Inicio

J. A. Pagola

Homilías

Lecturas del día

El Día del Señor

Diapositivas Eucaristía

Contactos

 

 

 

 

LA ANUNCIACIÓN DEL SEÑORSAN MARCOSSAN ISIDORO

San ESTANISLAO

SAN PRUDENCIO

santa catalina de siena

s. jose, obrero

SAN ATANASIOs. felipe y santiago

san juan de avila

BEATO DOMINGO ITURRATEsan matías

S. ISIDRO LABRADOR

STA. VICENTA M LOPEZS. FELIPE NERI

 

 

 

 

 

SANTORAL DE LOS DÍAS LABORABLES DE PASCUA

 

 

 

 

LA ANUNCIACIÓN DEL SEÑOR

 

En el nombre del Padre...

 

La paz de Jesús resucitado, esté con todos vosotros.

 

Monición de entrada. Celebramos la fiesta de la Anunciación del Señor. Fiesta que hace realidad la vida, muerte y resurrección de Jesús.

La alegría de María es el gozo de una mujer creyente que se alegra en Dios su Salvador; el Dios que levanta a los humillados y dispersa a los soberbios.

Pedimos nosotros como Ella, en esta Eucaristía, vivir el gozo de hacer felices a los demás.

 

A. Penitencial: Reconocemos que somos pecadores y pedimos perdón al Señor.

 

- Tú que te hiciste semejante a nosotros, excepto en el pecado. Señor, ten piedad.

 

- Tú que al entrar en el mundo te ofreciste en sacrificio por nosotros. Cristo, ten piedad.

 

- Tú el fruto bendito del vientre de María. Señor, ten piedad.

 

Dios nuestro Padre, tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.

 

Oración Colecta. Oremos. Señor, tú has querido que la Palabra se encarnara en el seno de la Virgen María; concédenos que cuantos confesamos a nuestro Redentor, como Dios y como hombre verdadero, lleguemos a hacernos semejantes a él. Por NSJC.

 

Monición a la 1ª lectura. El profeta, en nombre del Señor, sugiere al rey a pedir un signo que confirme su decisión. Pero el rey, que ya había tomados sus decisiones, se niega, no quiere poner a prueba al Señor.

 

Proclamación de la lectura. Is 7, 10-14; 8,10

 

Salmo. 39

 

Segunda lectura: Hb 10, 4-10

 

Monición a la segunda lectura. Jesús, al entrar en el mundo, por la Encarnación, pero sobre todo por su muerte y resurrección, hace ofrenda de su propio cuerpo, de su existencia mortal. Entrega libre y obediente por los pecados de los hombres, por amor a ellos. Escuchemos la lectura agradecidos.

 

Monición al Evangelio. Lc 1, 26-38. El evangelio de hoy nos relata el anuncio del ángel Gabriel a María, elegida por Dios para ser madre de Jesús, su Hijo.

María, sin llegar a comprender de modo total lo que Dios quiere de ella, responde al ángel con sencillez: “que se haga en mí lo que el Señor quiere”.

 

Oración universal: Oremos por las necesidades de la Iglesia y del mundo entero.

 

1.- Pedimos por la Iglesia; para que se presente ante el mundo como portadora de la salvación ofrecida por Jesús. Roguemos al Señor.

 

2.- Por todos los hombres y mujeres del mundo, por los jóvenes, por los niños y por los ancianos. Roguemos al Señor.

 

3.- Por las autoridades políticas, económicas y morales, para que no olviden su obligación de proteger a los más débiles. Roguemos al Señor.

 

4.- Pedimos al Señor que se haga presente en los lugares donde hay guerras, violencias, rencores, injusticias, y deje caer su paz en el corazón de todos. Roguemos al Señor.

 

5.- Por todos nosotros, para que seamos acogedores, comprensivos y humildes con las personas que se han alejado de Dios y de su Iglesia. Roguemos al Señor.

 

Escucha, Padre, nuestras oraciones y derrama tu amor sobre el mundo entero. Por JNS.

 

Poscomunión. Oremos. Fortalece, Señor, nuestra fe, para que proclamemos al Hijo de María, como Dios y como hombre verdadero, y podamos llegar a la alegría de tu Reino por su Resurrección. Por JNS.

 

Despedida. La primera palabra de parte de Dios, cuando el Salvador se acerca al mundo, es una invitación a la alegría. Es lo que escucha María: “Alégrate”.

Cristo nace de la alegría de Dios y muere y resucita para traer su alegría a este mundo contradictorio e incoherente.

María se alegra en Dios, porque viene a ser la esperanza de los abandonados.

Que sea hoy nuestro compromiso vivir alegres en el Señor, haciendo posible la felicidad de los que nos rodean.

 

Bendición:

 

Y la bendición de Dios todopoderoso,

Padre, Hijo y Espíritu Santo,

descienda sobre vosotros.


 

FIESTA- SAN MARCOS, evangelista.

 

LECTURAS PROPIAS

 

En el nombre del Padre...

 

La paz de Jesús resucitado, esté con todos vosotros.

 

Monición de entrada. Hacemos hoy, memoria de San Marcos, evangelista.

S. Marcos es uno de los más destacados misioneros de la época apostólica, compañero de S. Pablo y luego de S. Pedro, cuyas predicaciones las leemos en el segundo de los evangelios. Según la tradición, es el fundador de la Iglesia de Alejandría.

Al comenzar la Eucaristía, pedimos la ayuda del Señor, para que también nosotros, llamados a proclamad el Evangelio por todo el mundo, sintamos su presencia continua en esta nuestra misión.

 

A. Penitencial: Por las veces que no transmitimos la Buena Noticia de Jesús, con nuestro estilo de vida, pedimos perdón.

 

- Tú, Señor, que nos mandas ir al mundo entero anunciando el mensaje de salvación. Señor, ten piedad.

 

- Tú, Señor, que nos reprochas nuestra falta de fe y nuestra obstinación en no creer. Cristo, ten piedad.

 

- Tú, Señor, que siempre nos acompañas cuando vamos de camino. Señor, ten piedad.

 

Dios, nuestro Padre, tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.

