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DOMINGO, EL DIA DEL SEÑOR

 

 

COMENTARIOS SOBRE EL EVANGELIO DEL DOMINGO

JOSETXU CANIBE

 

Natividad de San Juan Bautista

 

 

Josetxu Canibe. Nota: el próximo domingo corresponde al mes de julio. Durante estos próximos meses: julio y agosto, no enviaré estos comentarios u homilías. Espero ser comprendido. En septiembre…

Os animaría a enviar vuestra opinión : josetxucanibe59@gmail.com

Gracias por la atención, paciencia y apoyo.
 

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Josetxu, quienes, todas las semanas seguimos tus escritos, estamos muy felices de poder leerlos, al menos yo, no tengo palabras de agradecimiento, decirte que siempre me aportan mucho para mi vida espiritual-humana. Gracias de corazón. Descansa mucho estos meses, te esperamos con ilusión.

 Rosa

 

 

Solemnidad de la Natividad de San Juan Bautista ciclo B

(24 junio 2018)

 


PRESENTADOR

Un profesor de una Universidad de Barcelona, estudioso del tema religioso, afirma que las actuales generaciones son analfabetas en materia religiosa.

Cito algunos ejemplos muy simples, que, sin embargo, ayudan, facilitan el encuentro y la comprensión entre Jesús y el pueblo judío entre la Biblia y el mensaje cristiano. Ahí van algunos ejemplos: “comprar un “moisés”, "lavarse las manos como Pilato”, “el benjamín de la casa”, ”hacer de chivo expiatorio”, "estar hecho un cristo”, “es un Babel”, “no solo de pan vive el hombre”, “el que está libre de pecado que tire la primera piedra”, ”poner la otra mejilla”, ”echar margaritas a los puercos”, “de Pascuas a Ramos”, ”pasar las de Caín” y un largo etc.

Centrándonos en la lectura de la misa de hoy, concretamente en la frase: “Hasta que San Juan baje el dedo”, se parece mucho a los ejemplos anteriores. Nos da a entender que el asunto que tenemos entre manos se alargará por mucho tiempo. Pero este Santo original, como ninguno, no solo es sugerente por la frase, también lo es como modelo de comportamiento, de cumplidor de su misión: Prepara al pueblo judío para recibir al Mesías, a Jesús el Salvador. El Bautista supo retirarse a un segundo plano para dejarle a Jesús el primero: “Conviene que yo disminuya y Él crezca“. Es difícil cumplir con ésta condición. Cuesta ahondar en esta dirección. Es lo mejor que se puede decir de este Santo tan interesante. Sería magnífico que fuéramos los cristianos, como el Bautista: atractivos presentadores de Jesús, que lo presentemos como persona digna de ser atendida, contemplada y seguida.

Jesús anima con la alabanza mayor que un creyente puede escuchar : ”¿Qué salisteis a ver? ¿Un profeta?. Os digo que sí, y más que profeta”. A éste se refiere lo que está escrito: “Mira, envío por delante a mi mensajero para que prepare el camino. Os digo que entre los nacidos de mujer ninguno es mayor que Juan”.

En nuestras televisiones conocemos a varios presentadores. No siempre son conscientes de la influencia que ejercen. Si bien, cada uno somos responsables de nuestros actos.


 

 

 

11º Domingo ciclo B (17-06-2018)

EL BARCO



La historia del barco “Aquarius” no es solo – aunque también lo es- una historia emotiva. Para los 629 refugiados - pasajeros de esta nave que navega por la aguas del Mediterráneo, el pisar tierra es un trozo del Reino de Dios. De alguna forma pone punto final al rosario de sufrimientos y angustias que han soportado en estos últimos días o meses. Pero este resultado conmovedor y esperanzador se ha venido a la buena voluntad de individuos e instituciones que unidos han colaborado para llegar a un final feliz.

Es desconcertante lo que le ha sucedido al Cardenal Ravasi, quien envió un tweet a las autoridades italianas por ser éstas las que tenían poder sobre el barco. Este tweet recogía la frase del evangelio: “Era extranjero y no me acogisteis”. Estas palabras no han gustado a un sector de la ciudadanía y las han criticado con un montón de insultos. Me cuesta comprender este tipo de reacciones. Mejor dicho no las entiendo. No permiten que los hechos y las palabras de Jesús se citen en situaciones conflictivas. Un filósofo, un sociólogo, un dirigente, alguien que se auto titula pensador o intelectual (sin saber muy bien qué significan estas palabras) pueden emitir sus juicios y a Jesús, que divide la historia de la Humanidad en dos partes se le disputa su presencia. Algo hemos tenido que hacer mal para que se le hayan retirado a Jesús el uso de la bandera de la solidaridad, del respeto a la persona, sobre todo débil.

A la pregunta para qué ha venido Jesús a este mundo, la respuesta es sencilla: Ha venido para fundar, para instaurar, para crear el Reino de Dios. Esto es, un mundo donde los hombres nos sentimos hijos de Dios y hermanos. El mensaje de Jesús es una invitación a la esperanza, a la salvación, a la liberación. No es un mensaje de condena. Hoy nos dice: “El Reino de los cielos se parece a un hombre que echa simiente en la tierra”. Y mientras duerme, “la semilla va creciendo sin que él sepa cómo“ Dios cuenta con nosotros para preparar la tierra y para sembrar, pero, después, sin que sepamos, cómo, Él va haciendo a su manera, va construyendo, tejiendo desde lo más profundo de nuestras vidas su obra salvadora.”

