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DOMINGO II ORDINARIO - B

Misa pr. Gl. Cr. Pf dominical

14 de Enero de 2018

 

 

CANTOS PARA LA CELEBRACION

Entrada: Cerca está el Señor; Juntos como hermanos; Día de fiesta en tu altar. 

Cerca está el Señor, cerca está el Señor,
cerca de mi pueblo,
cerca del que lucha por amor.
Cerca está el Señor, cerca está el Señor,
es el peregrino que comparte mi dolor.

También está el Señor, le conoceréis
en el que lucha por la igualdad.
También está el Señor, le conoceréis
en el que canta la libertad.
También está el Señor, no olvidéis su voz,
Sufre el gran dolor del oprimido.

También está el Señor,
le conoceréis en el obrero, en su taller.
También está el Señor, le conoceréis
en el anciano, en su vejez olvidéis su voz
En el hospital junto al enfermo.

Jesús es el Señor, le conoceréis
El es la VIDA, es la VERDAD,
Jesús es el Señor, le conoceréis
es el CAMINO de libertad.
Jesús es el Señor, no olvidéis su voz,
es el Redentor de nuestro pueblo.

 

Salmo39

Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

Yo esperaba con ansia al Señor;

él se inclinó y escuchó mi grito;

me puso en la boca un cántico nuevo,

un himno a nuestro Dios.


Tú no quieres sacrificios ni ofrendas,

y, en cambio, me abriste el oído;

no pides sacrificio expiatorio.


Entonces yo digo:

«Aquí estoy como está escrito en mi libro para hacer tu voluntad».

Dios mío, lo quiero y llevo tu ley en las entrañas.


He proclamado tu salvación ante la gran asamblea;

no he cerrado los labios; Señor, tú lo sabes.

Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
 

Aleluya

Ofertorio: Te ofrecemos, Señor; Ya no hay razas

Santo: 

Padre nuestro

La Paz

Comunión: Tú has venido a la orilla; Tú me dijiste, Señor; El Señor nos ha reunido junto a El; El Señor es mi.

Final: Sois la semilla.


 

Domingo II del tiempo ordinario

En contraste con la escena espectacular del bautismo en el río Jordán, hoy las lecturas nos hablan de llamadas de Dios escondidas en sucesos cotidianos. Samuel es un muchacho que se desvela al soñar que alguien le llama: nada extraordinario. Los discípulos de Juan tienen una breve conversación con Jesús a las cuatro de la tarde. Sienten curiosidad y él les invita a acompañarle.

Siempre hay alguien que nos ayuda a prestar atención, a afinar los sentidos, a intuir que hay una realidad mucho más profunda que la aparente banalidad. Juan dijo a los discípulos: «Este es el cordero de Dios». Elí no era ejemplar en el oficio sacerdotal, pero enseñó a Samuel cómo tenía que responder a la llamada de Dios. Andrés era el hermano de Simón Pedro y fue a decirle: «Hemos encontrado al Mesías».

¡Qué importante es encontrar a alguien que, aunque no sea mejor que nosotros, nos acompañe hacia Jesús!

Si Pablo nos advierte contra el pecado de fornicación no es porque el sexo sea malo, sino porque el cuerpo es el instrumento que Dios nos ha regalado para que aprendamos a amar y a servir. ¡No lo banalicemos!

 

 

Saludo

En el nombre del Padre...

Que el Señor Jesús, esté con todos vosotros.

 

 

Monición de Entrada

Terminadas las fiestas de Navidad, vamos a tener la oportunidad, domingo tras domingo de ir conociendo a Jesús y su mensaje, que nos trae en nombre de Dios.

Lo primero que hace Jesús, al comenzar su misión entre nosotros, es formularnos una importante pregunta: «¿Qué buscáis?». Y es que para conocerle no basta con escuchar lo que otros dicen de Él, es necesaria una experiencia personal.

Hoy celebramos la Jornada del Emigrante y del Refugiado con el lema: “Acoger, proteger, promover e integrar a los emigrantes y refugiados”. Conjugando estos cuatro verbos queremos renovar y reforzar nuestro servicio de Iglesia en la atención de estos hermanos inmigrantes, refugiados y victimas de cualquier forma de abuso y explotación.



 

Acto Penitencial: Damos gracias a Dios por su comprensión y paciencia con nuestras limitaciones, fallos, pecados personales y sociales y pedimos perdón a Él y a quienes hayamos ofendido.

- Señor, por no reconocerte en tu Palabra. Erruki, Jauna.

-Señor, por no buscarte en los acontecimientos más sencillos de la vida. Kristo, Erruki.

- Señor, por no dar un testimonio decidido de ser seguidores tuyos. Erruki, Jauna.

