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NUEVO CURSO 2017 – 2018
 

Aprender a Orar, Orando
 

 

 

Orar contemplando el nacimiento de Jesús
 


 

Relato del Nacimiento de Jesús

Lucas 2, 1-20



Por entonces se promulgó un decreto del emperador Augusto que ordenaba a todo el mundo inscribirse en el censo. Este fue el primer censo, realizado siendo Quirino gobernador de Siria. Acudían todos a inscribirse, cada uno en su ciudad. José subió de Nazaret, ciudad de Galilea, a la ciudad de David en Judea llamada Belén –pues pertenecía a la Casa y familia de David– a inscribirse con María, su esposa, que estaba encinta. Estando ellos allí, le llegó la hora del parto y dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no habían encontrado sitio en la posada.

Había unos pastores en la zona que velaban por turnos los rebaños a la intemperie. Un ángel del Señor se les presentó. La gloria del Señor los cercó de resplandor y ellos se aterrorizaron. El ángel les dijo: –No temáis. Mirad, os doy una buena noticia, una grande alegría para todo el pueblo: Hoy os ha nacido en la ciudad de David el Salvador, el Mesías y Señor. Esto os servirá de señal: Encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre. Al instante se juntó al ángel una multitud del Ejército celeste, que alababan a Dios diciendo:

–¡Gloria a Dios en lo alto y en la tierra paz a los hombres que él ama!

Cuando los ángeles se marcharon al cielo, los pastores se decían:

–Crucemos hacia Belén, a ver lo que ha sucedido y nos ha comunicado el Señor. Fueron aprisa y encontraron a María, a José y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, les contaron lo que les habían dicho del niño. Y todos los que lo oyeron se asombraban de lo que contaban los pastores. Pero María lo conservaba y meditaba todo en su interior. Los pastores se volvieron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto; tal como se lo habían anunciado.




Contemplación del Nacimiento

en los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola.

 


[110] LA SEGUNDA CONTEMPLACION ES DEL NACIMIENTO.

Oración. La sólita oración preparatoria.

[111] 1º preámbulo. El primer preámbulo es la historia: y será aquí cómo desde Nazaret salieron nuestra Señora grávida quasi de nueve meses, como se puede meditar píamente asentada en una asna, y Joseph y una ancila, levando un buey, para ir a Bethlém, a pagar el tributo que César echó en todas aquellas tierras, núm. [264].

[112] 2º preámbulo. El 2º: composición viendo el lugar; será aquí con la vista imaginativa ver el camino desde Nazaret a Bethlém, considerando la longura, la anchura, y si llano o si por valles o cuestas sea el tal camino; asimismo mirando el lugar o espelunca del nacimiento, quán grande, quán pequeño, quán baxo, quán alto, y cómo estaba aparejado.

[113] 3º preámbulo. El 3º será el mismo y por la misma forma que fue en la precedente contemplación.

[114] 1º puncto. El primer puncto es ver las personas, es a saber, ver a nuestra Señora y a Joseph y a la ancila y al niño Jesú después de ser nascido, haciéndome yo un pobrecito y esclavito indigno, mirándolos, contemplándolos y sirviéndolos en sus necesidades, como si presente me hallase, con todo acatamiento y reverencia posible; y después reflectir en mí mismo para sacar algún provecho.

[115] 2º puncto. El 2º: mirar, advertir y contemplar lo que hablan; y reflitiendo en mí mismo, sacar algún provecho.

[116] 3º puncto. El 3º: mirar y considerar lo que hacen, así como es el caminar y trabajar, para que el Señor sea nascido en summa pobreza, y a cabo de tantos trabajos, de hambre, de sed, de calor y de frío, de injurias y afrentas, para morir en cruz; y todo esto por mí; después reflitiendo sacar algún provecho spiritual.

[117] Coloquio. Acabar con un coloquio, así como en la precedente contemplación y con un Pater noster.



EL NACIMIENTO DE NUESTRO SEÑOR



En la siguiente presentación, además del relato evangélico del Nacimiento hecho por San Lucas, utilizo la contemplación de dicho relato en los en los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola. (EE)

EXEGESIS Lucas 2,1-20 y [EE.111-117]

El relato Evangélico se desarrolla en cinco escenas:

a) Censo en el mundo entero

b) El hecho del nacimiento

c) El anuncio del nacimiento a los pastores

d) El canto de la legión celestial

e) Las reacciones de los personajes



a) Censo en el mundo entero. Lc. 2,1-5 y [EE.111-112]

- Lucas nos coloca en el momento histórico determinado. Jesús inserto en la comunidad humana, de ahí que se convierta en el acontecimiento salvador.

