre su alianza.
Mostró a su pueblo la fuerza de su obrar,
dándoles la heredad de los gentiles. R/.

 

Evangelio


Proclamación de la Buena Noticia de Jesús según san Lucas 11,27-28

En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a las turbas, una mujer de entre el gentío levantó la voz diciendo:
- ¡Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron!
Pero él repuso:
- Mejor: ¡Dichosos los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen!
 

Palabra del Señor

 

Lectura continuada

 

Proclamación de la Buena Noticia de Jesús según san Lucas 11, 15-26

EN aquel tiempo, habiendo expulsado Jesús a un demonio, algunos de entre la multitud dijeron:
«Por arte de Belzebú, el príncipe de los demonios, echa los demonios».
Otros, para ponerlo a prueba, le pedían un signo del cielo. Él, conociendo sus pensamientos, les dijo:
«Todo reino dividido contra sí mismo va a la ruina y cae casa sobre casa. Si, pues, también Satanás se ha dividido contra sí mismo, ¿cómo se mantendrá su reino? Pues vosotros decís que yo echo los demonios con el poder de Belzebú. Pero, si yo echo los demonios con el poder de Belzebú, vuestros hijos, ¿por arte de quién los echan? Por eso, ellos mismos serán vuestros jueces. Pero, si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el reino de Dios ha llegado a vosotros.
Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros, pero, cuando otro más fuerte lo asalta y lo vence, le quita las armas de que se fiaba y reparte su botín.
El que no está conmigo está contra mí; el que no recoge conmigo desparrama.
Cuando el espíritu inmundo sale de un hombre, da vueltas por Jugares áridos, buscando un sitio para descansar, y, al no encontrarlo, dice:
“Volveré a mi casa de donde salí”.
Al volver se la encuentra barrida y arreglada.
Entonces va y toma otros siete espíritus peores que él, y se mete a vivir allí.
Y el final de aquel hombre resulta peor que el principio».

Palabra del Señor.

 

Reflexión

 

 

Bienaventurada Virgen María del Pilar (F)

Una tradición muy enraizada en Aragón hace llegar el origen del santuario de la antigua Cesaraugusta (Zaragoza) a los inicios mismos del cristianismo: María se habría aparecido al apóstol san Jaime, encima de un pilar. Pero es a partir de la época moderna que el Pilar llega a ser un gran santuario mariano de la Península Ibérica, con una irradiación hacia América Latina (ya que Colón descubrió el continente en este día de 1492). María, símbolo de la fortaleza en la fe, la seguridad de la esperanza y la constancia en la caridad.

 

Punto de reflexión y plegaria

La respuesta de Jesús nos deja a todos un poco fuera de lugar. Seguro que le agradó que hablaran de su Madre como lo hicieron. Toda su bondad y su capacidad de comprensión hacia la mujer fue fruto de la educación que de ella recibió. Los que escuchan la Palabra son aquellos que aprenden en la escuela de María que como madre hace que los cristianos seamos hijos muy amados del Padre.

- Santa María del Pilar, ruega por nosotros.

 

Tú puedes cumplir la Palabra de Dios

Cumplir la Palabra de Dios no es fácil. Con frecuencia aducimos que no se entiende.

Esta mañana, en clase, hemos leído un texto bíblico. Se trataba de un texto profético que recogía los "ayes", o condenas bajo forma de lamentación. Los alumnos se quedaban sorprendidos de la dureza y la claridad de los textos. Hablaba de los jueces que dictan sentencias injustas y que favorecen a los ricos y poderosos en contra de los pobres. Hablaban de los que drogan a la gente para abusar de ellos. Hablaban de acaparar riquezas, casas y campos. Luego decía una Palabra de Dios que condenaba todos esos abusos y pedían una urgente conversión. Les preguntaba: ¿Hay que hacer muchas exégesis?. La Palabra de Dios se acoge y se cumple.

Que no me asuste la palabra firme que pronuncia el profeta.

Que no me acongoje la palabra veraz que viene de Dios.

Sólo quiero, temer, Señor, tu mirada cuando me preguntas: "¿Por qué no dices la verdad?.

¿Por qué no defiendes a tu hermano?


La Presencia de María para confortar al apóstol Santiago, puede ser verdad o leyenda. No importa. Lo que sí nos asegura esta fiesta es que en el momento que tomamos como propia la causa de Cristo, María no nos deja de su mano. María siempre nos muestra la imagen más maternal y cariñosa de Dios. En esta aparición hay amor maternal. Comprende el cansancio del apóstol. Promete que vendrán tiempos mejores y, lo que es más importante, no presenta una lista de desgracias como algunos catastrofistas acostumbran a poner en boca de María. Repite sus palabras de las bodas de Caná: Haced lo que Él os diga...

 


Reflexión Lucas 11, 15-26

 

Este extraño relato deja patente un hecho estremecedor. Jesús fue un hombre tan controvertido, que sobre él llegó a plantearse la cuestión más radical: si traía la salvación o tenía un demonio dentro. Por tanto, lo que menos interesa en esta disquisición, que el evangelio de Lucas pone en boca de Jesús, es la demonología subyacente y que, sin duda, reproduce ideas que las gentes de entonces tenían sobre los demonios. Lo que importa aquí es que, siendo Jesús quien fue, de él se pudiera pensar y decir que era el más autorizado representante de Satanás.


Es peligroso hablar de cosas trascendentes y de seres personales que están fuera del orden inmanente de este mundo. Es peligroso decir: "Esto es voluntad de Dios". Es también peligroso decir: "Eso me lo ha revelado un ángel". Y peor aún puede ser afirmar: "Esta persona está endemoniada". Echando mano de estas entidades sobrenaturales, se han justificado hasta las guerras más crueles. Y sin llegar a tanto, "dioses", "ángeles" y "demonios" han sido grandes aliados de gentes visionarias que han hecho mucho daño. Desde trastornar a algunas personas hasta difamarlas para siempre.


Interpretar lo que Dios quiere o lo que Dios rechaza, lo que nos salva o lo que nos condena, con esas cosas hay que tener tanto o más cuidado que cuando manipulamos una sustancia que puede ser una medicina o un veneno. Por tanto, si no tenemos las mejores garantías de que una cosa es para bien y felicidad de las personas, no le carguemos a Dios o a los demonios lo que bien puede ser expresión de nuestros intereses o de nuestros resentimientos. ¿Quién se atreve a decir "Esto es lo que Dios quiere"? El osado que se arriesga a decir semejante cosa, en situaciones y circunstancias muy concretas, seguramente no se da cuenta del peligro que corre. Y, además, tampoco se da cuenta de la falta de respeto que comete contra Dios.
 

 

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