Dios y Padre nuestro, fuente de vida, que por tu misericordia nos sintamos perdonados con la esperanza de ir de tu mano a la vida eterna.

 

GLORIA. Proclamemos la gloria de Dios rezando unidos: Gloria a Dios en el cielo.

 

Oración Colecta. Oremos. Oh Dios, que cuidas con amor de nosotros y de toda la creación; escucha la oración de tus hijos; Tú nos conoces y reconoces nuestras limitaciones, ayúdanos para que todos los días de nuestra vida sepamos confiar en ti. Por NSJC, tu Hijo...
 

O

ORACIÓN COLECTA. OREMOS. Señor y Dios Nuestro, abre bien nuestros oídos, para que podamos escuchar tu Palabra. Guía nuestra fe para que te podamos reconocer presente entre nosotros, y podamos responder generosamente a tus llamadas. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

Monición a las lecturas.

La Palabra de Dios que vamos a escuchar, nos lleva a una necesidad de búsqueda que dé sentido a la vida de cada uno, un deseo de saber lo que quiere Dios de nosotros.

El encuentro con Jesús nos marcará profundamente, hará que nos planteemos qué podemos hacer para colaborar en el proyecto de Dios y así hacer un mundo más justo y más humano. Esta es la misión del creyente, escuchémoslo.

 

MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA

Samuel es llamado por el Señor durante la noche; pero él no conocía todavía al Señor y acude a la presencia de Elí. El sacerdote le instruye sobre cómo responder a su llamada. Samuel responde al Señor: “Habla, Señor, que tu siervo te escucha”.

 

 

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA

En su carta a los Corintios, San Pablo nos recuerda que el discípulo pertenece al Señor; y que es del Señor no solo nuestro espíritu, sino también nuestro cuerpo. Por eso, nos exhorta a no pecar con nuestro cuerpo, sino a glorificar a Dios también con él.

 

MONICIÓN A LA LECTURA EVANGÉLICA

El evangelio que escuchamos hoy incide en la llamada personal de Jesús a seguirle. El cuarto evangelio nos anima a ser misioneros y a llevar a otros hasta Jesús; pero el seguimiento solamente puede darse cuando la persona a la que hemos acercado siente la llamada directa de Jesús sobre él. Es esa llamada personal la que le convierte en discípulo suyo.
 
 

CREDO. Proclamemos unidos nuestra fe, rezamos juntos el Credo.

 

Oración universal: Oremos al Señor, nuestro Dios, que nos habla y nos escucha a través de los acontecimientos de la vida.

1.- Por la Iglesia, por quienes dentro y fuera de ella viven hoy perdidos y sin orientación. Para que todos lleguemos al encuentro con Jesús. Roguemos al Señor.

2.- Por quienes sienten con fuerza la necesidad de aprender a vivir de manera diferente, más humana y más digna, para que así puedan responder a la pregunta de Jesús: ¿“Qué buscáis”?. Roguemos al Señor.

3.- Para que en las situaciones difíciles, surjan en nuestras comunidades acciones concretas de cercanía y de compartir lo que somos y tenemos. Roguemos al Señor.

4.- Por las personas que por medio de sus palabras, sus escritos, su estilo de vida sencillo, austero y entregado, nos han ayudado a encontrarnos con Jesús y a conocerlo mejor. Roguemos al Señor.

5.- Por quienes vienen de lejos, mujeres y hombres, que dejan sus tierras y familias buscando un futuro mejor al que todos tenemos derecho, para que reciban nuestra acogida, respeto y solidaridad. Roguemos al Señor.

Escucha, Padre, lo que te pedimos con fe. Por JNS.

 

 

  O estas otras

Nuestra oración comunitaria se dirige ahora al Padre para pedirle por nuestras necesidades, las de la Iglesia y las del mundo.

+Por la comunidad eclesial, para que sea, en verdad, la continuadora de la misión que el Padre encomendó a Jesús. Roguemos al Señor.

+Por los gobernantes y los legisladores de los pueblos, para que procuren la paz y la concordia entre todos los países de la tierra. Roguemos al Señor.

+Para que quienes escuchan el anuncio del Evangelio abran su entendimiento y su corazón al Señor y a su Palabra y sientan su llamada. Roguemos al Señor.

+Para que los que han escuchado la llamada de Jesús, no tengan reparo en aceptarle, en seguirle y en entregarse a él. Roguemos al Señor.

+Por todos nosotros, para que el Espíritu Santo nos haga verdaderos testigos de Jesucristo en el mundo. Roguemos al Señor.

Escucha, Padre, nuestra oración y que tu bondad nos conceda lo que te hemos pedido y aun aquello que ha quedado en nuestro corazón. Por JCNS.

