Inicio

J. A. Pagola

Homilías

Lecturas del día

El Día del Señor

Diapositivas Eucaristía

 

 

 

 

Lecturas del díaOración de acción de gracias

Homilías y comentarios

Plegaria Eucarística
Diapositivas para la EucaristíaOración por la familia Orar con el Salmo
 

 

 

  DOMINGO XXVIII DEL TIEMPO ORDINARIO

15 de Octubre de 2017

Misa pr. Gl. Cr. Pf dominical

 

 

CANTOS PARA LA CELEBRACION

 

Entrada. Que venga tu pueblo a la fiesta; Por los caminos sedientos de luz; Dios nos convoca; Juntos marchamos a Ti.

Salmo 22. El Señor es mi pastor.

Habitaré en la casa del Señor por años sin término.

El Señor es mi pastor, nada me falta:

en verdes praderas me hace recostar;

me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas.
 

Me guía por el sendero justo,

por el honor de su nombre.

Aunque camine por cañadas oscuras,

nada temo, porque tú vas conmigo:

tu vara y tu cayado me sosiegan.
 

Preparas una mesa ante mí,

enfrente de mis enemigos;

me unges la cabeza con perfume, y mi copa rebosa.
 

Tú bondad y tu misericordia

me acompañan todos los días de mi vida,

y habitaré en la casa del Señor por años sin término.
 

 

Ofertorio. Te presentamos el vino y el pan

Santo.

Comunión. Es Cristo quien invita; Gustad y ved; Oh, Señor, yo no soy digno; Beberemos la copa de Cristo.

Final. Magnificat

 

 

Domingo XXVIII del tiempo ordinario

Si el pasado domingo el Pueblo de Dios era como una viña que había que cultivar, hoy el Reino de Dios es comparado a un banquete de boda. Así se señala el carácter festivo y gratuito de la invitación que recibimos. Contra toda lógica, los primeros invitados se excusan para no tener que asistir. Así es, de hecho, como nos comportamos cuando anteponemos tantas cosas a la llamada de Dios.

Esto sirve para poner de relieve la universalidad de la invitación. La voluntad de Dios es que la sala del banquete esté bien llena, que nadie de los que quieran entrar se quede fuera. Nadie será excluido, por humilde que sea su condición o por oscuro que sea su pasado. Nuestro Dios no juzga ni clasifica.

Ahora bien, tenemos que revestirnos de un vestido de fiesta, o al menos no callar cuando el rey nos pregunte cómo es que no lo llevamos. Los aguafiestas no tienen sitio en el banquete. Dios no nos pide nada más que un corazón dispuesto a recibir con gozo y agradecimiento lo que él nos ha preparado. Empecemos desde ahora, agradeciendo la vida y el mundo que nos ha sido regalado.

 

 

PROCESION Y CANTO DE ENTRADA

 

SALUDO

En el nombre del Padre...

El Señor que nos invita a su fiesta, esté con todos nosotros.

 

 

MONICIÓN DE ENTRADA:

Dios está preparando una fiesta final para todos sus hijos; a todos nos quiere ver sentados junto a él, alrededor de una misma mesa disfrutando para siempre de una vida plena. Ésta fue una de las imágenes más queridas por Jesús para explicarnos el final de nuestra existencia.

 

Acto Penitencial: Cuando acudimos a una fiesta nos arreglamos debidamente para no desentonar en ella; también ahora nos preparamos para celebrar la Eucaristía con el gozo de quien es invitado al mejor de los banquetes.

- Tú, Señor, que no has venido a condenar sino a perdonar. Señor, ten piedad.

- Tú, Señor, que has dicho que hay gran fiesta en el cielo por un pecador que se arrepiente. Cristo, ten piedad.

- Tú, Señor, que perdonas mucho a quien mucho ama. Señor, ten piedad.

Que la bondad y la misericordia de Dios nuestro Padre, salga a nuestro encuentro para celebrar la fiesta de la vida eterna.

 

 O

Acto Penitencial: Al comienzo de nuestra celebración, fiesta de la presencia de nuestro Dios, pedimos perdón de todo lo que nos hace vivir sin traje de fiesta:

- Tú, Señor, que traes la salud a quien te invoca. Señor, ten piedad.

