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DOMINGO XV TIEMPO ORDINARIO / A

Misa pr. Gl. Cr. Pf dominical

 16 de Julio de 2017

 

 

 

CANTOS PARA LA CELEBRACION

 

Entrada: Vienen con alegría; Con nosotros está el Señor; Tu palabra me da vida. 

Salmo: LdS.

Aleluya: Aclamemos al Señor.

Ofertorio: Este pan y este vino.

Santo: 

Aclamación al Memorial: 

Comunión: Acerquémonos todos al altar; Oh, Señor, delante de ti; Una espiga dorada; Por valles y aldeas.

Final: Gracias, Señor, por nuestra vida; Demos gracias al Señor, demos gracias.

 

 

 

Domingo XV del tiempo ordinario

La parábola del sembrador nos muestra ahora la generosidad de Dios y la responsabilidad que tenemos a la hora de acoger sus dones.

La semilla sembrada por Dios es su palabra, por medio de la cual fue creado todo el mundo. Es, pues, palabra viva y eficaz, y él no cesa de esparcirla en cualquier tipo de terreno, incluso el menos propicio, quizás con la esperanza de que la misma palabra acabará por transformarlo.

Si Jesús habla al pueblo en parábolas no es de ningún modo para esconder el significado de la palabra de Dios. Muy al contrario, es el intento de captar la atención, por medio de historias enigmáticas y sorprendentes, de un pueblo que ha cerrado los oídos y el corazón a la llamada de Dios.

Eso sí, la palabra de Dios requiere una respuesta por parte de la tierra en que cae, que somos nosotros. Con las capacidades que Dios mismo nos ha dado, tenemos que acogerla para que nuestras entrañas sé vuelvan fecundas y brote de ellas fruto abundante.

 

 

PROCESION Y CANTO DE ENTRADA

 

SALUDO

Como siempre que nos reunimos los cristianos, lo hacemos, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo estén con todos vosotros.

 

MONICIÓN DE ENTRADA:

Después de una semana de trabajo, de vacaciones o de fiestas, volvemos a reunirnos para compartir nuestra fe alrededor de la mesa de Jesús.

Con Jesús hemos de encontrar el descanso y la paz que, a lo mejor, durante la semana no hemos tenido.

En nuestra reunión eucarística vamos a seguir escuchando la Palabra de Dios que es como una semilla sembrada en nuestra vida y que dará su fruto en el tiempo oportuno.

Como nos dice la Palabra de Dios que hoy proclamamos, el Señor siembra su semilla y, aunque quede enterrada, no se perderá ni se ahogará el mensaje que nos transmite.

 

Acto penitencial: En silencio, pidamos perdón a Dios por nuestros pecados. Y pidámosle también que nos prepare para ser tierra buena capaz de acoger su semilla y dar fruto.
 

-Porque hemos cerrado nuestros oídos a tu Palabra, pensando que podíamos vivir sin ella. Señor, ten piedad.


-Porque somos inconstantes, y descuidamos la escucha y el conocimiento de tu Palabra. Cristo, ten piedad.


-Porque hemos llenado nuestro corazón de afanes, dependencias y deseos que han sofocado la acogida, presencia y fruto de Tu Palabra en nosotros. Señor, ten piedad.
 

Que Dios Padre, sembrador de esperanza y de amor, tenga misericordia de nosotros perdone nuestros pecados y nos guíe hasta la vida eterna.

 

 

Oración Colecta. Oremos unidos. Dios y Padre nuestro, que nos hablas por medio de tu Palabra para que, acogiéndola, demos frutos de justicia y de verdad; haz que cuantos nos hemos reunido en tu nombre nos dejemos conducir por ti y, dejando de lado los afanes de la vida, busquemos cumplir tu voluntad. Por nuestro Señor Jesucristo.