 

 

 

SEGUIRTE DÍA A DÍA


Hermanos, la mirada penetrante de Jesús, el compartir con él, el poder verle y observarle, el convivir, deja huella, poso y vida. Oremos.

Jesús, queremos seguirte día a día

• Que la Iglesia presente la vocación de seguimiento como un proceso que se despierta en el encuentro y culmina con la respuesta libre y personal de seguir a Jesús.

Jesús, queremos seguirte día a día

• Que todos los creyentes seamos conscientes que ser discípulo es ser seguidor y eso implica adhesión personal a la persona de Jesús, que a su vez conlleva el testimonio de vida.

Jesús, queremos seguirte día a día

• Que todos nosotros nos preguntemos hoy cuál es nuestra respuesta personal y comunitaria a la llamada de seguimiento que hemos recibido de Jesús.

Jesús, queremos seguirte día a día

• Que la vuelta a la vida ordinaria, después de las fiestas de Navidad, nos lleven a descubrir a la llamada de Jesús en la cotidianeidad, en los pequeños gestos y en cada persona que se cruza en nuestra vida.

Jesús, queremos seguirte día a día

• Que nuestras parroquias y comunidades sean espacios de encuentro donde compartir la fe y la vida; de solidaridad con todo el que necesita, espacios que interpelen y apunten siempre a Jesús y su Reino.

Jesús, queremos seguirte día a día

Padre bueno, queremos escuchar la llamada personal que nos haces a seguirte, ensancha nuestro corazón, ayúdanos a superar nuestros miedos y haznos testigos vivos y cercanos de tu presencia entre nosotros. Te damos las gracias por tu Hijo Jesús.
 

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te ofrecemos pan y vino, que son el signo de todo lo que nos das y que hemos transformado con nuestro esfuerzo; conviértelos en alimento de nuestra salvación.
 

 

LIDERAZGO DE JESÚS

Acción de gracias

A Ti, Señor y Dios nuestro, levantamos nuestro corazón
y te dirigimos esta oración.

Te damos gracias, Padre santo, porque realmente
es bueno y justo bendecirte en todo momento.

Tú eres consuelo y compañía de nuestra humanidad,
Tú nos das el deseo de vivir y la vida misma.
Nos mueves a amar a todos y hacer el bien.

Gracias, Dios Padre, porque eres puro amor,
estás en nosotros y te manifiestas al mundo
a través de la bondad que somos capaces de trasmitir.
Queremos imitarte, ser tu imagen, transparentarte,
hacerte visible para que nuestros prójimos
te descubran en nuestra vida y crean en Ti.

Uniendo nuestras voces a cuantos te aclaman hoy,
te cantamos agradecidos este himno de reconocimiento.

Santo, Santo, Santo...


Ofrendas

Padre nuestro y de todas las criaturas:
nos sentimos invitados a compartir con todos nuestra vida,
generosamente, siguiendo el ejemplo de Jesús,
y te ofrecemos pan y vino,
frutos de la tierra y de nuestro trabajo,
y con ellos nuestros esfuerzos y mejores deseos,
para agradecerte cuanto nos das
y prometerte fidelidad y entrega completa a tu proyecto, a tu reino.

Bendice, Padre santo, este pan y este vino,
para que sean no solo alimentos del cuerpo,
sino que además alimenten y hagan crecer nuestra vida interior.
Te lo pedimos por tu hijo Jesús, nuestro Señor y hermano. Amén.

Memorial de la Cena del Señor

Nos hemos reunido alrededor de esta mesa, Padre Dios,
para recordar la vida de tu hijo Jesús de Nazaret
y testimoniar que nosotros también creemos en él.

No podríamos buscar un líder mejor que él,
tiene palabras de vida que nos llegan muy adentro,
habla con autoridad, trasmite seguridad
y podemos poner en él nuestra plena confianza.
Te agradecemos el mensaje luminoso de Jesús,
que sumado a su buen hacer,
constituye nuestra guía y modelo.
Por él sabemos que lo que importa
es ser fiel a la propia conciencia.
Jesús ha significado nuestra liberación personal,
vivir tu fe en libertad,
sentirnos hijos y no siervos,
sentirte como Padre y Madre entrañable.
Sabemos qué misión nos espera. Nos dejó su testamento.

Fracción del pan

En su cena de despedida,
nos pidió que nos reuniéramos en torno a una mesa,
y nos invitó a compartir
un trozo de pan y una copa de vino,
en memoria de su vida solidaria.

Tomando entonces un pan y mientras lo partía y repartía,
les fue diciendo:

Tomad y comed todos de él, porque esto soy yo.
Esto es mi cuerpo, que será entregado por vosotros.