He aquí una simpática historia. Se cuenta que una señora mayor subía todos los días al autobús. Se sentaba junto a la ventana. Abría una bolsa y durante el trayecto iba arrojando, esparciendo semillas de flores por la ventana.

-¿Por qué semillas de flores?.

Es que veo el paisaje, el panorama triste, seco.

Pero le comentan que es un trabajo inútil, ya que la mayor parte de las semillas caen sobre el asfalto, otra parte la aplastan las ruedas de los automóviles, otras se las comen los pájaros. No obstante algunas brotarán. Meses más tarde, el hombre miró por la ventana y vio el paisaje lleno de flores y comento: ”¡Qué pena que la señora no ha podido ver este panorama”!. De repente, un niño dio un grito de admiración de aquél cuadro lleno de belleza.

Para algo había servido la tarea de la señora.

Donde hay odio, ponga yo, siembre yo amor; donde haya ofensa, donde haya duda, donde haya oscuridad, donde haya tacañería ponga yo perdón, ponga yo, siembre yo luz, generosidad.

Para los 629 pasajeros – refugiados a bordo, el puerto que les espera es como un pedacito del Reino de los Cielos. Antes mucha gente particularmente muchas instituciones han tenido que sembrar semillas de sentido común, de justicia, de responsabilidad, de generosidad, semillas que están dando sus frutos al convertir en una realidad amable unas situaciones ásperas.

 

 

10º Domingo T. O. Ciclo B (1O junio 2018)

VA DE PREGUNTAS



La Biblia no es un libro. Más bien es una biblioteca dividida en dos partes, Antiguo y Nuevo Testamento. El Antiguo, según los católicos, lo componen 46 libros. En estos 46 libros destacan dos preguntas, las cuales debiera hacerse toda persona que viene a este mundo.
La primera es “Adán, ¿Dónde estás?”. La segunda” ¿Dónde está Abel, tu hermano?”. Dos preguntas profundas, incisivas formuladas en el siguiente escenario: “Después que Adán comió del árbol, el Señor llamó al hombre: “¿Adán, dónde estás?”. Él contestó: “Te oí en el jardín, me dio miedo porque estaba desnudo y me escondí”. En cuanto a la segunda pregunta: “Cuando estaban en el campo, se echó Caín sobre su hermano Abel y lo mató. El Señor dijo a Caín: ¿Dónde está Abel, tu hermano? Contestó: No sé, soy yo, acaso, el guardián de mi hermano?”.

Dos preguntas, que sugieren otras muchas. Cómo me posiciono en la vida, en qué lado estoy, cómo reacciono ante el bien o ante el mal, a cualquiera, sobre todo, si es dirigente, se le pregunta en qué lado estás. No es una pregunta de geografía, sino de moral, de comportamiento. Por ejemplo, ante los demás, ante el prójimo, si soy solidario o no, si me importa o no el otro o, por el contrario, si soy un individualista redomado.

Esta semana leía una larga entrevista hecha a Roger Federer. Un fuera de serie. Tal vez el mejor tenista de la historia. Le pregunta el periodista: “Federer, un estudio del Reputation Institute le señaló hace años como el segundo ser humano más respetable del mundo solo por detrás de Nelson Mandela”. Respuesta: “el deporte profesional se ha vuelto hoy día extremadamente competitivo y monetarista, pero los deportistas no podemos olvidar nuestros fundamentos, que son el esfuerzo, la disciplina, la vida sana y el juego limpio, y debemos dar ejemplo de ello. Solía ir a la iglesia de niño con mi padre, y ahora me gusta ir con mis hijos, incluso los he llevado al Vaticano. Somos una familia cristiana y sí, la religión es importante para mí”. Una contestación a través de la cual, Federer nos da una fotografía suya.

Jesús se interroga a sí mismo: “¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?”. Y la respuesta no fue muy clara, pues consistió en pasear su mirada por el público que le escuchaba y añadió: “Éstos son mi madre y mis hermanos”.

Una respuesta austera y sin concesiones al público.

Siguiendo con la preguntas, ¿Somos de los que cumplimos la voluntad de Dios?, ¿Qué comentaría Jesús sobre el proyecto de vida de Federer?. Seguro que nosotros hallaríamos defectos importantes en el programa del tenista, empezando por su alto nivel de vida. Y de nuestro modelo de vivir, también. Vivimos tiempos de una competencia salvaje, sin piedad, en los que todo el que asoma la cabeza le llueven flechas envenenadas. A la pregunta ¿dónde estoy yo?, ¿dónde debiera estar?, Jesús nos da una pista cuando dice “mi madre y mis hermanos son los que cumplen la voluntad de Dios”. Ante quien descuella o se hace notar por alguna circunstancia acuden las consabidas preguntas: Si es conservador, progresista, radical, carismático, si es un hombre de equipo, en qué ambiente se mueve, a que corriente pertenece.

Dos preguntas básicas. Si importante es conocer, en qué lado estamos no es menos decisivo saber cómo miramos a los desfavorecidos.