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DOMINGO, EL DIA DEL SEÑOR

 

 

COMENTARIOS SOBRE EL EVANGELIO DEL DOMINGO

JOSETXU CANIBE

 

 

 

4º domingo de Pascua ciclo B (22 de abril 2018)

EL PAPA, PASTOR

 

Si hoy un conferenciante se presentara ante su público con estas palabras “Yo soy el Buen Pastor”, seguro que nos dejaría descolocados.Probablemente no sabríamos qué nos quiere decir. Descubriríamos por ejemplo que hay dos clases de pastores: pastores servidores y otros que no lo son. Un inconveniente: El pastor pertenece a la cultura rural y nosotros estamos invadidos por la cultura urbana.

Primera anotación: Los textos que el evangelio aplica a los apóstoles y al mismo Jesús, están dirigidos a los sacerdotes, a los obispos y al Papa.
Pero Jesús añade algo más: “Tengo otras ovejas que no son de este redil; también a éstas las tengo que atraer y escucharán mi voz y habrá un solo rebaño y un solo pastor“. Juan Pablo II declaró en una ocasión que en el primer milenio se evangelizó a Europa, en el segundo África y América y en el tercero será el de África. A lo largo de la historia se han registrado cambios, en cuanto al papel de los sacerdotes de los obispos y del Papa.

Han alternado épocas en las que los pastores han sido más aplaudidos, más queridos, más respetados. Su presencia no ha sido indiferente en ningún momento y otras en las que han sido más rechazados. En los últimos meses las críticas han abundado provocando en determinados ambientes auténticos seísmos.

Basta que enfoquemos por breve tiempo nuestra atención sobre la literatura, el cine y los entretenimientos, para convencernos de cómo Jesús es mirado con afecto. Recordemos la película:“Jesucristo Super Star”. Ha habido tiempos en los que ha existido el diálogo. Ha habido tiempos en los que la relación entre el mundo religioso y el mundo del cine ha sido amable. Personajes como Miguel de Unamuno, Gregory Peck, Spencer Tracey, El padrecito (Cantinflas), El Pájaro Espino, el popular Camilo, “San Manuel Bueno Mártir”… nos hablan en situaciones distintas.

En la época de Cristo hubo personas entregadas y también en nuestro tiempo nos encontramos con ejemplos actuales. Recuerdo cómo tuve la oportunidad de escribir la vida de un misionero de Pasaia (Gipuzkoa), al cual le arrebataron la vida con un tiro en el rostro. Esto sucedía en Rwanda en el año 2000. Saltan las diferencias entre unas vidas y otras. Ciertamente ha habido épocas en las que la corrupción se ha hecho más presente hoy es más visible, trasladándose a los medios de comunicación.

Destaca como Pastor el Papa. Concretamente nos ha abierto horizontes esplendidos. Desea una Iglesia en actitud de salida. Esto es, entusiasta, misionera, en acción, cercana al débil siguiendo los pasos de Jesús del que es su Vida y Camino


 

 

3º Domingo de Pascua ciclo B ( 8 abril 2018)

RESUCITAR EN “FRAGMENTOS”



Litúrgicamente estamos celebrando la Pascua de RESURRECCIÓN. “¿Qué acaecerá en el otro extremo?”. No lo sé. Unas metáforas nos ayudarán a comprender quizá un poco la vida:

“¿Qué acaecerá en el otro extremo

cuando todo para mí

haya caído en lo eterno?.

No lo sé.

Creo con fe certera

que un amor me espera.

Sé que entonces tendré que hacer pobre y sin pesas,

el balance de mí.

Más no creáis que desespero.

Creo, y de qué manera,

que un amor me espera.

Cuando muera, no lloréis; es un amor quien me lleva.

Si tengo miedo

- ¿y por qué no? -

recordadme con piedad sincera

que un amor, un amor, me espera.

Totalmente me abrirá

a su gozo, a su luz.

Sí, Padre, vengo a Ti

en la brisa,

que viene y va ligera

hacia tu amor, tu amor que me espera. (A. A. carmelita)

El dirigente negro Martin Luther King nos da unas pistas en la línea de cómo comportarnos: “Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces; pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos”.

El veterano cacique comenta al nieto: “¡Una gran pelea está ocurriendo dentro de mí!... ¡Es entre dos lobos!. “Uno de los lobos es maldad, temor, ira, envidia… El otro es bondad, esperanza, humildad, generosidad…

Esta misma pelea está ocurriendo dentro de todos los seres de la tierra. ”¿Cuál de los dos crees que ganará?” Pregunta el nieto. El viejo Cacique responde: “El que tú alimentas cada día”.

En el evangelio de hoy les dice Jesús, a los apóstoles, después de resucitado: “El Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día, y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto”.

Al final del camino nos esperas Tú: “Quizá no lo pienso muy a menudo, pero sé que mi camino en éste mundo, y el camino de mis hermanos y hermanas, hombres y mujeres de todo lugar, terminará en tus brazos de Padre y Madre, en tu vida eterna, definitiva.

