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DOMINGO, EL DIA DEL SEÑOR

 

 

COMENTARIOS SOBRE EL EVANGELIO DEL DOMINGO

JOSETXU CANIBE

 

 

 

 

2º DOMINGO DE Cuaresma ciclo C (17 marzo 2019)

“TABORES”



El evangelio de este domingo nos describe la salida de Jesús al monte con los tres apóstoles más queridos:
Pedro, Santiago y Juan. Según la tradición se trata del monte Tabor, situado en Galilea y con 800 metros de altitud. La experiencia, la iniciativa, resultó positiva. En la vida de Jesús nos encontramos con dos montes muy significativos: el Calvario y el de hoy, el Tabor. Una imagen de cómo se desarrolla nuestro vivir: Una mezcla acertada, equilibrada de dos materiales, de dos estados de ánimo. En la sobremesa de la Ultima Cena Jesús abrió su corazón y dijo a sus amigos-los apóstoles-: “Os aseguro que si el grano de trigo caído en tierra no muere, queda solo; pero si muere da mucho fruto”.

Aquel encuentro en la cumbre del Monte Tabor les impactó. Hasta tal punto que Pedro exclamó: “Maestro, ¡Qué bueno es que estemos aquí!. Haremos tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías”. Jesús sabe muy bien que la cruz forma parte de la vida humana amasada con éxitos y fracasos. En esta sociedad liquida, en la que manda lo inmediato, Jesús nos invita a “bajar al llano”, “a bajar del monte”, a mancharnos las manos donde se cuece la vida. Vivencia como las que sintieron los tres apóstoles en la cumbre del Tabor nos son necesarias en la vida. Tener cargado nuestro interior de esperanza, de ánimo, de entrega es garantía de que avanzamos por el buen camino.

Los montes Tabor y Calvario, de alguna manera se relacionan. Este -el Calvario- nos habla de dolor, de sufrimiento. Aquél -el Tabor- de esperanza, de gozo. Los dos representan la vida: la risa y el llanto, los dos materiales que resumen la vida. Jesús trata de preparar a sus discípulos -los apóstoles- para las horas amargas que vendrán después: las de su condena y la muerte en la cruz.

“Escuchadle”. Este es el consejo que nos llega de la nube que representa la presencia de Dios. Se trata de un consejo oportuno, pues nuestra sociedad está atravesando unos años de malestar. Mejor dicho, está superando una crisis profunda, que nos viene castigando aproximadamente desde hace 8 años. Es un privilegio, una suerte, una lotería el que nos sorprenda en el diario quehacer la presencia de “Tabores” en forma de personas o de acontecimientos. Pues estas experiencias nos transmiten esperanza, alegría, generosidad. Nos transmiten ganas de vivir y de luchar. Y que no nos olvidemos de ser nosotros “Tabores” para los demás, para los de nuestro entorno.
 

 

1º domingo de cuaresma ciclo C (10 marzo19)


ADAN Y EVA


Quizá la tentación más conocida de la Historia es la protagonizada por Adán y Eva con intervención del Señor Dios y la serpiente y, como escenario, el Paraíso Terrenal. En el Padre Nuestro, la oración más famosa y preferida, recibida de Jesús directamente, no pedimos que no tengamos tentaciones. Pedimos que no caigamos en ellas. Grande la diferencia entre los verbos tener y caer. Es normal que tengamos tentaciones. Lo que no tiene por qué ser normal es caer en ellas. Pedir no tener tentaciones es demasiado. Superarlas, vencerlas es positivo. El escritor Eugenio D Os afirma algo de gran interés: “Lo que da valor a la vida son las tentaciones a las que no se ha querido ceder”. Pues ya manifestó con ironía Oscar Wilde .
”Puedo resistir cualquier cosa, excepto las tentaciones”.

Tentación se define como el deseo de realizar una acción inmediatamente agradable, pero probablemente dañina a largo plazo. Se conocen 70 sinónimos de la palabra tentación. Una tentación que acepta a un porcentaje elevado de católicos, es la de la inseguridad, la de la duda ante los cambios experimentados en nuestro mundo: en lo social, en lo moral, en lo familiar, en lo sexual, que ha pasado de “procreativo a recreativo”. Todo ello está creando una notable confusión.

Hace no muchos años, en 1988, fue muy comentada la película “La última tentación de Cristo”.

La cuaresma es tiempo de renovación, de sembrar, de practicar el ayuno, la limosna la oración, es recordar que nos solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que brota de los labios de Dios. Conversión, evolución. La cuaresma es una invitación amable a crear en los 40 días de la cuaresma al hombre nuevo, a resucitar con Cristo.

Creo que el cometario es de Monseñor Romero, Arzobispo salvadoreño, un cristiano excepcional. Este confesó que él, no aspiraba a convertirse. Este verbo lo consideraba excesivamente, radical. Él se sentía más humilde, más pueblo y se contentaba con evolucionar, con ir cambiando poco a poco, paso a paso.

Todos tenemos tentaciones y además apropiadas a nuestras circunstancias. Son peligrosas por que se adaptan a lo que somos. Interesa que entremos a la cuaresma convencidos, listos para el combate contra las tentaciones, ligeros de equipaje, llenos de misericordia y paciencia.