O

ORACIÓN COLECTA. Señor, Dios, Padre bueno, que fecundas a tu Iglesia con la semilla de tu Palabra; concede a quienes la recibimos, guiarnos siempre con su luz, actuar siempre con su fuerza y alcanzar la vida que ella nos promete.

 

 

Monición a las lecturas

En la primera lectura el profeta Isaías anuncia que la lluvia hace germinar a la tierra. En la segunda san Pablo considera que la creación, expectante, está aguardando la manifestación de los hijos de Dios. Y en el Evangelio escuchamos la parábola del sembrador que salió a sembrar y la tierra dio fruto de 100 de 60 y de 30.

(Hoy podríamos escuchar el evangelio todos sentados. Habría que leerlo entero, sin abreviarlo: Jesús mismo nos va a hacer parte de la homilía, aplicando su parábola a nuestras vidas, sentados lo escucharemos mejor.)

 

Primera lectura.

Dios nos envía su Palabra consciente de que tiene que volver a él. Pero esta Palabra tiene una misión, tiene un encargo. El profeta la compara con la lluvia que vuelve al cielo después de empapar la tierra y fecundarla. Dios quiere que cumpla su encargo antes de volver a él.

 

Segunda lectura.

San Pablo, en su carta a los romanos, nos recuerda que toda la creación se encuentra sometida a la frustración por el pecado. Pero nos recuerda también la esperanza de que un día se verá liberada de su corrupción por la acción unilateral de Dios. Como ella, también nosotros aspiramos a esa liberación.

 

Evangelio.

La parábola del sembrador, que escuchamos en el evangelio de hoy, nos lleva a hacer autoexamen para ver qué efecto produce en nosotros la Palabra de Dios, qué tipo de tierra somos para ella. Mirar cómo vivimos los valores del Reino nos ayudará a reconocernos a nosotros mismos.

 

CREDO. Proclamamos unidos nuestra fe rezando el Credo.

 

Oración universal: Con confianza acudimos a Dios Padre pidiéndole que atienda las necesidades de nuestra vida.

1. Para que la Iglesia, que nos transmite la Palabra de Dios, lo haga de un modo cercano y eficaz, abierta a las nuevas realidades sociales y eclesiales. Roguemos al Señor.

2. Por quienes trabajan en el mar, marinos, marineros y pescadores, para que en medio de las dificultades de la tarea se mantengan firmes, renovando siempre la esperanza, sabiendo que gozan de la protección de la Virgen del Carmen. Roguemos al Señor.

3. Por los enfermos, para que nunca les falte atención y cariño para mantener la esperanza y la confianza en medio del dolor. Roguemos al Señor.

4.- Por todos nosotros para que, recibiendo la Palabra de Dios como una semilla, la cuidemos con esmero, la defendamos de las tormentas y vayamos sembrándola con palabras de esperanza y gestos de compasión. Roguemos al Señor.

Te lo pedimos por JNS.

1. Por los cristianos, para que vivamos profundamente nuestra fe y nuestra esperanza, y sepamos comunicarla a los demás. OREMOS.

2. Por quienes dedican su vida a sembrar la Palabra de Dios en países de misión y entre nosotros, para que el Señor les ayude a hacer fructificar su siembra para el bien de todos. OREMOS.

3. Por los enfermos, para que sepan mantener la esperanza y la confianza en medio del dolor. OREMOS. 

4. Por los terroristas, por los que quieren imponer sus ideas con la violencia y la muerte, para que se den cuenta de la indignidad de su forma de actuar. OREMOS.

5. Por nuestra comunidad, que la Palabra de Dios que hemos escuchado nos mueva a la conversión, a la transformación constante de nuestras vidas. OREMOS.

Escucha, Padre, estas oraciones que suben a ti como respuesta a tu Palabra. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

O

 

ORACIÓN DE LOS FIELES. La Palabra de Dios es un gran regalo que él nos hace porque nos da su luz para nuestra vida. En ella descubrimos que Dios atiende con gusto nuestra oración de petición. Llevemos, pues, nuestras necesidades a su presencia.


