<%@ Language=JavaScript %> Josetxu Canibe. Homilia, de cada domingo

 

Inicio

J. A. Pagola

Homilías

Lecturas del día

El Día del Señor

Diapositivas Eucaristía

 

 

DOMINGO, EL DIA DEL SEÑOR

 

 

COMENTARIOS SOBRE EL EVANGELIO DEL DOMINGO

JOSETXU CANIBE

 

 

 

24 septiembre 2017
 

Domingo 25 T. O. ciclo A

CUATRO PERSONAJES CURIOSOS



Unos jornaleros y un viñador extraños. En este domingo se celebra, (no sé si en todas las Diócesis),
una de las Jornadas dedicadas a Cáritas. No es necesario explicar qué es, para que sirve Cáritas. Se trata del brazo derecho de la Iglesia por el que canaliza la ayuda que la Iglesia presta a la sociedad: al sector más débil de la misma. Un apoyo que, prescindiendo de su riqueza sentimental, mueve cantidades monetarias y de otro tipo muy elevadas. Son numerosos los cristianos (también no cristianos) que arriman el hombro, para que desaparezca el hambre aguda, para que se desvanezca el mayor número posible de situaciones de escasez que frenan el desarrollo humano. Sin embargo, dato difícil de entender actualmente, la Humanidad posee más que suficientes recursos para seguir adelante.

¿Dónde está, por tanto el fallo? ¿Qué es lo que origina este fracaso? El análisis más sencillo nos descubre que es la falta de compromiso, de entrega, la falta de valores evangélicos: como la compasión, la solidaridad etc. Ausencia de responsabilidad por nuestra parte. Pues responsable es aquél que contesta, aquél que explica las razones de sus actuaciones, de vivir los acontecimientos.

Ante el cambio climático, ante la desigualdad de los pueblo, ante los más de 800 millones de habitantes desnutridos, podemos, debemos, tenemos que responder del estado de las cosas. La pregunta es, ¿porqué no se alcanzan muchos objetivos, porqué muchos deseos no se hacen o no los hacemos realidad? Acepto un texto anónimo que me sorprendió notablemente. Tal vez el texto roce lo irónico pero destaca por su expresividad. No se trata de un trabalenguas. Piense el lector en cualquier fenómeno o acontecimiento.

En el relato intervienen cuatro personajes: “Alguien”, “Nadie”,”Cualquiera”, “Todo el mundo”. Pensemos en el cambio climático o en cualquier otro fenómeno o suceso. Siempre que hay una tarea que desarrollar, “Todo el mundo” está seguro de que “Alguien” lo hará. “Cualquiera “ lo podría haber hecho. Pero “Nadie” lo hizo. Al no realizarlo “Nadie” muchos se pusieron nerviosos, pues ”Todo el mundo” tenía el deber de hacerlo. Al final todo el mundo culpó a “Alguien”. Sencillamente ocurrió que “Nadie” llevó a cabo lo que “Cualquiera” podría haber realizado.

Es gratificante encontrarse con personas que saben dar explicación de su acciones y de sus decisiones. El responsable comprometido es transparente. La parábola que comentamos es un párrafo “molesto” e “incomodo” que difícilmente encajan en nuestro esquema de pensamiento y de acción pero ahí está. Dios nos llama y nos sigue llamando en cualquier momento de nuestra vida: tanto en la juventud como en la vejez. Estamos ante unos jornaleros y ante un viñador verdaderamente especiales. La viña es la sociedad y Dios Padre el propietario.

 

 

17 de septiembre de 2017
 

 

Domingo 24 T. O. Ciclo A

AQUELLOS TIEMPOS. ESTOS TIEMPOS



La vida humana se compone de etapas conflictivas, dolorosas y de momentos gozosos. El evangelio de hoy nos presenta una cadena de escenas de corte negativo. ¿Cómo superar un tramo de peleas y de enfrentamientos?, ¿cómo lograr la paz?. El remedio que apunta el evangelio es el siguiente:
”¿No debías tú también tener compasión, como yo tuve compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti”. Las escenas del evangelio de este domingo traspiran egoísmo, envidias, violencia. Podemos avanzar más: que el clima social de nuestra época coincide en muchos aspectos con el de los tiempos de Cristo. Es decir, la realidad social dominante en los tiempos de Cristo que describe el evangelio, se parece a nuestro clima social del siglo XXI.

Ciertamente, tanto si observamos nuestra realidad individual, personal, como si nos fijamos en el ambiente (clima) social, necesitamos de personas que sean apóstoles de la Paz y de la reconciliación. La semana pasada un artículo de prensa se titulaba: “El Papa Francisco receta reconciliación”.

No se trata de ser un sentimentaloide, sino de tomar una actitud vital generosa, constructiva, cordial, ante el mundo que nos rodea. Tener compasión equivale a tener misericordia, equivale a “pasar“ por el corazón. No se reduce a pedir disculpas porque no hemos dado preferencia a la persona de más edad.

El escritor Szasz afirmaba que “el estúpido ni perdona ni olvida; el ingenuo perdona y olvida; y el inteligente perdona, pero no olvida“.

“La insistencia de Jesús en el perdón y la mutua comprensión no es propia de un idealista ingenuo, sino de un espíritu lúcido y realista”. Nadie puede pretender tratar solo con personas perfectas. Hemos de aguantarnos mutuamente los defectos y faltas y saber perdonarnos si no queremos destruirnos.

 

                                                                                                                                                                                                                                                                                              

Inicio

J. A. Pagola

Homilías

Lecturas del día

El Día del Señor

PowerPoint Eucaristía

Inicio

J. A. Pagola

Homilías

Lecturas del día

El Día del Señor

PowerPoint Eucaristía