Todo será nuevo. Gracias porque Tú estás siempre a nuestro lado, y nos sostienes en todo momento, y nos enseñas a amar, y nos enseñas a trabajar por un mundo digno para todos. Y gracias porque al final de todo nos esperas en tu hogar abierto, en tu amor sin fin, en ese cielo luminoso en el que sé que yo tengo un lugar, en el que sé que todos tenemos un lugar.
 

 

 


2º Domingo de Pascua T.O. ciclo B (8 abril 2018)


¿Convertirse o Evolucionar?


En estas fechas del año la figura de Martin Luther King aparece frecuentemente. El 4 de abril – de ésta semana- recordábamos el momento en que una bala le quitó la vida, mientras estaba asomado al balcón de un hotel de la ciudad de Menphis. Luther King había nacido el año 1929.

Hoy celebramos el segundo domingo de Pascua. Pascua que significa “paso”. Hace referencia al “paso” de la opresión de los egipcios sobre el pueblo judío. La Pascua de Jesús se refiere al “paso” de la muerte a la resurrección. Nuestra Pascua es esto: ir pasando de un estado de ánimo a otro: en palabras de Luther King “Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces, pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos”.

Es muy frecuente comparar la vida con el camino. El caminar se caracteriza por ir avanzando, por ir cambiando de posición. Avanzamos. La Pascua es una llamada a salir del agujero, del desánimo, del pesimismo, del escepticismo, para entrar en el territorio de la justicia, de la verdad, de la alegría. “Pasos” importantes.

Los argumentos que manejaban los seguidores de Jesús para mostrar que Jesús había resucitado eran: ”los apóstoles daban testimonios de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor (…). Ninguno pasaba necesidad, pues los que poseían tierras o casas las vendían, traían dinero y lo ponían a disposición de los apóstoles; luego se distribuían según lo que necesitaba cada uno”.

Otro modelo de Pascua, de “paso” lo encontramos en Monseñor Oscar Romero, quién próximamente será declarado oficialmente santo, si bien el pueblo creyente latinoamericano ya lo había proclamado. Este obispo abrigaba más bien una mentalidad conservadora. Mentalidad, que la fue abandonando poco a poco. Se resistía a admitir que se había convertido. Este verbo lo consideraba muy elevado, demasiado espectacular para su persona. A él le bastaba con el término ”evolucionar”. Expresión mucho más sencilla y humilde. Pero realmente cambió, se transformó.

Tomemos nota de las palabras de Luther King. ”Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces, pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos”

 

 

Domingo de Resurrección Ciclo B (1 de abril 2018)


UNA OLA INMENSA


En la solemne ceremonia religiosa del Viernes Santo a la tarde, uno de los momentos más evocadores
es el de la adoración de la cruz. Todos los participantes en el acto litúrgico desfilan ante la cruz y besan las cicatrices de los pies y del corazón del crucifijo. Este gesto no suele ir acompañado de lágrimas. Solamente, excepcionalmente unas tímidas lágrimas acuden a sus ojos cuando regresan a los bancos. Quizá no valoramos suficientemente lo realizado por Jesús en favor de nosotros.

Esta semana ha muerto Beltrame Arnaud, teniente coronel de la policía francesa, por los disparos de un delincuente. Precisamente este policía se había intercambiado voluntariamente por una rehén. A su madre no le ha sorprendido que Beltrame Arnaud actuara así, pues la razón de vivir de este policía era esto: “defender a los demás”. Ante este gesto de solidaridad, de entrega y valentía se ha levantado una ola inmensa de admiración y simpatía en toda Francia, extensible a otros lugares del mundo. El número y la variedad de gestos surgidos por doquier, empezando por las montañas de ramos de flores depositados en multitud de rincones, hablan por sí solos.

Jesús no se merece menos. ¡Se lo ha ganado!

Al amanecer, María Magdalena fue al sepulcro y vio “la losa quitada”.

La resurrección anuncia que las losas, que nos aplastan, pueden ser eliminadas, retiradas.

La resurrección nos comunica que la humanidad no camina hacia la nada, hacia el absurdo, sino hacia la plenitud.

La resurrección nos habla del triunfo del Crucificado. Tengo la sensación de que sintonizamos más fácilmente con el Cristo sufriente que con el Cristo triunfante. Le acompañamos hasta el calvario y ahí nos despedimos.

La celebración litúrgica más entusiasta, es decir, la de la Pascua de Resurrección, consiste en “dar el paso del hombre viejo al hombre nuevo”. El escritor francés J. Green, se extrañaba de la actitud de los cristianos que al salir de la misa “bajan del calvario y hablan del tiempo bostezando”.

Creer en la Resurrección es enfocar la vida de otra manera. Permanece en ti la invitación de San Pablo: “Despojaos de la ira y de las groserías, vestíos del hombre nuevo” ¿Quién nos quitará la losa de la corrupción, de la maldad, de la mentira?, se preguntaban las mujeres que iban camino hacia el sepulcro, donde habían enterrado a Jesús. Metáfora que repetimos los ciudadanos del siglo XXII pues ”la Fe es el pájaro que canta cuando la noche es oscura”.

¡Felices Pascuas de Resurrección!, ¡Zorionak!


