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NUEVO CURSO 2017 – 2018
 

Acercándonos a Jesús
 

 

 



Objetivos para el Curso 2017-18



Al hablar el Curso pasado de los Objetivos que pretendemos en estas reuniones tituladas “Acercándonos a Jesús”, decíamos que Preguntarnos ¿Quién es Jesús?, no es para nosotros una curiosidad intelectual. No se trata de acercarnos a Jesús como lo haría un estudioso con la biografía de un personaje famoso. Queremos penetrar en el significado de lo que los Evangelistas nos dicen de su vida, acercarnos a su Persona y a la fe de quienes le siguieron, confrontar nuestra vida con la suya, su estilo con el nuestro, con el fin de comprometernos en lo que Él quiso enseñarnos.

Acercarnos a Él, conocerle en su intimidad, es fundamental para quienes nos declaramos seguidores suyos. Los Evangelios nos relatan cómo sus discípulos se encontraron con él y se convirtieron en Seguidores y Testigos suyos.

Muchas veces oímos distinguir, incluso se polemiza, entre el Jesús histórico y el Jesús de la fe o el Cristo de la fe. Evidentemente que es el mismo Jesús, nosotros creemos en Jesús de Nazaret, Hijo de Dios “de la misma naturaleza que el Padre”, pero también hay que distinguir.

El Jesús de la fe.

Nos lo presenta San Juan en el Prólogo a su Evangelio:

1Al principio ya existía la Palabra
y la Palabra se dirigía a Dios*
y la Palabra era Dios.
2Esta al principio se dirigía a Dios.
3Todo existió por medio de ella,
y sin ella nada existió de cuanto existe.
4En ella había vida,
y la vida era la luz de los hombres;
5la luz brilló en las tinieblas,
y las tinieblas no la comprendieron*.

Se afirma la preexistencia, trascendencia y eternidad del Logos (Verbo, Palabra): Jesucristo, el Hijo Unigénito del Padre, encarnado para revelarlo al mundo.

El Jesús histórico.

Hace referencia al Verbo encarnado, al Hijo de Dios hecho hombre, en un momento determinado de la historia universal, en un pueblo concreto y en unas condiciones determinadas. Ese Jesús histórico es el que nos trae la Buena Noticia, el que nos Revela quién es el Padre y su Voluntad sobre el Reino de Dios.

De ese Jesús histórico nos hablan los Evangelios, cuya finalidad es conducirnos y despertar en nosotros la fe en Jesús Hijo de Dios. Los Evangelios nos hablan también del Mensaje que nos trajo Jesús, su revelación de quién es el Padre, de la doctrina que predicó y fue enseñando a sus discípulos.

A través de las narraciones evangélicas queremos:

Conocer a Jesús
Penetrar en el significado de lo que los Evangelistas nos dicen de su vida, acercarnos a su Persona y a la fe de quienes le siguieron.

Escuchar su Mensaje.
Jesús, a lo largo de su vida pública, predicó una doctrina que fue enseñando, unas veces en privado a sus Apóstoles, otras públicamente en la Sinagoga o a diversos grupos que se reunían para escucharle. ¿Qué Mensaje nos dejó?

Aprender de su vida.
Caminando de pueblo en pueblo, Jesús predicaba, curaba, oraba, hacía milagros, tenía una manera propia de comportarse. Aprender de él y de su manera de actuar, será otro de los objetivos que nos fijemos.

Confrontarnos con él.
No se trata de acercarnos a Jesús como lo haría un estudioso con la biografía de alguien famoso. Se trata de confrontar mi vida con la suya, su estilo con el mío, con el fin de comprometerme yo también en lo que Él quiso enseñarnos.

Evangelios que también se escribieron en un momento determinado de la historia.

 

 

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