 

COLECTA. OREMOS. Señor, Dios nuestro, que llamaste al evangelista S. Marcos al ministerio de la predicación evangélica; concédenos aprovechar sus enseñanzas para ser en el mundo testigos de tu resurrección. Por JNS.

 

Monicion a la primera lectura.

Compartir el sufrimiento con el hermano es motivo para la perseverancia en la fe. En esa comunión fraterna hay ciertamente un indicio evidente del triunfo definitivo el amor sobre el pecado, de la vida sobre la muerte, y del bien sobre el mal. En Cristo es ya una realidad plena, y en los cristianos una vocación que va haciéndose realidad. En esto consiste la verdadera gracia de Dios, de la cual es testimonio precioso, la primera carta de S. Pedro, que ahora vamos a escuchar.

 

Proclamación de la lectura. 1Pd. 5, 5b-14.

 

Salmo. 88

 

Monición al Evangelio. Mc. 16, 15-20. En el evangelio de hoy, Marcos nos va a recordar la misión que Jesús quiso encomendar a sus discípulos, antes de su partida junto a Dios como Señor: Proclamar el evangelio a toda criatura.

Este encargo recibido de Cristo es lo que hizo que aquellos hombres y mujeres, refugiados en el miedo, en la incredulidad, en las lágrimas, incapaces para encontrarse con el resucitado, les hace salir de su letargo y ponerse a trabajar, sabiendo que jamás se interrumpirá esa proclamación a pesar de las continuas dificultades.

 

Oración de fieles: Confiando en la presencia de Dios entre nosotros, le presentamos nuestras necesidades.

 

- El evangelio de Marcos, nos descubre progresivamente la personalidad de Cristo, el Mesías, el Hijo de Dios. Para que vayamos conociéndole más y mejor y crezca nuestra fe en él. Roguemos al Señor.

 

- Para que los creyentes vayamos por el mundo entero anunciando la Buena Noticia de Jesús, tal y como lo hicieron los primeros discípulos. Roguemos al Señor.

 

- San Marcos, nos conduce hacia el momento culminante de Cristo: su Pascua. Para que también nosotros muramos y resucitemos con él cada día. Roguemos al Señor.

 

- Para que los enfermos, los que más sufren en el mundo, sientan nuestro apoyo y cercanía. Roguemos al Señor.

 

Escucha, Señor, la oración de tu pueblo. Te lo pedimos por JNS.

 

POSCOMUNIÓN. OREMOS. Dios y Señor nuestro, que este sacramento nos santifique y nos conceda la gracia de creer con firmeza en el Evangelio que San Marcos nos ha transmitido. Por JNS.

 

DESPEDIDA. Es muy posible que, al igual que los primeros apóstoles, nosotros nos encontremos a veces, abatidos, incrédulos, incapaces de seguir a Jesús. Como si el rechazo de la cruz nos llevara también al rechazo de los compromisos derivados de la resurrección. Es entonces la hora de escuchar el reproche de Cristo, para que nos haga salir de nuestro letargo: “Id al mundo entero y proclamad la Buena Noticia de salvación”. Que este sea hoy nuestro compromiso.


 

SAN ISIDORO, obispo y doctor

 

LECTURAS PROPIAS

 

 

En el nombre del Padre...

 

El amor y la paz de Jesús resucitado, esté con todos vosotros.

 

Monición de entrada. Hacemos hoy memoria de San Isidoro, Obispo y doctor de la Iglesia. Hermano y sucesor de S. Leandro en la sede episcopal de Sevilla.

“Si no tiene su puerta abierta a todo el que llegue, es un hombre sin corazón”, es uno de sus escritos.

Con ese espíritu de servicio a todos, comenzamos la Eucaristía.

 

A. Penitencial: En un momento de silencio, pedimos perdón.

 

- Porque no siempre aceptamos a Cristo como único camino que da sentido a nuestra vida. Señor, ten piedad.

 

- Porque con frecuencia buscamos otras puertas más cómodas, otros caminos más agradables, y no a Jesús única puerta que lleva a la vida. Cristo, ten piedad.

 

- Por nuestros pecados de omisión. Señor, ten piedad.

 

Dios todopoderoso, tenga misericordia de nosotros perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.

 

Oración Colecta. Oremos. Señor, Dios todopoderoso, tú elegiste a San Isidoro, obispo y doctor de la Iglesia, para que fuese testimonio y fuente del humano saber; concédenos, por su intercesión, una búsqueda atenta y una aceptación generosa de tu eterna verdad. Por NSJC, tu Hijo...

 

Monición a la primera lectura. Ante quienes buscan un hablar deslumbrante o una sabiduría humana desbordante, Pablo ofrece el anuncio de la salvación mediante la humilde y desconcertante figura de Cristo crucificado.

La fe arraiga en las personas y en los pueblos por la fuerza del Espíritu y no por la fuerza de la palabra de quien la expone o por la sabiduría de quien la predica.

Y eso pasaba en la Comunidad de Corinto. No la componían sabios ni poderosos, sino gente sencilla y humilde; gente débil y pobre.

 

Proclamación de la lectura. 1 Co. 2, 1-10

 

Salmo. 118

 

Monición al Evangelio. Mt. 5, 13-16. La Iglesia de Jesús ha de condimentar la vida entera: personal, familiar, social, con la Buena Noticia del Evangelio y la luz que brota de él. Pero si se vive tibiamente el mensaje cristiano no tiene el valor de la sal ni el brillo de la luz.

 

Oración de los fieles: Oremos a Dios, nuestro Padre, fuente de toda verdad, en esta fiesta de S. Isidoro.

 

- Por quienes tienen el don de la predicación; para que nos ayuden a experimentar a Jesús y a transmitir su mensaje con gestos sencillos que cualquier persona entienda. Roguemos al Señor.

 

- Por los teólogos, que profundizan en la fe de la Iglesia; para que la expongan con palabras sencillas, sin condenas a determinadas personas, sino a los casos que atentan contra la dignidad humana. Roguemos al Señor.

 

- Por los gobernantes, responsables de la educación y la cultura de sus pueblos. Roguemos al Señor.

 

- Por quienes tienen dudas de fe o prejuicios que les impiden creer. Roguemos al Señor.