 

 

Domingo de Ramos Ciclo B (25 marzo 2018)


EN EL PÓRTICO DE LA SEMANA SANTA



¿Semana Santa? ¿Semana de Vacaciones?, ¿Vacaciones de Semana Santa?. Con estas y otras expresiones nos referimos al tiempo que discurre entre el Domingo de Ramos, que celebramos hoy, y el Domingo de Resurrección o de Pascua. ¿Con cuál nos quedamos?.

Empiezo por afirmar que la semana ni es santa ni no santa. De nosotros depende que sea una cosa u otra. Ciertamente que en esta semana celebramos los grandes acontecimientos de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús. Su fuerza, su espíritu están ahí, dentro. Pero para que tengan fuerza transformadora es preciso que nos empapen. Es abiertamente actual la Semana Santa. Por nuestras calles caminan los Pedros, los judíos, los cirineos, los herodes, los Caifás, las Verónicas, los centuriones, las piadosas mujeres, los escribas, los fariseos, los Pilatos, la multitud… ¿Acaso no es actual Pilato lavándose las manos? o ¿El Cirineo ayudando a llevar la cruz?. Seguro que encontramos en el espejo del drama de la Pasión alguna persona con la cuál tengamos un parecido sorprendente.

El viernes -Viernes Santo- de ésta semana nos choca cómo Jesús es presentado al pueblo judío, reunido en un lugar dónde se concentraba la ciudadanía, por Poncio Pilato, un hombre cobarde y distante de Jesús. ¡Ecce homo! Grita Pilato. “He aquí al hombre”, exclama el Gobernador Romano mientras muestra a Jesús al gentío. Siguiéndole de cerca estos días le conoceremos con bastante aproximación, aunque nos desborda. Pues si a las personas se las conoce en las ocasiones, éste triduo fue "su hora". Dato de interés. Los evangelios dedican casi las mismas páginas para relatarnos lo que sucedió en éstos tres días, que las que dedican al resto: los treinta y tres años restantes de su vida. Con razón confesó Santo Tomás, una cabeza, un cerebro privilegiado: “He aprendido más orando ante el crucifijo que de los libros.

Sobresale en la cumbre del Calvario la silueta de la cruz misteriosa y presente en la vida de las personas y que rompe el vivir de tantos seres humanos alterando nuestros esquemas y nuestra existencia. Esa cruz que el Viernes Santo besa devotamente la comunidad cristiana. El conocido jesuita Ignacio Ellacuría decía a sus jóvenes universitarios: “¿Qué hemos hecho para que tantos hombres estén crucificados?, “¿Qué hacemos ante sus cruces? “, “¿Qué vamos a hacer para bajarles de la cruz?”. Hay vidas que son un auténtico Vía-Crucis, un calvario permanente. Podemos dedicar ésta semana algún tiempo al ocio, a introducirnos en el mundo folklórico de algunas regiones o a responder a la propuesta de Pilato: “Ecce homo”. Una estampa de Jesús vestido con una túnica ridícula y una corona de espinas. El pueblo, empujado por sus dirigentes, gritando: ¡fuera!, ¡fuera!. Tenemos delante una figura rota.

Afortunadamente los evangelios nos han dejado un dibujo de Jesús. Selecciono algunas pinceladas extraídas de los tres años de su vida pública:

“Pasó por el mundo haciendo el bien y curando a todos los que sufrían bajo el poder del mal”.

Fue (era) profundamente crítico respecto al poder y al dinero: “Nadie puede servir a Dios y a dinero”.

“El que quiera ser vuestro jefe, que sea vuestro servidor”. “Ejemplo os he dado: así como yo os he lavado los pies, vosotros haced lo mismo”.

Recomienda perdonar setenta veces siete. Muere en el Calvario perdonando.

Se define como “Yo soy el camino, la verdad y la vida”.

Alaba a los pacíficos, a los misericordiosos, a los justos, a los limpios de corazón.

Reduce todos los mandamientos a uno: Amor a Dios y al prójimo, añadiendo algo muy importante: “como yo os he amado”.

Era fiel a la oración: “Se levantó de madrugada, fue al escampado y se puso a orar“.

También ha manifestado que hay más dicha en dar que en recibir y que “tratemos a los demás como nosotros queremos que nos traten”.

Un Jesús cercano, compasivo, valiente, amable, generoso, amigo de los enfermos y de la gente derrotada. Que nos brinda un mensaje de liberación. Nos insiste en ser audaces, solidarios, creativos y libres.

Nos recuerda que no solo de pan vive el hombre (aunque también de pan) y que “por sus obras le conoceréis”.

De los muchos modelos de vida que se nos ofrece, tenemos que elegir uno. ¿Por qué no el que responde a “Ecce homo”?. Un “He aquí al hombre” que lo podríamos ampliar a “Ecce societas”, “He aquí nuestra sociedad”. Más de uno manifestaría que hecha unos zorros. Expresión que significa estar en un estado deplorable. Quizá conviene recordar que el tomar conciencia de las deficiencias y carencias es un primer paso para transformar la sociedad y sin duda podemos aprender mucho del Maestro.