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José Antonio Pagola

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1.-  Red de evangelización: Buenas Noticias


 

 

Cuaresma – Ciclo C


Una sociedad necesitada de esperanza

La historia de estos últimos años se ha encargado de desmitificar el mito del progreso, piedra angular en la construcción de la civilización moderna. La sociedad moderna parece haberse quedado sin horizonte ni orientación, sin metas ni puntos de referencia consistentes.

Los acontecimientos se atropellan unos a otros, pero no conducen a nada nuevo. El progreso se convierte en rutina. La cultura del consumismo produce novedad de productos, pero solo para mantener el sistema en el más absoluto inmovilismo.

La consecuencia inevitable es el cansancio. El hombre moderno es fundamentalmente «espectador». Un ser pasivo que participa en un engranaje que no está promovido por él y cuyo horizonte no llega a alcanzar.

Cuando no se espera nada del futuro, lo mejor es vivir al día y disfrutar al máximo del momento presente. Es la hora de buscar las «salidas de escape» que la cultura del hedonismo y el pragmatismo nos pueden ofrecer ahora mismo. La vida es placer y, si no, no es nada.

Son pocos los que se comprometen a fondo para que las cosas sean diferentes. Asistimos más bien a una creciente indiferencia hacia las cuestiones colectivas. Cada uno se preocupa de sí mismo. Se extiende un poco por todas partes una cultura narcisista: el cuidado del propio cuerpo, la búsqueda de paz interior, el equilibrio psíquico, las terapias grupales… Mientras tanto crece la «apatía democrática», el desprestigio de las instituciones políticas y el empobrecimiento de la vida pública.

En estos comienzos del siglo XXI, la crisis de la esperanza se ha agravado, pues la sociedad se ve sacudida por nuevos retos e incertidumbres. Ya no vivimos en una sociedad sólida, de contenidos precisos y valores absolutos, sino más bien en constante movilidad, incertidumbre y relativismo.

Es en esta sociedad donde hemos de vivir y contagiar a Cristo como «esperanza nuestra»: encontrando en la resurrección de Jesús su fundamento, aprendiendo a creer en «el Dios de la esperanza» y descubriendo en ese Dios el «futuro último» de la historia humana.



José Antonio Pagola Nueva etapa evangelizadora. 3. Cristo resucitado es nuestra esperanza

 

TIEMPO DE CUARESMA

 

1 Domingo

NO DESVIARNOS DE JESÚS

2 Domingo ESCUCHAR A JESÚS
3 Domingo  
4 Domingo  
5 Domingo  
Domingo de Ramos  
   

 

BERRI ONAK

 

EZ DESBIDERATU JESUSENGANDIK

 
JESUSI ENTZUN 
 

 

 

 

 

 

3.- CONFERENCIAS