 

- Por nosotros, que nos alimentamos en la mesa de la Palabra y de la Eucaristía. Roguemos al Señor.

 

Escucha, Señor, la oración de tu Iglesia. Te lo pedimos por JNS.

 

POSCOMUNIÓN. OREMOS. A los que nos has alimentado con Cristo, pan de vida, ilumínanos, Señor, por tu Palabra, para que en la fiesta de San Isidoro aprendamos tu verdad y la hagamos vida propia en la práctica del amor. Por JNS.

 

Despedida. Con un espíritu universal, terminamos la Eucaristía, o mejor, la continuamos. Abiertos al mundo, interesados por sus problemas; y abiertos a los demás, para quienes podremos ser buena noticia y buena acción.


 

San ESTANISLAO

 

Lecturas continuadas

 

En el nombre del Padre...

 

El amor y la paz de Jesús resucitado, esté con todos vosotros.

 

Monición de entrada. Hacemos hoy memoria de San Estanislao, obispo de Cracovia, en Polonia. En el año 1079 fue asesinado.

Para el que ha encontrado a Jesucristo y cree en él no puede ser de otra manera: “Hemos de obedecer antes a Dios que a las personas”. Es lo que afirma Pedro en la primera lectura; el que acepta su mensaje, dará testimonio de la verdad, expresa S. Juan por boca de Jesús en su conversación con Nicodemo.

Que la celebración de esta Eucaristía nos ayude a unir vida y fe.

 

A. Penitencial: Porque no siempre nos inquieta la difusión de la Buena Noticia de Jesús, pedimos perdón.

 

- Porque muchas veces olvidamos el amor que Tú nos tienes. Señor, ten piedad.

 

- Porque no amamos a los demás como Tú nos amas a nosotros. Cristo, ten piedad.

 

- Por nuestros pecados de omisión y de olvido de los que más nos necesitan. Señor, ten piedad.

 

Dios, nuestro Padre, tenga misericordia de nosotros perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.

 

COLECTA. OREMOS. Señor, tú has otorgado a S. Estanislao el don del servicio y del martirio; concédenos por su intercesión, perseverar firmes en la fe. Por NSJC, tu Hijo...

 

Monición a la 1ª lectura. El hecho de la Resurrección de Jesús fue el acontecimiento que transformó las vidas de los creyentes de modo total y ahora manifiestan la actitud de no renunciar a su nueva vida aunque tengan que sufrir por ello.

Por eso es evidente la afirmación de Pedro de que es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres, por muchas complicaciones que eso pueda traer.

 

Proclamación de la lectura. Hc 5,27-33

 

Salmo. 33

 

Monición al Evangelio. Jn 3,31-36. La lectura de hoy es como el final del diálogo entre Jesús y Nicodemo. Es el testimonio del mismo Jesús que afirma que ha venido de arriba y que ha sido enviado por el Padre. Quien le acepta está en camino de salvación y quien le rechaza no poseerá la vida de Dios.

 

Oración universal: Acudimos con fe a Jesús, para pedirle por las necesidades del mundo. Decimos: “Señor, danos paz y alegría”.

 

1.- Concede, Señor, el espíritu de justicia y de paz a los gobernantes de todas las naciones,

- y ayúdales para que trabajen por el bien de los más necesitados. Oremos.

 

2.- Refuerza la fe de tu Iglesia, peregrina en la tierra,

- para que dé ante el mundo testimonio de tu resurrección. Oremos.

 

3.- Tú que, después de haber pasado por mucho sufrimiento,  has entrado en la gloria del Padre,

- ayuda a los que están tristes, a los que sufren por cualquier causa. Oremos.

 

4.- Haz que nuestra vida, escondida con Cristo en ti, brille en el mundo,

- como signo que anuncie el cielo y la tierra nuevos. Oremos.

 

Te lo pedimos por JNS.

 

POSCOMUNIÓN. OREMOS. Fortalecidos con el Pan de Vida, te pedimos, Señor, que, a ejemplo de S. Estanislao, nos concedas servirte con entrega generosa amando a los demás como tú les amas. Por JNS.

 

Despedida. De la Iglesia a la vida. Del amor de la Eucaristía al amor fraterno de cada día. Es el testimonio diario al que se nos envía al final de cada celebración. Que nuestra fe y nuestra vida vayan juntas; que el pan aquí compartido siga compartiéndose en el pan de nuestro amor a los demás.


 

 

SAN PRUDENCIO DE ARMENTIA (ALAVA).

 

OJO! HACER LECTURAS CONTINUADAS

 

En el nombre del Padre...

 

Que el Señor que nos guarda y nos lleva a la vida, esté con todos vosotros.

 

Monición de entrada. Hoy hacemos memoria de San Prudencio de Armentia (Alava).

Elegido obispo de la Iglesia de Tarazona, se desvivió fundamentalmente por reconciliar los espíritus enfrentados. Murió en Osma, a donde había sido llamado para poner paz en las diferencias surgidas entre los sacerdotes y el pueblo. Su intervención como pacificador le valió el título de "ángel de la paz". En 1949 Pío XII lo constituyó Patrono de la Diócesis de Vitoria.

La liturgia, sigue contándonos las acciones de aquellos primeros testigos que transmiten la buena noticia y forman nuevas comunidades de creyentes

 

A. Penitencial: Todos somos, de alguna manera, responsables de la falta de paz en nuestro pueblo. Por eso sentimos la necesidad de pedir perdón ante Dios y ante los hermanos.

 

- Tú que nos enseñaste a ser tolerantes, a ser pacientes como nuestro Padre celestial. ERRUKI, JAUNA.

- Tú que sufriste en tu propia carne, la humillación de la tortura. KRISTO, ERRUKI.

 

- Tú, que viendo cercana la muerte, no pronunciaste amenazas, sino que perdonaste a tus verdugos. ERRUKI, JAUNA

 

Dios, Padre lleno de ternura y misericordia acoja nuestra actitud de conversión, nos dé fuerzas para sentir con los que más sufren las consecuencias de la violencia, y para trabajar a favor de la paz y así nos lleve a la vida eterna.