- Pone en movimiento a todo el mundo, es como una introducción solemne, un marco universal. El mismo edicto dado por el Cesar, sirve para que se cumplan los designios de Dios y Jesús nazca en Belén (Miq. 5,1). La historia humana es la historia de la salvación.

- José, como cabeza de familia, se pone también en movimiento con María, su esposa, que estaba encinta.

- San Ignacio, nos invita a contemplar esta escena. Siguiendo la narración de la "Vita Cristi Cartujano", que leyó durante la convalecencia de su enfermedad en Loyola, nos hace ver el camino, el buey, el asno y la ancila. Y el caminar de José y de María, portadora de la salvación

E por ventura el santo joseph que era carpintero avia fecho allí un pesebre para el buey y para el asno que avia traydo consigo. El asno pa que la reyna del cielo, que estaba preñada viniesse en el: y el buey para venderlo y para pagar el precio dél tributo por si y por la virgen, y para que del restante pudiesse bevir.
Vita Cristi Cartujano

b) El hecho del nacimiento: Lc. 2,6-7 y [EE. 114-115]

- Después de narrar sucintamente el nacimiento, Lucas parece más interesado en contar a sus oyentes dónde colocó María a su Hijo recién nacido. Tres veces menciona Lucas el pesebre (vv. 7.12.16). Su intención no parece que es resaltar la pobreza sufrida por Jesús en el nacimiento, sino hacer referencia a Isaías 1,3: "el buey conoce a su amo; y el asno conoce el pesebre de su señor'; pero Israel no me conoce, mi pueblo no recapacita sobre mi".

- Jesús nace ahora en un pesebre, los pastores son enviados allí a encontrar a su Señor y el pueblo de Dios comienza de este modo a conocer a su Señor.

- El nacimiento fuera de la posada apunta más bien a que Jesús nace en la ciudad de David, no en un lugar común extraño, sino en el pesebre, donde Dios sustenta a su pueblo y este le reconoce.

- San Ignacio nos invita a colocarnos en la escena, viendo, oyendo y mirando las personas. Entrando yo en la escena para servirles en sus necesidades, dato recogido también de la "Vita Crísti Cartujano". [EE. 114-115].

Anda ve agora tu a ver la palabra que es el hijo de Dios por amor de ti hecho carne y puestas las rodillas en tierra adora a tu Señor y a su madre y con toda reverencia saluda a Joseph el varón sancto. E despues besa los pies del niño Jhesu que yace en el pesebre y ruega a su gloriosa madre que estienda sus braços, porque lo veas, o que permita que lo tomes... mas mira que siempre hagas esto con reverencia y temor, porque el mesmo es sancto entre los sanctos. Despues tornalo a su madre y contempla bien con quanta diligencia y sabiduria lo trata y lo govierna y como lo sirve de todos los otros abrigos que a su delicada niñez pertenece. Y está así mesmo para su servicio aparejado y ayudarle si pudieres.
Vita Cristi Cartujano


c) El anuncio del nacimiento a los pastores. Lc 2,8-12

- Parecen ser los personajes centrales de la narración lucana, los destinatarios de la revelación. Dios viene a visitar a su rebaño, a todo Israel como se anuncia en Miqueas 4,8.

- Parece ser que en el trasfondo de estos versículos es el contexto de la profecía de Miqueas capítulos 4 y 5. La humillación que el ejército de Babilonia ha inflingido a Jerusalén no representa el final, sino que se asemeja a los sufrimientos y dolores de una parturienta. Cuando llegue el tiempo de dar a luz, Dios la rescatará de sus enemigos (Miq. 4,10; 5,2-3). Todos los pueblos y naciones acudirán a ella (Miq. 4,1-2) y ella recuperará su antigua realeza (Miq. 4,8). Esta victoria la conseguirá un jefe oriundo de la misma aldea que David, Belén Efratá, entre los clanes de Judá (Miq. 5,1)

- En Lucas, ese gran número de pueblos y naciones que según Miqueas acuden a Jerusalén, es parecido al movimiento del mundo entero producido por el censo de Augusto, movimiento que llevó a José a la ciudad de David. La única diferencia es que en Miqueas se centra la victoria en Jerusalén gracias a un jefe nacido en Belén y Lucas desplaza toda la atención a Belén.

- Pues bien, llegamos así al centro de gravedad del relato, el anuncio del nacimiento de este jefe salvador.

- El miedo que el hombre manifiesta ante la manifestación de lo sagrado, se disipa por el anuncio de un Dios que se hace hombre (Lc. 2,9-10)

- El núcleo del mensaje es la revelación de la identidad del Niño: Salvador, Mesías, Señor (trasfondo Isaías 9,5-6: un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado, Maravilla de Consejero, Dios Guerrero, Padre perpetuo, Príncipe de la Paz).

