Inicio

J. A. Pagola

Homilías

Lecturas del día

El Día del Señor

Diapositivas Eucaristía

 

 

Índice del curso

 

Acercándonos a Jesús
 

Iñaki Aya

 

EL EVANGELIO DE SAN LUCAS.

Lucas significa: "luminoso, iluminado" (viene del latín "luce" = luz). Es el único escritor del Nuevo Testamento no israelita. Era griego, un pagano convertido al cristianismo y escribe para cristianos convertidos del paganismo, sin tradición judía, como él.

La tradición antigua ha identificado al autor con el médico Lucas citado por San Pablo, "Lucas, el médico muy amado", en Col 4,14 y probablemente cuidaba de la quebrantada salud del gran apóstol. Compañero de viajes de San Pablo, narra, en los Hechos de los apóstoles, los grandes viajes del Apóstol, hablando en plural "fuimos a... navegamos a..." Así va narrando con todo detalle los sucesos que le sucedieron a San Pablo en sus 4 famosos viajes. Además, Lucas acompañó a San Pablo cuando éste estuvo prisionero, primero dos años en Cesarea y después otros dos en Roma.

San Lucas escribió dos libros muy famosos: el tercer Evangelio y Los Hechos de los apóstoles. Es un escritor muy dulce, el que tiene el estilo más hermoso en el Nuevo Testamento. Sus dos pequeños libros se leen con verdadero agrado. Compone su obra después del año 70. Presenta a Jesús movido por el Espíritu del Padre, en contacto con el Padre a través de la oración. Escribe el Evangelio de la Misericordia de Dios: predilección por los pobres, los pecadores, las parábolas de la misericordia. Los Evangelios de la Infancia son una presentación de quién es Jesús.

El Evangelio de Lucas tiene muchas cosas comunes con Marcos y Mateo. Con todo, la obra de Lucas presenta notables diferencias.

En primer lugar, su carácter griego. Usa la lengua griega mejor que los otros, aunque no elimina todos los semitismos tradicionales; se dirige a una comunidad desligada de cuestiones judías; ofrece un mensaje más inmediatamente accesible a lectores paganos.

En segundo lugar, en el prólogo, con un lenguaje escogido y de estilo periodístico, se presenta como lo hacían los historiadores de la época helenista, al estilo griego. Menciona un círculo de testigos presenciales; después un grupo de narradores (que podrían ser en parte los mismos) y detrás se presenta él para recoger y ordenar todo lo escrito. Sin dejar de proclamar la fe, quiere hacer obra de historiador.

En tercer lugar, su evangelio es la primera parte de una obra mayor, que continúa con los Hechos de los Apóstoles. El evangelio pasa a ocupar una posición intermedia en la historia de la Salvación. Primero vendría el AT, que es el anuncio y la preparación, que llega hasta Juan el Bautista. En mitad de los tiempos estaría el Evangelio de Jesús, y por fin, el tiempo de la Iglesia, que comienza en Pentecostés. Como el AT profetiza y prefigura a Jesús, así Jesús profetiza y prefigura la misión de los apóstoles.

Lucas entrelaza su relato con fechas de la historiografía profana, lo cual también es signo de encarnación. Por sus ojos, una comunidad autónoma y consolidada se vuelve a repasar sus orígenes, que son la vida de Jesús desde la infancia. Una comunidad, ya curada de la expectación de una escatología inminente, toma conciencia de su ser y vocación histórica, en el seno de la ordenación política del tiempo.

Lucas es muy crítico con las autoridades judías. Parece escoger figuras de romanos honestos. Su evangelio tiene una fuerte carga ética y social, a favor de los pobres y afligidos. Sobresale el mensaje de la misericordia de Dios y el ejemplo de la oración. Presta notable atención al papel de las mujeres.


LA INFANCIA DE JESÚS EN S. LUCAS cap. 1 y 2

El anuncio de Lucas es: se ha cumplido el tiempo, ha llegado el momento.

Narra la concepción y el nacimiento de Jesús en paralelo con la concepción y el nacimiento de Juan: el Antiguo Testamento da paso al Nuevo, la culminación de la historia.

El relato lucano tiene la forma de un díptico en el que se compara a Jesús con Juan Bautista, y se va contando la historia de ambos de forma paralela y según una estructura narrativa muy sencilla:
 

Anuncio del nacimiento de Juan - Anuncio del nacimiento de Jesús.


• El ángel se aparece a Zacarías
, el padre de Juan Bautista, y le anuncia el nacimiento de su hijo.

• En paralelo se narra la anunciación a María.

• Como conclusión de esas dos escenas se describe un viaje que hace María a Judea, para visitar a su pariente Isabel, madre de Juan Bautista. En el encuentro de ambas mujeres, hay una revelación acerca de quién es Jesús y de lo que significa su nacimiento, a través de la alabanza que hace Isabel de María.

Nacimiento y Circuncisión de Juan - Nacimiento y Circuncisión de Jesús.

• Primero se cuenta el nacimiento de Juan Bautista

• Luego, de forma paralela, el nacimiento de Jesús.

• Al final de estas dos historias se narra otro viaje: en este caso el de Jesús con sus padres a Jerusalén, donde él se pierde y lo encuentran en el templo. En esta escena se revela también cuál es la verdadera identidad de Jesús, que tiene que ocuparse de las cosas de su Padre del cielo.

• Ambas historias concluyen con el mismo estribillo: el niño crecía en sabiduría


La historia continúa en el capítulo 3 con otro díptico en el cual se narra el comienzo de la actividad pública de Juan y el comienzo de la actividad pública de Jesús, que ya continuará a lo largo de todo el Evangelio. Es como si Juan Bautista fuera teniendo cada vez menos importancia y Jesús fuera ocupando cada vez más espacio dentro del relato y, por tanto, dentro del interés del narrador.

A través de diversas narraciones, marca ya un tipo propio de la vida de Jesús, el contraste Humillación-Exaltación. Jesús se humilla y por ello el Padre le ensalza.

En el nacimiento, Jesús se somete al empadronamiento, nace en un pesebre.... y .... una multitud de ángeles canta junto a la cuna el Gloria.

En la circuncisión, él, que es el creador de la ley, se somete a la ley.... y.... se le impone el nombre de Jesús, el Hijo del Altísimo como se dice en la Anunciación. Ese nombre que significa exaltación en el himno a Filipenses.

El bautismo es también un someterse, un colocarse entre los pecadores... y ... el Espíritu desciende sobre él en forma de paloma y se oye una voz "tú eres mi Hijo Amado, en ti me complazco”.

Así, podemos ir meditando de esta forma reposada sobre los misterios de la infancia, conscientes de que estamos delante del Hijo de Dios, del Mesías prometido.

 

 

 

Inicio

J. A. Pagola

Homilías

Lecturas del día

El Día del Señor

PowerPoint Eucaristía