- Tú, Señor, que te ocupas de la persona, imagen del Padre. Cristo, ten piedad.

- Tú, Señor, que nos llamas a un pueblo universal para Dios. Señor, ten piedad.

 

Gloria. Proclamemos, con gozo, la gloria de Dios, diciendo todos:

 

ORACION Colecta. Oremos. Mira, Señor, a esta comunidad reunida para celebrar la gran fiesta que tú mismo nos has preparado con el deseo de hacernos compartir, ya desde ahora, tu vida plena; ayúdanos a cambiar nuestras vidas para lograr una convivencia gozosa, buscando siempre la felicidad del otro. Por nuestro Señor Jesucristo.

O

 

ORACION Colecta. Oremos. Dios, Padre nuestro: te pedimos que tu luz nos acompañen siempre, de modo que estemos dispuestos a actuar en todo momento con justicia y con paz. Quédate entre nosotros y haz que siempre sepamos reconocerte presente en las personas. Por Jesucristo.

 

Monición a las lecturas

En la primera lectura, el profeta Isaías nos propone la imagen de un banquete como símbolo de la liberación que Dios nos brinda. Es una llamada a la esperanza porque nuestra vida no termina en el absurdo, sino que está abierta al misterio del amor de Dios.

Jesús, en el Evangelio habla de ese mismo banquete. Escuchemos la advertencia: Muchos son los llamados, es decir, todos, pero pocos los escogidos, esos son quienes aceptan el mensaje y se revisten de fiesta.
 

 

Primera lectura.

Bajo el símbolo de un suculento banquete ofrecido a muchos, el profeta describe la salvación de Dios para todos los pueblos.
 

 

Segunda lectura.

San Pablo desde la cárcel agradece la ayuda económica recibida de los cristianos de Filipos.

 

Evangelio.

La parábola describe la oferta de Dios y la inapetencia de sus preferidos, pero Dios no retira su proyecto, sino que amplía su oferta a todos.
 

 

CREDO. Proclamemos unidos nuestra fe.

 

Oración Universal: Dios nuestro Padre siempre está atento a las necesidades de sus hijos; por eso, con toda confianza le presentamos nuestra oración con el compromiso de colaborar en superarlas.

1.- La misión principal de la Iglesia, es hacer comprensible el mensaje de Jesús; anunciar la gran fiesta de Dios a quienes están tirados en las cunetas, fuera del camino, para que todos podamos vivir con la esperanza de una vida digna. Roguemos al Señor.

2. Muy cerca de cada uno de nosotros, viven personas abatidas, personas que sufren; para que estemos cerca de ellas enjugando sus lágrimas, y llevándoles alivio y consuelo. Roguemos al Señor.

3. Por los gobernantes y los políticos, por los responsables de la economía, por quienes tienen poder en este mundo; para que encuentren soluciones justas a tantas familias que sufren la falta de trabajo. Roguemos al Señor.

4. En muchas ocasiones, quienes hemos sido invitados a la fiesta que Dios nos prepara, no acudimos; para que no olvidemos ir en busca de tantas personas que jamás han sido invitados nunca a nada, ellos pueden enseñarnos la esperanza. Roguemos al Señor.

 

Otras oraciones

- A quienes están cansados de hacer el bien, fortalece su esperanza para sigan luchando por la justicia y el bienestar de los demás. Oremos.

- A los jóvenes que están lejos de la Iglesia, envíales, Señor, buenos amigos que les acerquen a tu evangelio. Oremos.

- A los gobernantes, Señor, dales a entender que deben poner justicia y paz en el mundo. Oremos.

- A las familias, ayúdales a descubrir la felicidad de estar unidos por el verdadero amor. Oremos.

Te lo pedimos por JNS.
 

O

 

Oración universal: Ahora que somos la Iglesia en oración, pidamos a Dios que con su bondad nos ayude a todos.


- Por el Pueblo de Dios, para que acoja con cariño la invitación de Jesús a construir un mundo nuevo, justo y fraterno. Roguemos .