- El Salvador que nos libra de la esclavitud del pecado para conducir al hombre a la verdadera vida.

- El Mesías, la realidad definitiva de las promesas del A.T. Un Mesías distinto al que los hombres esperaban, pero que realiza la Obra de Dios

- Señor: el Jesús exaltado por medio de la resurrección.



d) El canto de la legión celestial. Lc. 2, 13-14

- El Coro celestial que canta en la presencia de Dios, canta ahora a este Niño. Los ángeles del cielo, reconocen al comienzo de la vida de Jesús, lo que los discípulos no llegarán a reconocer hasta el final. Se canta una proeza de Dios ya realizada, una realidad palpable y no una mera promesa o un deseo. La cuna es ya de modo oculto el trono real del Hijo de David.

- El suceso es tan simple, tan sencillo, un niño en un pesebre, que un coro de ángeles tiene que revelarnos su significado. El evangelista Lucas nos invita así a reconocer en ese niño, la experiencia de fe que él tuvo de Jesús, el Mesías.



e) Las reacciones de los personajes. Lc. 2,15-20

- Los pastores acuden presurosos, encuentran todo tal y como se les había dicho, cuentan los sucesos y todos se maravillaban al oírles. Presteza ante la necesidad de ver lo anunciado, lo que esperaban en su corazón. Admiración ante las proezas de Dios.

- María guardaba todo esto y lo meditaba en su corazón. María es el modelo del creyente, modelo de escucha y acogida de la Palabra. Se ha revelado un gran Misterio y esto orienta el corazón de María hacia el futuro en el cual el cumplimiento de esta revelación, desvelará plenamente su contenido exacto, que en el presente es oscuro.

- Los pastores se vuelven glorificando y alabando a Dios. Son los creyentes que hacen eco al coro celestial que glorifica y alaba a Dios. Es la reacción típica de la comunidad de los salvados. Admiración agradecimiento, paz y gloria al saber que tenemos un Dios como el que se nos revela.



LA CONTEMPLACION IGNACIANA DEL NACIMIENTO

 

En la Encarnación, se puso de manifiesto la voluntad de las tres divinas personas: "hagamos redención del género humano".

Ahora, con el Nacimiento, pasamos a la realización concreta de esa voluntad y es el amor de una Persona, que a lo largo de su vida va a ir marcando el Camino hacia la perfección, quien va a realizar todo esto.

San Ignacio no centra su atención en lo teológico, en la consideración de fórmulas cristológicas. Aquí se trata de vivir y experimentar el núcleo del misterio, se trata de ver la escena, de contemplar los personajes con los ojos de la fe. Este Niño, en su pequeñez, es Dios, mi Dios, que en su infinita grandeza ha decidido salvarme. La misma Trinidad se ha vaciado de Si.

La admiración de la fe (Lc. 2,18), que reconoce a Dios en el pesebre, se transforma en el "acatamiento" y reverencia de la adoración. ¡Este Niño es el Salvador! ¡Este Niño es mi Dios!

Pero no nos quedamos sólo en el momento histórico del hecho. La vida toda, en su grandeza y en su miseria, esa vida que a mi hoy me envuelve, es el lugar para reconducir las cosas al Padre. El misterio en su atemporalidad, está ocurriendo aquí y ahora, ante mí. Más que hacerme presente a la escena, es el misterio mismo el que está apareciendo en el presente.

Mejor es callar, hacer pausa, que él me descubra el sentido del Nacimiento, me de el conocimiento interno del amor que Dios me tiene en este Niño.

Mi actitud debe ser contemplativa, disponible para dejarme interpelar, identificándome con esta Kénosis de la suma pobreza. Solo esta actitud respeta y deja hablar a Dios, se abre al futuro del misterio de este Niño, como María.



Os invito a hacer una Oración contemplando del Nacimiento de Jesús

CONTEMPLACIÓN DEL NACIMIENTO

Prepárate para Orar

La Contemplación requiere una especial disposición de ánimo tranquilo, dispuesto. Por ello se debe insistir en la preparación. Ayudándote de una respiración serena y regular, prepara tu cuerpo y tu mente. El mismo dicho popular dice: “no estoy para contemplaciones”, cuando nos encontramos nerviosos.

Ponte en la Presencia de Dios.

Da el tiempo suficiente a colocarte en la “Presencia de Dios”.

Piensa “a dónde voy y a qué”. Cae en la cuenta de que estás en la presencia de Dios. El Dios de todo lo que es y existe, está en cada latido de tu corazón, está contigo, aquí y ahora. Y te mira. Haz un Ofrecimiento de ti mismo al Señor.

