Inicio

J. A. Pagola

Homilías

Lecturas del día

El Día del Señor

Diapositivas Eucaristía

Contactos

 

 

Índice del curso

 

 

NUEVO CURSO 2017 – 2018
 

Aprender a Orar, Orando
 

 

 



Orar un Acontecimiento del Día



Cada día nos suceden un montón de cosas, unas agradables, otras desagradables, unas buenas, otras malas, nos cruzamos con multitud de personas más o menos cercanas. En realidad, nuestro día a día es una sucesión de acontecimientos que nos afectan con mayor o menor intensidad, pero que todas ellas forman el entramado que constituye nuestra vida.

1- LA FINALIDAD DE LA ORACIÓN ES ORAR.

Solemos orar para conseguir algo, para pedir algo. La oración es su propio fin: estar con Dios, oír a Dios, sentir a Dios, agradecer a. Dios, expresarse ante Dios. La oración es el clima normal de un creyente. Oramos porque Creemos, porque nos sale de dentro, porque somos así, porque en la esencia de nuestro ser, está Él.

Jesús oraba en cada momento importante de su ministerio.

En la persona de Jesús vemos que la oración es una fuente de vida. La oración le era indispensable si quería que el Espíritu de Dios actuase en él y si quería cumplir su misión hasta dar la vida por los pecados del mundo.

Lucas 6,12-16. Ora antes de elegir a sus discípulos

Por aquel tiempo subió a una montaña a orar y se pasó la noche orando a Dios. Cuando se hizo de día, llamó a los discípulos, escogió entre ellos a doce y los llamó apóstoles: Simón, a quien llamó Pedro, Andrés, su hermano, Santiago y Juan, Felipe y Bartolomé, Mateo y Tomás, Jacobo de Alfeo y Simón el Zelota, Judas de Jacobo y Judas Iscariote, el traidor.

Lucas 3,21-22. Ora después de su bautismo

Mientras todo el pueblo se bautizaba, también Jesús se bautizó; y mientras oraba, se abrió el cielo, bajó sobre él el Espíritu Santo en figura corpórea de paloma y se oyó una voz del cielo: –Tú eres mi hijo querido, mi predilecto.

Lucas 9, 16-17. Ora antes de realizar algunos de los milagros

Entonces tomó los cinco panes y los dos peces, alzó la vista al cielo, los bendijo, los partió y se los fue dando a los discípulos para que se los sirvieran a la gente. Comieron todos y quedaron satisfechos, y recogieron los trozos sobrantes en doce cestos.

Juan 11,41. Ora antes de resucitar a Lázaro

Retiraron la piedra. Jesús alzó la vista al cielo y dijo: –Te doy gracias, Padre, porque me has escuchado. Yo sabía que siempre me escuchas, pero lo digo por la gente que me rodea, para que crean que tú me enviaste.

Otros momentos de Oración

Ora cuando preguntó a sus discípulos: ¿quién decís que soy yo? (Lc.9,18-21)

Ora en el momento de la Transfiguración (Lc 9,28-29)

Ora por sus amigos cuando siente que debe dejarlos (Jn. 17,9-22),

Ora en el huerto cuando su corazón se siente triste y abandonado (Lc. 22,39ss)

Ora en el momento de la muerte (Lc. 23,46).

Orar un Acontecimiento del Día

No olvidemos que antes de iniciar un rato de Oración, hemos de tener un momento adecuado de preparación.
 


Prepárate para Orar

Antes de entrar en Oración, haz siempre la siguiente preparación:

Un tiempo adecuado, un lugar tranquilo y una postura idónea.

Ambienta el lugar de forma que te ayude: una Biblia abierta, un crucifijo, una vela.

Respira profunda y lentamente, serénate.

Prepara tu cuerpo y tu mente. Libéralos de toda tensión.

Este tiempo es para Dios.



Ponte en la Presencia de Dios.

Piensa “a dónde voy y a qué”. Cae en la cuenta de que estás en la presencia de Dios. El Dios de todo lo que es y existe, está en cada latido de tu corazón, está contigo, aquí y ahora. Y te mira.

Así como los pájaros donde quiera que vuelen hallan siempre el aire, así nosotros donde quiera que vamos o estemos, siempre hallaremos a Dios presente. (San Francisco de Sales)

 

Tema de Oración

Escoge un acontecimiento concreto como tema de oración. Puede ser

Un suceso que te haya ocurrido recientemente

Una persona o personas con las que te has encontrado

Una noticia que has oído o leído

Un problema que te preocupa

Una alegría que te ha pasado

Precisa bien el objetivo de esta oración

Presentar al Señor el acontecimiento y comentarlo con Él


Dar gracias

Pedir

Discernir lo que debo hacer



Oración.

• Céntrate en el Tema de la Oración

• Recuerda el Acontecimiento que quieres orar y déjate llevar por él.

• Introdúcete en la historia, considera lo que significa,

• saborea los sentimientos que te inspira...

• párate... sin prisas.

• Si encuentras gusto y consolación, no pases adelante.



Coloquio

“Se hace hablando como un amigo habla con otro amigo” (San Ignacio de Loyola).

Comenta con María, con Jesús, con el Padre... cómo te ha ido la oración, lo que has visto, lo que has sentido...

Y terminar con un Padrenuestro.

 

 

 

Inicio

J. A. Pagola

Homilías

Lecturas del día

El Día del Señor

PPS Eucaristía