 

Oración Colecta. Oremos. Oh Dios, fuente de la paz, que otorgaste al obispo San Prudencio, la gracia de reconciliar los ánimos enemistados; concédenos, por su intercesión, que coherentes con tus deseos, vivamos siempre unidos de corazón. Por NSJC, tu Hijo...

 

Monición a la 1ª lectura. La Iglesia de Antioquía, en plena eficacia de crecimiento por la fuerza del Espíritu Santo, se organiza al estilo de como lo hiciera la de Jerusalén. También aquí se cita a profetas y maestros que animan la comunidad. También aquí la virtud del Espíritu elige a dos de sus miembros, y son enviados en misión evangelizadora.

 

Proclamación de la lectura. Hch. 12, 24-25; 13,1-5a

 

Salmo. 32

 

Monición al Evangelio. Jn. 12, 44-50. Ante el dilema definitivo: salvarse o no salvarse, volvemos rápidamente la mirada a Dios, como dejando caer en Él la responsabilidad de la decisión. S. Juan nos sitúa hoy ante esta alternativa, precisamente en el momento en que Jesús sube a Jerusalén para entregar su vida por nuestra salvación. Es un modo de decirnos que Dios hace todo lo que puede por salvarnos. Está bien claro: el querer de Dios es salvarnos, porque nos quiere. Sólo falta que nosotros nos dejemos querer.

 

Oración universal: La Eucaristía no puede ser una celebración al margen de nuestra historia conflictiva. En nuestro vivir de cada día vemos problemas y necesidades, que ahora transformaremos en estas súplicas por intercesión de S. Prudencio.

Os invito a responder a cada intención con un espacio silencioso de oración personal y comunitaria.

 

1.    Nuestra Iglesia de Bizkaia procura poner todos los medios a su alcance para hacer más cercana la pacificación de nuestro pueblo.

 

·       Para que el Señor bendiga todos estos esfuerzos y sean en todo momento, signo de una Comunidad Cristiana reconciliadora. Oremos en silencio.

 

2.    En nuestro pueblo hay personas, grupos e instituciones que tienen una responsabilidad muy directa y concreta en la búsqueda de una convivencia pacífica.

·       Para que superen todas las dificultades y protagonismo a fin de que la conquista de la paz no sea nunca una victoria de nadie contra nadie sino de todos para todos. Oremos en silencio.

 

3.    Los jóvenes pueden ser traídos y llevados fácilmente por los vaivenes de las ideologías.

 

·       Para que sepan conservar su independencia y libertad con espíritu crítico y con sentido cristiano. Oremos en silencio.

 

4.    Muchas familias están resentidas en su propia piel porque han sentido y sienten el golpe de la violencia.

 

·       Para que el Señor les conceda fuerza para perdonar y para testimoniar su condición de seguidores de Jesús. Oremos en silencio.

 

5.      También nosotros, corremos el riesgo de dejarnos llevar por la pasión, la intransigencia y el fanatismo.

 

·       Para que el Señor nos libre de estas actitudes contrarias a la Eucaristía, Sacramento de comunión entre los hombres. Oremos en silencio

 

Señor, te pedimos que la intercesión y el ejemplo de San Prudencio, "ángel de la paz", nos ayude a vivir firmes en la fe, gozosos en la esperanza y activos en el amor. Por JNS.

 

ORACION SOBRE LAS OFRENDAS

 

Señor, dirige tu mirada sobre las ofrendas que te presentamos en honor de S. Prudencio; que ellas nos merezcan tu perdón y tu paz y glorifiquen tu nombre. Por JNS.

 

POSCOMUNION. OREMOS. Reanimados por esta Eucaristía, te rogamos, Señor, que, a ejemplo de S. Prudencio nos esforcemos en dar testimonio de aquella misma fe que él profesó en su vida, y en llevar a la práctica todas sus enseñanzas. Por JNS.

 

(VER SI PEGA HACER ESTA MONICION DE DESPEDIDA)

 

Despedida. “En aquellos días, la palabra del Señor cundía y se propagaba”. Así ha llegado hasta nosotros. Así hemos de transmitirla nosotros a los demás. Que la Palabra escuchada aquí cunda hecha pan de amor para quienes nos rodean y se propague por el testimonio de nuestro vivir cristiano.

 

Bendición: 

 


 

29 de Abril

 

santa catalina de siena

 

lecturas propias

 

En el nombre del Padre...

 

La paz de Jesús resucitado, esté con todos vosotros.

 

Monición de entrada. Hacemos hoy memoria de Santa Catalina de Siena, religiosa dominica de finales del siglo trece.

Supo conjugar su intensa vida contemplativa con su actividad al servicio de la Iglesia. Por la profundidad de sus escritos, Pablo VI la proclamó Doctora de la Iglesia, en 1970. También es patrona de Europa.

Celebramos esta Eucaristía agradecidos, porque podemos llamar a Dios, Padre, como nos enseñó Jesús.

 

A. Penitencial: Porque no siempre actuamos con sencillez en nuestra vida, pedimos perdón.

 

-       Tú, Jesús, que te manifiestas a los sencillos. Señor, ten piedad.

 

-       Tú, Jesús, que nos refugias en nuestros cansancios y agobios. Cristo, ten piedad.

 

-       Tú, Jesús, que nos invitas a aprender de tu humildad y sencillez de corazón. Señor, ten piedad.

 

Dios, nuestro Padre, tenga misericordia de nosotros perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.

 

Oración Colecta. Oremos. Señor, Dios nuestro, que ayudaste a Santa Catalina de Siena a contemplar con fervor la pasión de tu Hijo y a entregarse al servicio de la Iglesia; concédenos, por su intercesión, vivir incorporados al misterio de Cristo para que podamos llenarnos de alegría con su presencia constante en nuestra vida. Por NSJC, tu Hijo...

 

Monición a la 1ª lectura. La lectura que, ahora vamos a escuchar, expone el tema de la comunión con Dios y de su conocimiento.

Aceptar a Jesús como su enviado y como nuestro Salvador, nos lleva a un más pleno conocimiento de Dios.