- Por todas las personas, para que sea cual sea su ideología y su actividad profesional, trabajen con alegría e ilusión en bien de la humanidad. Roguemos al Señor.

- Por quienes son educadores de niños y jóvenes, para que lo hagan con criterios de respeto y de justicia. Roguemos...

- Por los cristianos, para que superemos la “religión del miedo” y vivamos con fe en el Dios que nos ama tal como somos. Roguemos...

- Por cada uno de nosotros, para que acojamos a quienes nos necesitan, sin discriminarlos por ningún motivo. Roguemos..

 

 

INVITACIÓN A LA FIESTA


El Reino de Dios es como un banquete: abundancia, fiesta, fraternidad, gratuidad. Todos somos invitados también hoy, no podemos olvidarlo. La invitación es a un banquete. Oremos.

Jesús, queremos ser invitación a la fiesta.

• Que la Iglesia proclame la gratuidad de la invitación de Jesús y, como él, invite preferentemente a los pobres, a los excluidos, a los invisibles de nuestra sociedad.

Jesús, queremos ser invitación a la fiesta.

• Que todos nosotros seamos conscientes que los primeros, los más importantes a los ojos del Padre son los hombres y mujeres marginados socialmente, los que no cuentan para nadie ni para nada y sintamos la llamada a acercarnos justamente a ellos.

Jesús, queremos ser invitación a la fiesta.

• Que los que trabajan a favor de un mundo más justo e igualitario para todos se sientan sostenidos y reconocidos es sus tareas.

Jesús, queremos ser invitación a la fiesta.

• Que reine la paz entre nosotros, que seamos capaces de buscar caminos de diálogo, encuentro y paz para todos.

Jesús, queremos ser invitación a la fiesta.

• Que no olvidemos la llamada de Jesús a borrar y superar las diferencias entre las personas; que él nos lanza a una sociedad fraternal en la que todos podamos disfrutar y gozar por igual.

Jesús, queremos ser invitación a la fiesta.

Padre bueno, te damos las gracias porque nos recuerdas con insistencia que nos llamas a la fiesta, a hacer de este mundo y nuestro día a día, un espacio festivo y fraternal para todos. Concédenos la gracia de superar nuestras estrecheces de mente y corazón, te lo suplicamos por mediación de tu hijo Jesús.
 


ORACION SOBRE LAS OFRENDAS

Que estas ofrendas del pan y del vino, con todas las ilusiones y trabajos de tu pueblo, se transformen en alimento de vida y esperanza. Te lo pedimos P.J.N.S.

 

PREFACIO

En verdad es justo y necesario agradecerte todos tus dones.

En especial tu invitación a conocerte y a amarte;

tu llamada repetida a la puerta de nuestra casa.

Tus esperas pacientes a que recapacitemos,

dejemos nuestra soberbia, y regresemos al hogar.

Tú quieres lo mejor para nosotros,

por eso nos invitas a tu fiesta, la fiesta de la salvación.

Por eso, llenos de alegría, te cantamos diciendo

Santo, Santo, Santo...  

 

FELICIDAD
 

Acción de gracias

Te damos las gracias y te bendecimos,
Padre santo, Dios y Señor nuestro,
porque te manifiestas
a través de multitud de signos y señales
y nos haces percibir las vibraciones
de tu constante presencia cálida y cercana.

Sabemos que eres la abundancia de amor,
la plenitud del bien,
que no quieres ser ningún juez que imparta justicia,
que nos premie y castigue,
sino el Dios bueno que perdona por anticipado
y se hace llamar Padre.

Eres un Dios familiar y amigo,
comprometido con tu creación entera.

Te agradecemos que nos quieras incondicionalmente,
tal como somos, que no te importen nuestros defectos,
ni nuestras debilidades.

Significas nuestra liberación,
ahuyentas nuestra tristeza y desasosiego,
estar junto a Ti nos mueve a vivir en esperanza,
en permanente alegría y fiesta.

Tú pones, Señor, un cántico nuevo en nuestra boca,
que entonamos en tu honor, agradecidos y alegres.
 

Santo, Santo, Santo...  