-  Por la Iglesia, santa y pecadora, para que nunca deje de alimentarse y nutrirse de la Palabra que Dios siembra en ella. Roguemos al Señor.

- Por los pastores, por los catequistas, los misioneros, los evangelizadores; para que nunca se cansen de comunicar a los demás la Palabra de Dios y ellos mismos se vean llenos de su gracia. Roguemos al Señor.

- Por los que trabajan por el Reino y no ven resultados, para que no se desanimen y el Señor les dé fortaleza para seguir adelante sabiendo que solo Dios conoce los pensamientos y las vivencias de las personas. Roguemos al Señor.

- Por los que han abandonado, desilusionados, las tareas de extensión del Reino y de dar a conocer la Palabra de Dios; para que esa Palabra llene cada momento de sus vidas. Roguemos al Señor.

- Por nosotros, que recibimos con alegría la Palabra de Dios cada domingo, para que seamos la tierra buena que la haga regresar a Dios después de cumplir su encargo. Roguemos al Señor.

Recibe, Padre bueno, la oración de tus hijos. Te la expresamos con la confianza que nos das de atender a todo el que acude a ti con humildad. Acógela por JCNS.

 

 

ORACION SOBRE LAS OFRENDAS

El sembrador cultivó el trigo que hace posible este pan; el viñador cuidó de sus vides que han hecho posible este vino; cuida tú, Señor, de tu Iglesia para que produzca los frutos que tu Palabra siembra en ella.
 

PREFACIO:

En verdad es justo y necesario darte gracias, Padre.

Tú esperas que nosotros seamos la tierra buena donde esparces la semilla de tu Palabra.

La acción de tu Espíritu Santo nos alienta y vivifica para que tu siembra pueda dar sus frutos y cumplir su encargo antes de volver a ti.

Haznos ser de los que con su vida te han reconocido como el que de verdad eres: 

Santo, Santo, Santo...


 

PADRE NUESTRO.

Con la oración del Señor, pidamos una vez más que venga a nosotros el Reino de Dios que él anunció. Con fe, nos atrevemos a decir:

 

 

INVITACION A LA COMUNIÓN:

Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo, la palabra que germina y da fruto en los corazones que la entienden, los oídos que escuchan y los ojos que ven. Dichosos los invitados a la cena del Señor.

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN. La Eucaristía nos ha unido, Señor, en la fe, en la esperanza y en el amor. Te pedimos que su fuerza nos haga vivir abiertos a tu Palabra, de modo que sembremos en todo la justicia. lá paz y el bien para nuestros hermanos. Por Jesucristo.

 

O

 

Poscomunión: Oremos (pausa). Alimentados con esta Eucaristía, te pedimos, Padre, que cuantas veces celebramos este sacramento se acreciente en nosotros el fruto de la salvación. Por Jesucristo...

 

ORACION DE ACCION DE GRACIAS

 

Señor, hazme constante y fiel
en la escucha de tu palabra,
para que no vuelva a ti
sin haberme fecundado.

Enséñame a escucharte
con el corazón abierto,
a orar desde tu palabra.

Que no busque recetas pre-cocinadas
ni soluciones mágicas,
que no me deje seducir
por el fundamentalismo
de los que piensan que sólo ellos
la entienden ni por el ocultismo
de los que buscan en ella Misterios escondidos.

Tu palabra es viva y eficaz,
y me sonará nueva y concreta
cada vez que confronte con ella mi vida.

Es tan profunda que nunca agotaré
sus enseñanzas,
pero tan sencilla como el lenguaje
que los padres usan con sus hijos.
Señor, quiero ser tierna buena
y dar frutos de vida eterna.

 

 

BENDICION

‑ Y la bendición de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre nosotros y siempre nos acompañe. Amén

 

 

 

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