 

Proclamación de la lectura.  1 Jn 1,5-2,2

 

Salmo. 102

 

Monición al Evangelio. Mt. 11, 25-30 Los humildes, los sencillos, comprendieron a Jesús; escucharon su Palabra; le reconocieron como Hijo de Dios. Los sabios no llegan a ese reconocimiento.

La fe en Jesús es un regalo, un don gratuito de Dios; no es fruto del esfuerzo ni de la sabiduría humana.

Acercarse a Jesús es disfrutar de la paz y el descanso que nos ofrece a nuestros muchos yugos y preocupaciones.

 

Oración universal: Unidos en una misma oración, nos dirigimos con sencillez, al Padre de todos.

 

1.- Por todos los que en la Iglesia tienen la misión de transmitir la Palabra de Dios; que lo hagan con un corazón sencillo; un corazón despojado de toda sabiduría humana. Roguemos al Señor.

 

2.- Por los que sufren, por los que viven agobiados y cansados por el peso de la vida. Roguemos al Señor.

 

3.- Por los políticos, para que colaboren a una verdadera reconciliación entre los pueblos. Roguemos al Señor.

 

4.- Por nuestras familias. Que sepamos vivir alegres, que nos comprendamos, que vivamos con esperanza, que nos ayudemos y nos respetemos.  Roguemos al Señor.

 

Padre, derrama tu amor sobre nosotros, para que, podamos participar en tu fiesta. Te lo pedimos por JNS.

 

Poscomunión. Oremos. Señor, que la Eucaristía que hemos celebrado y que alimentó la vida temporal de Santa Catalina, sea para nosotros signo de luz y de sencillez.  Por JNS.

 

Despedida. Multitud de veces la Palabra de Dios nos afirma que en la debilidad de las personas y en la insignificancia de los acontecimientos, se manifiesta la fuerza y la grandeza de Dios.

Una buena ocasión para vivir el día de hoy con el corazón sencillo, abierto y confiado, aunque nos sintamos cansados o agobiados, Jesús nos ofrecerá el descanso y disfrutaremos de su paz.


 

 

1 de mayo

 

 

s. jose, obrero

 

ojo: lecturas continuadas

 

En el nombre del Padre...

 

La paz de Jesús resucitado, esté con todos vosotros.

 

Monición de entrada. Hacemos memoria de San José, el esposo de la Virgen María, el artesano de Nazaret, bajo cuya tutela vivió Jesús, el hijo del carpintero.

Hay momentos en los que uno se ve afectado por la división o falta de entendimiento con los demás: esposos, hijos, familia, comunidad... ¡Qué mal se pasa!.

Jesús, tenía previsto que esto podía suceder a los suyos, a su Iglesia. De ahí la insistencia con la que pide la necesidad de permanecer unidos a Él: “Como los sarmientos a la vid”.

 

A. Penitencial: Como no siempre permanecemos unidos, pedimos perdón al Señor y a la Iglesia.

 

-  Por la veces que sembramos la discordia entre los nuestros. Señor, ten piedad.

 

- Por las veces que hablamos sin dejar hablar. Cristo, ten piedad.

 

- Por las veces que imponemos sin escuchar. Señor, ten piedad.

Dios, nuestro Padre, tenga misericordia de nosotros perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.

 

Oración Colecta. Oremos. Oh Dios, creador del universo, que has asignado la ley del trabajo a todos los hombres y mujeres, concédenos que, siguiendo el ejemplo de S. José, y por su intercesión, realicemos las funciones que nos encomiendas y demos testimonio de vida cristiana. Por NSJC.

 

Monición a la 1ª lectura. Unos que bajaron de Judea, querían imponer, a la Iglesia de Antioquía, la circuncisión como paso a la salvación de los gentiles. La controversia adquiere tales caracteres que la comunidad decide enviar a Pablo y Bernabé a consultar a los apóstoles y presbíteros.

Tiene entonces lugar el primer concilio de Jerusalén.

 

Proclamación de la lectura. Hc. 15, 1-6

 

Salmo. 121

 

Monición al Evangelio. Jn 15, 1-8

El Señor ofrece su Buena Noticia utilizando comparaciones, parábolas, alegorías, que sean fáciles de entender por sus oyentes.

Hoy nos habla de la “Vid y los Sarmientos”, para expresarnos la relación vital existente entre Jesús y el creyente.

El Señor viene a decirnos, que la salvación, es un regalo de Dios pero no se realiza de un modo mágico. Insiste en la necesidad de permanecer unidos para dar frutos. Sin esta unión de amistad seremos miembros secos en la Comunidad, en la Iglesia.

Por eso el Señor afirma que sin Él no podemos hacer nada.

 

Oración universal: Oremos a Dios Padre, que nos llama a todos a colaborar en su obra creadora.

 

1.- Para que la Iglesia sepa expresar su solidaridad con el mundo del trabajo. Roguemos al Señor.

 

1.- Para que los creyentes, llamados a dar testimonio en sus ambientes de trabajo, no se desanimen. Roguemos al Señor.

 

2.- Para que los responsables de la economía mundial tengan en cuenta el bien de las personas por encima de otros intereses. Roguemos al Señor.

 

3.- Para que los gobernantes, los sindicatos, las asociaciones empresariales, no desistan en su empeño por encontrar soluciones justas a los problema económicos y laborales. Roguemos al Señor.

 

4.- Para que los parados encuentren la ayuda generosa de todos. Roguemos al Señor.

 

5.- Por todos nosotros; para que esta Eucaristía, nos ayude a vivir unidos a Jesús, y así, demos frutos de entrega, y de apertura en nuestros ambientes. Roguemos al Señor.

 

Te lo pedimos por JNS.

 

Poscomunión. Oremos. Señor, tú nos has alimentado con la Eucaristía; te pedimos que, dando testimonio, como San José, del amor que comunicas en nuestros corazones, podamos gozar de la paz verdadera. Por JNS.

 

 

Despedida. No necesitamos discurrir mucho para acertar con lo que la Eucaristía, que acabamos de celebrar, nos señala como compromiso: Unidos a Cristo, salgamos a producir sus frutos. Estrujando todo lo bueno que llevamos dentro, ofrezcamos como la uva el vino que anima y reconforta.