Lee despacio el pasaje evangélico del Nacimiento de Jesús

Nacimiento de Jesús

Lucas 2, 1-20

Por entonces se promulgó un decreto del emperador Augusto que ordenaba a todo el mundo inscribirse en el censo. Este fue el primer censo, realizado siendo Quirino gobernador de Siria. Acudían todos a inscribirse, cada uno en su ciudad. José subió de Nazaret, ciudad de Galilea, a la ciudad de David en Judea llamada Belén –pues pertenecía a la Casa y familia de David– a inscribirse con María, su esposa, que estaba encinta. Estando ellos allí, le llegó la hora del parto y dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no habían encontrado sitio en la posada.

Había unos pastores en la zona que velaban por turnos los rebaños a la intemperie. Un ángel del Señor se les presentó. La gloria del Señor los cercó de resplandor y ellos se aterrorizaron. El ángel les dijo: –No temáis. Mirad, os doy una buena noticia, una grande alegría para todo el pueblo: Hoy os ha nacido en la ciudad de David el Salvador, el Mesías y Señor. Esto os servirá de señal: Encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre. Al instante se juntó al ángel una multitud del Ejército celeste, que alababan a Dios diciendo:

–¡Gloria a Dios en lo alto y en la tierra paz a los hombres que él ama!

Cuando los ángeles se marcharon al cielo, los pastores se decían:

–Crucemos hacia Belén, a ver lo que ha sucedido y nos ha comunicado el Señor. Fueron aprisa y encontraron a María, a José y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, les contaron lo que les habían dicho del niño. Y todos los que lo oyeron se asombraban de lo que contaban los pastores. Pero María lo conservaba y meditaba todo en su interior. Los pastores se volvieron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto; tal como se lo habían anunciado.

Composición viendo el lugar.

Con la vista de la imaginación, recrea en tu interior la escena evangélica que quieras contemplar. Es como “si presente me hallase”. Sitúate ante el tema.

Composición de lugar.

Vamos a contemplar el Nacimiento de Jesús. Será muy conveniente que te conviertas en actor más que en espectador. VER, OIR, MIRAR. Ver con la vista de la imaginación el camino desde Nazaret a Belén, considerando su longitud y anchura, y si ese camino es llano, o si pasa por valles o cuestas; asimismo mirar el lugar o gruta del nacimiento, qué grande o qué pequeña era, qué baja o qué alta, y cómo estaba preparada. Participa en la conversación, intenta sintonizar con lo que ellos piensan y sienten. Percibe el calor, el frío, el paisaje, los olores. Obsérvalo todo.

Petición: Pedir conocimiento interno de Cristo, que por mí se ha hecho hombre, para que más le ame y le siga.

Camino de Belén

+ Acompaña a María y a José camino de Belén.

Escucha la conversación que tienen y cómo hablan del Niño qué esperan.

Mira cómo van de puerta en puerta, con el talante sufrido y manso de los pobres, hasta llegar al establo.

 

+ Pide la gracia de comprender el misterio que existe en el hecho de que Dios haya elegido nacer en pobreza. Ruega por ser más sensible hacia los “sin techo”, los últimos.

Nace el Niño

+ Contempla al Niño encarnado en un pobre, desvalido y frágil, recién nacido.

+ Aplica todos tus sentidos para sacar el máximo provecho de la oración. Observa la escena iluminada por la débil luz de una pequeña lámpara de aceite.

+ Mirándolos, contemplándolos y sirviéndoles en lo que necesiten, “como si presente me hallase”, con todo acatamiento y reverencia posible; y después reflexionar en mi interior para sacar algún provecho.

+ Puedes pensar que su vida posterior no va a ser muy distinta: tendrá que trabajar, sufrirá hambre, calor, frío, insultos... para acabar muriendo en una infame cruz.

+ Pide conocimiento interno de por qué Dios escoge nacer en pobreza. Pide valor para seguir muy de cerca de Jesús en el camino de la vida.

Paz en la tierra.

+ El mejor sermón de Navidad no fue pronunciado por ningún célebre predicador, sino cantado por un coro de ángeles: ¡Gloria a Dios en lo alto y en la tierra paz a los hombres que él ama!

+ Gloria a Dios es una breve, pero poderosa plegaria de adoración.

+ Paz en la tierra, es la expresión de la Misión del Señor hacia un pueblo lleno de violencia, odio y desconfianza.

Pide la gracia de dar gloria a Dios entregándote a los demás para crear una atmósfera de paz. Pide al Niño Jesús que te llene de su Gracia y de su Paz.



Para Orar.


Lucas 2, 1-20. El nacimiento de Jesús.

Isaías 9, 1-6 y 11, 1-9. Gozo y paz en la venida del Mesías

Salmo 98. Alegría universal de la Salvación


 

 

 

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