 


Himno de alabanza

Memorial de la Cena del Señor

Santo y bueno eres, en verdad, Padre nuestro.
Quieres que sigamos las huellas de Jesús, tu enviado.

Jesús pasó por este mundo haciendo el bien,
sirviendo, ayudando,
desviviéndose por cuantos se le acercaban,
comunicando su paz y felicidad interior,
contagiándoles de su alegría,
convirtiendo en fiesta la vida vivida en su compañía.

Supo ser buen amigo,
supo convivir con toda clase de gente,
aunque su debilidad fueron los pobres y enfermos,
los marginados de la sociedad,
cuantos sufrían cualquier tipo de injusticia,
los que más le necesitaban.

El ejemplo de Jesús nos compromete
y no nos valen excusas
porque ya sabemos lo que tenemos que hacer.
Jesús nos invita de nuevo a seguir sus pasos.
 


Fracción del pan

Comunión

Invocación al Espíritu de Dios


Que el recuerdo de la vida terrena de tu Hijo Amado,
nos mueva a hacer realidad tu proyecto del Reino.

Envía tu Espíritu de amor y generosidad
sobre toda la humanidad.

Por suerte, no limitas tu gracia y tu fuerza
a ningún grupo en particular,
sabes que la tarea de hacer un mundo mejor
es tarea que nos importa a todos,
que requiere la solidaridad
de todos los hombres y mujeres de buena voluntad.

Pero te pedimos, de modo especial,
por nuestra Iglesia y nuestra jerarquía,
para que sea motor y no rémora
para la transformación del mundo,
para que nunca seamos motivo de escándalo,
que sepamos huir de lujos y grandezas
y demos ejemplo de sencillez y austeridad.

Te damos las gracias porque ya viven felices en tu seno
nuestros familiares y amigos difuntos.

Por Jesús, nuestro hermano mayor, tu hijo primogénito,
atendiendo a su llamada y en su compañía,
queremos bendecirte, Padre santo,
ahora y por toda la eternidad. AMÉN

 

PADRE NUESTRO. Unidos a Jesucristo y a todo ser humano, nos atrevemos a decir:

 

INVITACION A LA COMUNIÓN:

Los ricos empobrecen y pasan hambre, los que buscan al Señor no carecen de nada.

 

 

ORACION DE ACCION DE GRACIAS


Padre, cada nuevo día que nos regalas
es una invitación al banquete de tu Reino.

Al abrir los ojos, quiero darte gracias.

Al pisar la calle, quiero saludar a todos
como quien saluda a los invitados a una fiesta.

Al ponerme a trabajar,
lo hago corno quien ayuda a poner la mesa
y cuida de que todo esté a punto.

Me maravilla pensar cuántas veces
al día me renuevas la invitación:
cada vez que tengo ocasión
de ayudar a un necesitado,
de responder con una sonrisa a un reproche,
de ofrecer consuelo o compañía...

Cada vez que encuentro una iglesia abierta
o que me viene a la mente
un pasaje del evangelio,
cada vez que recuerdo que me amas,
que me conoces mejor que yo mismo
y que nunca dejas de esperarme.

 

Poscomunión. Oremos unidos. Gracias, Señor, por habernos invitado a tu fiesta y haber participado en el banquete de tu familia. Que este encuentro contigo y con los hermanos fortalezca nuestra esperanza en una vida plenamente feliz en la que todos participemos. Confiamos en tu fidelidad y nosotros también queremos seguirte con nuestras obras de justicia. Por JNS.
 

 O

Poscomunión. Oremos unidos. Que la Eucaristía sea para nosotros, Señor, ese banquete de fiesta al que nos invitas. Que así lo vivamos y siempre te lo agradezcamos. Te lo pedimos P.J.N.S.
 

 

avisos

El próximo domingo, día 22, es la Jornada dedicada al Domund, el lema de este año: “Sé valiente, la misión te espera”

 

 

BENDICION

‑ Y la bendición de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre nosotros y siempre nos acompañe. Amén

 

DESPEDIDA

Dios nos invita siempre, de nosotros depende la respuesta.
 

 

Inicio

J. A. Pagola

Homilías

Lecturas del día

El Día del Señor

PowerPoint Eucaristía