  

Bendición



 

2 de mayo

 

 

SAN ATANASIO, obispo y doctor

 

 

ojo: lecturas continuadas

 

 

En el nombre del Padre...

 

El amor y la paz de Jesús resucitado, esté con todos vosotros.

 

Monición de entrada. Hacemos memoria de San Atanasio, obispo y doctor de la Iglesia.

Con su palabra y sus escritos defendió la divinidad y la humanidad de Jesús, contra la doctrina de Arrio, que decía que Cristo no era Dios ni hombre como nosotros.

Desde los diversos puntos de nuestras tareas respectivas, hemos venido a la celebración de la Eucaristía. Cada cual con su manera de ser y de pensar, pero todos con el deseo de encontrarnos con el Señor; y el Señor con el deseo de que permanezcamos en su amor y alcancemos la alegría de la unidad.

 

A. Penitencial: A veces por orgullo, porque nadie va a ser más que yo; a veces por egoísmo..., lo cierto es que tenemos que pedir perdón porque no amamos y nos desunimos. Lo hacemos rezando

 

yo confieso...

 

Dios, nuestro Padre, tenga misericordia de nosotros perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.

 

Oración Colecta. Oremos. Oh Dios que hiciste de San Atanasio un gran defensor de la divinidad de Jesús, tu Hijo; ayúdanos a experimentar la grandeza de tu amor en su humanidad. Por NSJC...

 

Monición a la 1ª lectura. La lectura que vamos a escuchar, es de gran importancia. Actualmente recordamos la influencia que ha tenido para todos nosotros el Concilio Vaticano II. Fue una especie de revulsivo para la vida de la Iglesia.

De modo semejante, esta lectura nos relata lo que podemos llamar el Concilio de Jerusalén en el que se establecieron las bases para una verdadera evangelización cristiana.

 

Proclamación de la lectura. Hc. 15, 7-21

 

Salmo. 95

 

Monición al Evangelio. Jn. 15, 9-11

En el Evangelio de hoy, el Señor parece decirnos que nos dejemos querer por Dios.

Pero ese dejarse querer por Dios, exige ser fieles a los que significa el amor cristiano. La fidelidad al Dios que nos amó primero, está pidiendo cumplir los mandamientos, mantenernos en diálogo con él, avivar el respeto, la tolerancia, la comprensión a los demás.

Jesús nos habla de todo esto para que nuestra alegría llegue a plenitud.

 

Oración universal: Si permanecemos unidos a Cristo por el amor, Dios permanece unido a nosotros, y atiende nuestra oración de hijos dirigida confiadamente al Padre.

 

1.- Como mi Padre me ama, así os amo yo a vosotros. Para que valoremos y agradezcamos el amor que Dios nos tiene. Roguemos al Señor.

 

2.- Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor. Para que seamos fieles a los preceptos del Señor y así permanezcamos unidos en su amor. Roguemos al Señor.

 

3.- Como yo he observado los mandamientos de mi Padre. Para que volvamos la mirada hacia Jesús, a la hora de actuar en nuestra vida. Roguemos al Señor.

 

4.- Os he dicho estas cosas para que vuestro gozo sea completo. Para que seamos portadores de paz, de acogida y de amor para todos los que sufren. Roguemos al Señor.

 

Padre, ayúdanos a llevar a todos el anuncio de la Buena Noticia, contándoles tus maravillas. Por JNS.

 

Poscomunión. Oremos. Señor, concédenos proclamar con San Atanasio que tu Hijo es verdaderamente Dios, que su divinidad nos otorgue la vida y la fuerza que necesitamos. Por JNS.

 

Despedida. Hermanos: hemos celebrado el amor en la misteriosa realidad de la Eucaristía. Nos ha unido a Cristo, también sacramentalmente, misteriosamente. Ahora, ese amor y esa unidad han de convertirse en realidad manifiesta: en detalles concretos de amor que abarque la unión con los que están junto a nosotros.


 

3 de Mayo

 

 

s. felipe y santiago, apóstoles

 

LECTURAS PROPIAS

 

 

Monición de entrada. Hoy celebramos la fiesta de los Apóstoles, Felipe y Santiago.

Felipe, fue discípulo de Juan Bautista y después siguió a Jesús. Santiago, pariente del Señor, hijo de Alfeo, dirigió la Iglesia de Jerusalén; llevó una vida de gran mortificación y convirtió a la fe a muchos judíos.

Que el ejemplo de estos apóstoles nos empuje, también a nosotros hoy, a llevar la Buena Noticia a todos los hombres y mujeres de nuestro mundo.

 

A. Penitencial: Pedimos perdón al Señor.

 

- Porque no te descubrimos presente en la vida. Señor, ten piedad.

 

- Porque no te descubrimos en los hermanos. Cristo, ten piedad.

 

- Por nuestras quejas cuando nos salen mal las cosas, y porque tratamos a las demás sin compasión. Señor, ten piedad.

 

Dios todopoderoso, tenga misericordia de nosotros perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.

 

Oración Colecta. Oremos. Señor, Dios nuestro, que nos alegras todos los años con la fiesta de los santos apóstoles Felipe y Santiago; concédenos, por su intercesión, participar en la muerte y resurrección de tu Hijo, para que podamos llegar a contemplar en el cielo el triunfo de tu gloria. Por NSJC, tu Hijo...

 

Monición a la 1ª lectura. Pablo proclama, como la gran novedad de su predicación, que la sabiduría eterna y salvadora de Dios se ha encarnado en Jesucristo crucificado. Pero esto, que era verdad, no era toda la verdad. La sabiduría eterna y salvadora de Dios se ha hecho presente en un Cristo crucificado, pero que ha resucitado y ahora arrastra tras de sí a toda la humanidad con él solidaria.

 

Proclamación de la lectura. 1Cor. 15, 1-8

 

Salmo. 18

 

Monición al Evangelio. Jn 14, 6-14

Jesús se presenta a sí mismo como el único camino para llegar al Padre. Las obras de Jesús afirman que sus palabras son dignas de fe y que el Padre y él están íntimamente unidos. La actitud de los discípulos ha de ser de una confianza plena.

 

Oración universal: Presentamos nuestras peticiones a Dios, nuestro Padre, en esta fiesta de los apóstoles Felipe y Santiago.