Siguiendo su ejemplo
tomamos este pan, lo partimos
y nos lo ofrecemos unos a otros,
como signo de nuestro compromiso social
y voluntad de servicio.

Queremos ser como lo fue Jesús,
pan partido y repartido
en la esperanza de contribuir a nueva humanidad.

Luego tomó una copa de vino
y mientras se la pasaba les decía:

Tomad y bebed todos de ella, porque esta es mi vida,
este es el cáliz de mi sangre,
que será derramada por vosotros y por todos.

Haced esto en mi memoria.

Movidos por el mismo Espíritu de Jesús,
brindamos y compartimos esta copa de vino.
Este vino nos recuerda la vida de Jesús,
alegre, compasiva y fraterna.

Gracias, Padre, por la vida que nos has dado.
Como Jesús queremos ponerla al servicio de los demás.


Comunión

Este es el pan del camino,
este es el vino de la vida.
Jesús nos invita.

Invocación al Espíritu de Dios

Hemos recordado, Señor, Dios nuestro,
la vida ejemplar y comprometida que llevó tu hijo Jesús
y nos proponemos seguirle y conocerle mejor.

Queremos ser su familia, sus discípulos y amigos.
Queremos escuchar su mensaje completo, sin recortes,
y aprender de él a amar y servir a los demás.

Necesitamos su motivación, su fuerza,
toda la fuerza de tu Espíritu,
porque queremos seguir sus pasos
y somos débiles, inconstantes.

Nos solidarizamos con cuantos sufren
dolor, hambre e injusticias.

Pero Jesús nos pide que hagamos más, mucho más
por el bien de todos ellos.

Danos a todos tus hijos, creyentes y no creyentes,
la conciencia y el valor necesarios
para seguir adelante sin desmayo
en la construcción de un mundo más humano y feliz.

Nos alegramos, Señor, de no estar solos en esta lucha,
de que exista ya tanta gente de buen corazón
que dedican su vida a sanar heridas
y a defender, cueste lo que cueste, la justicia.

Recordamos ahora
a quienes llevamos cada uno en nuestro corazón
agradeciéndote cuanto haces por ellos.

En nombre de Jesús, tu hijo, nuestro líder,
brindamos en tu honor
como queremos hacer con toda la humanidad. AMÉN.

 

POSCOMUNIÓN. OREMOS. Que la participación en esta Eucaristía, nos ayude, Señor, a experimentar con gozo lo que supone encontrarse con Jesús y saber comunicarlo a los demás. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.
 

 

ORACIÓN DESPUES DE LA COMUNION

Gracias, Señor. Has salido a nuestro encuentro, nos has iluminado con tu Palabra, y nos has dado a tu Hijo Jesús, como pan de Vida eterna. Que animados por la fuerza de tu Espíritu vivamos con gozo y disponibilidad fiel la vocación a la que nos has llamado. Te lo pedimos por JNS.
 

AVISOS


1º El próximo día 22 de enero, lunes, se celebra la festividad litúrgica de San Vicente Mártir. Según se aprobó en el Consejo Parroquial del 14 de diciembre último y con el fin de facilitar el que los jóvenes y los niños pudieran participar en esta fiesta, su celebración se trasladará al VIERNES 26 de enero, con una Misa a las siete de la tarde en el templo. Y a continuación, piscolabis en los locales de Bengo Leku (Catequesis). Todos quedamos invitados.

2º El Grupo de Ayuda al Tercer Mundo nos espera en los pórticos con productos del Comercio Justo, este domingo.

 

DESPEDIDA

Que el Señor os acompañe con su amor para que siempre os veáis en su compañía y podáis responder mejor a su llamada. Vayamos en paz.
 

 

ORACIÓN DE ACCIÓN DE GRACIAS

Gracias porque me hablas discretamente,
en voz baja,
porque tienes paciencia y no impones,
sino que sugieres, inspiras,
porque tu voluntad no es someterme
a tus dictados sino ayudarme
a crecer en el amor.

Por esto tengo que aprender a callar,
rebajar el griterío de mis pasiones,
egoísmos, obsesiones,
que ahogan tu voz serena, discreta, real.

Tú hablas en mi interior
y hablas en la realidad de las cosas
tal como son.

Si solamente te busco dentro de mí,
caeré en un intimismo engañoso.

Si sólo te busco fuera,
te confundiré con cualquier ideología.

Cuando se apagan los ruidos,
va creciendo la certeza de lo que esperas de mí.

Ya no necesito vivir en las nubes
o forzar las situaciones
sino decir que sí con constancia
al hermano que me pones delante
y al lugar en el mundo que me vas mostrando.

                                                                          

 

 

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