 

1.- Por la Iglesia extendida por todo el mundo, para que siga ofreciendo la Buena Noticia de Jesús como camino de salvación para todos. Roguemos al Señor.

 

2.- Por los alejados de la fe cristiana; por los que viven en la duda y en la inquietud, para que Dios les ilumine y les llene de paz. Roguemos al Señor.

 

3.- Por todos nosotros, que estamos aquí reunidos, para que seamos fieles al mensaje del Evangelio y demos testimonio de nuestra fe con firmeza y con alegría. Roguemos al Señor.

 

4.- Por los más sencillos y necesitados, para que con el esfuerzo de todos nosotros, encuentren el respeto y la ayuda que necesitan. Roguemos al Señor.

 

Escúchanos, Jesús resucitado, y que tu vida fecunde nuestro camino. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.

 

Poscomunión. Oremos. Señor, dígnate purificar nuestros corazones por este sacramento que hemos recibido, y haz que sepamos contemplarte en tu Hijo, como tus santos apóstoles Felipe y Santiago, para que merezcamos recibir la vida eterna. Por JNS.

 

Despedida. Con la fuerza del Espíritu y el corazón lleno de amor de Dios, vamos a dar testimonio de que Cristo vive y de que sigue presente. Que nuestro amor sea una buena prueba de ello.

 

 Bendición:


 

10 de Mayo

 

 

san juan de avila

 

LECTURAS CONTINUADAS

 

En el nombre del Padre...

 

El amor y la paz de Jesús resucitado, esté con todos vosotros.

 

Monición de entrada. Recordamos hoy en nuestra celebración a S. Juan de Ávila, presbítero. Contemporáneo de S. Ignacio de Loyola, S. Francisco de Borja y Teresa de Jesús, que apreciaban su sabiduría cristiana y acudían a él pidiéndole consejo. Nació en Ciudad Real, a finales del siglo 15. Fue canonizado por el Papa Pablo VI.

La Palabra de Dios, nos sigue recordando que, Cristo resucitado permanece vivo en la Iglesia. Hoy como ayer, nosotros debemos guardar el mandato del Señor: “Amaos”, y el gesto humilde de servicio del Maestro.

 

A. Penitencial: Necesitamos recordarlo con frecuencia, porque también con frecuencia se nos cuelan actitudes de orgullo, por eso pedimos perdón.

 

- Porque a veces nos creemos más que los demás. Señor, ten piedad.

 

- Porque no tomamos la oración como servicio a la Iglesia, y a todos los hombres. Cristo, ten piedad.

 

- Porque venimos a la mesa del Señor desunidos, sin un amor verdadero. Señor, ten piedad.

 

Dios todopoderoso, tenga misericordia de nosotros perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.

 

Oración Colecta. Oremos. Oh Dios, que hiciste de S. Juan de Ávila un maestro ejemplar para tu pueblo por la santidad de su vida y por su celo apostólico, haz que también en nuestros días crezca la Iglesia en santidad por el ejemplo de los cristianos. Por NSJC, tu Hijo...

 

Monición a la 1ª lectura. La primera lectura nos narra el discurso de inauguración de la actividad apostólica de Pablo. Para ganarse la atención e interés de la asamblea, Pablo comienza su intervención con el recuento de los admirables beneficios que Dios realizó en favor de Israel, desde Abrahan hasta Juan Bautista. Después les habla de Jesucristo como el Mesías esperado.

 

Proclamación de la lectura. Hc. 13, 13-25

 

Salmo. 88

 

Monición al Evangelio. Jn. 13, 16-20.

Según la lectura evangélica de hoy, Jesús comienza a despedirse de sus discípulos. Él,  que es Maestro y Señor, realiza un trabajo de esclavos y servidores: lavar los pies a sus discípulos. Con este gesto, Jesús les ofrece un ejemplo de entrega y servicio que han de realizar a los demás y, al mismo tiempo, les prepara para que, cuando le vean clavado en la cruz, no se escandalicen ni se derrumben.

A pesar de la cruz y la traición, que uno de sus amigos le va a hacer, Jesús tiene razón y pronto les demostraré que es el verdadero Mesías y Señor.

 

Oración universal: Unidos en una misma oración, nos dirigimos al Padre de todos.

 

1.- Por los jóvenes de nuestras comunidades. Que estén siempre abiertos a Dios, para responder con generosidad, si él les llama a dedicar su vida al servicio del Evangelio y de la Iglesia. Roguemos al Señor.

 

2.-  Por los catequistas, por los que ayudan a los demás en el crecimiento de la fe, por los que trabajan en la difusión del Evangelio. Roguemos al Señor.

 

3.- Por nuestras familias. Que sepamos vivir alegres, que nos comprendamos, que vivamos con esperanza, que nos ayudemos y nos respetemos.  Roguemos al Señor.

 

4.- Por quienes corremos el riesgo de sentirnos satisfechos, para que sintamos la necesidad de una mayor justicia y el deseo de una mayor felicidad. Roguemos al Señor.

 

Padre, derrama tu amor sobre nosotros, para que, podamos participar en tu fiesta. Te lo pedimos por JNS.

 

Poscomunión. Oremos. Señor, que la participación en la Eucaristía, nos haga dignos de la felicidad eterna, que mereció San Juan de Ávila, tu discípulo bueno y fiel. Por JNS.

 

Despedida. Al escuchar el Evangelio y al comulgar, Cristo nos ha señalado el compromiso a vivir como fruto de esta celebración: ser servidores de nuestros hermanos. Hay una palabra que se extrae del verbo servir y que nos puede dar una pista de cómo llevarlo a cabo: servicialidad. Así de sencillo y de práctico: ser serviciales.

 

Bendición:

 

Y la bendición de Dios todopoderoso,

Padre, Hijo y Espíritu Santo,

descienda sobre vosotros.



 

11 de Mayo

 

 

BEATO DOMINGO ITURRATE, presbítero

 

 

OJO! PONER LECTURAS DEL DIA, LIBRO DE LA DIOCESIS

 

 En el nombre del Padre...

 

La gracia, el amor y la paz de Jesús resucitado, estén con todos vosotros.

 

 

Monición de entrada. Hacemos memoria, hoy, del Beato Domingo Iturrate, presbítero, religioso trinitario. Nacido en Dima (Bizkaia) en 1901, murió en Belmonte (Cuenca) en 1927. Fue beatificado por Juan Pablo II en 1983. Sus restos reposan en Algorta, parroquia del Stmo. Redentor.

Su lema fue: "Buscaré en todas mis acciones la voluntad de Dios y su gloria". Ante la inesperada noticia de su mortal enfermedad a los 25 años, su reacción fue: "Se haga en todo y por todo la justísima, santísima y siempre acertada voluntad de Dios". Prevaleció especialmente en el culto a la Stma. Trinidad, en la caridad con los enfermos y en la atención a los pobres.

 

A. Penitencial: Porque hemos venido a celebrar con esperanza el sacramento de la fe y del amor, necesitamos pedir perdón.

 

- Tú que has prometido la paz a quienes siguen tus caminos. Señor, ten piedad.

- Tú que nos llamas a vivir la esperanza cristiana en medio del mundo. Cristo, ten piedad.

 - Tú que perdonas los pecados a quienes se convierten de veras a ti. Señor, ten piedad.

 

Que el Señor Jesús, perdone nuestros pecados,  nos ayude a amar y a vivir siempre unidos y nos lleve a la vida eterna.

 

Oración Colecta. Oremos. Dios Padre, que quisiste descubrir las riquezas de la Santísima Trinidad y del misterio Eucarístico a Domingo Iturrate, te pedimos, por su intercesión, que unidos todos los pueblos en torno al altar, te conozcan y te amen de palabra y de obra, como al único Dios vivo y verdadero, junto con el Hijo y el Espíritu Santo. Por NSJC, tu Hijo...

 

Monición a la 1ª y 2ª lectura. Los conocimientos del sabio se potencian mediante una vida de oración y el reconocimiento de los propios límites y pecados. El Señor, entonces, derramará sobre él los dones de inteligencia y piedad para que instruya correctamente a su pueblo. Escuchamos en la 1ª lectura.

El conocimiento de Cristo es para S. Pablo, un plan tan maravilloso, fruto del amor de Dios, que no cabe otra actitud que una fe profunda y una confianza segura en Dios. Escucharemos en la 2ª lectura.

 

Proclamación de la 1ª lectura. Eclesiástico 39, 8-14

 

Salmo. 15

 

Proclamación de la 2ª lectura. Fl. 3, 8-14

 

Monición al Evangelio. Lc. 12, 35-40

En el Evangelio, Jesús nos hace una invitación a la vigilancia y a la fidelidad. Más que poner el interés en las posesiones, el discípulo de Jesús debe estar esperando su venida.

 

Oración universal: Por intercesión del Beato Domingo Iturrate, presentamos nuestras peticiones al Señor, nuestro Dios.

 

1.- Por la Iglesia, para que cuente siempre con santas y abundantes vocaciones para el ministerio sacerdotal, para la vida religiosa y laical. Roguemos al Señor.

 

2.- Por los religiosos Trinitarios. Para que lleven la liberación y la salvación a todos, especialmente a los que sufren mayores necesidades, enfermedad, marginación. Roguemos al Señor.

 

3.- Por nuestras familias. Para que sigan siendo la primera escuela del amor a Dios y a los hermanos. Roguemos al Señor.

 

4.- Por nosotros. Para que busquemos siempre la voluntad y la gloria de Dios en todas nuestras acciones. Roguemos al Señor.

 

Señor, escucha estas peticiones nuestras. Por JNS.

 

 Poscomunión. Oremos. Te rogamos, Señor, que nosotros tus siervos, fortalecidos por este sacramento, aprendamos a buscarte sobre todas las cosas a ejemplo del Beato Domingo Iturrate y a ser nosotros, mientras vivamos en el mundo, imagen del hombre nuevo. Por JNS.

 

 

SI PROCEDE, HACER LA DESPEDIDA

  

Despedida. El Espíritu es la Presencia misteriosa de Dios... después de la Presencia visible que ha sido Jesús.

Pero el tiempo del Espíritu es también el tiempo de la Iglesia. Es la Iglesia, somos nosotros los que hemos venido a ser el Cuerpo de Cristo, su visibilidad, con todo lo que esto comporta de limites e imperfecciones, pero también con la certeza de que el Espíritu está aquí, con nosotros, animando siempre el Cuerpo de Jesús.


 

14 de Mayo

 

 

fiesta, san matías, Apóstol

 

lecturas propias

 

En el nombre del Padre...

 La gracia, la paz y el amor de Jesús resucitado, esté con todos vosotros.

 

Monición de entrada. Hoy hacemos memoria de San Matías, apóstol. Fue elegido por los apóstoles para ocupar el puesto de Judas, como testigo de la resurrección del Señor. Así nos lo cuentan los Hechos de los Apóstoles.

Que el ejemplo de los apóstoles y la fuerza del Espíritu Santo, nos empuje también a nosotros hoy, a llevar la Buena Noticia a todos los hombres y mujeres de nuestro mundo.

 

A. Penitencial: Pedimos perdón porque no siempre somos fieles al Evangelio de Jesús.

 

- Por las veces que no aceptamos tu llamada y nos apartamos de tu camino. Señor, ten piedad.

 

- Por las veces que nos apartamos de Ti para seguir nuestros propios criterios. Cristo, ten piedad.

 

- Por las veces que con nuestra infidelidad al Evangelio de Jesús rompemos la unidad de la Iglesia. Señor, ten piedad.

 

Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.

 

Oración Colecta. Oremos. Oh Dios, que quisiste agregar a San Matías al colegio de los apóstoles; concédenos, por sus intercesión, que podamos alegrarnos de tu predilección al ser contados entre tus elegidos. Por NSJC, tu Hijo...

 

Monición a la 1ª lectura. Desde la perspectiva de Lucas, la primera tarea de los discípulos consiste en recomponer el grupo de los doce después de la muerte de Judas. Es importante porque los doce son las columnas de la Iglesia, al igual que las doce tribus eran los cimientos de Israel. Los doce serán los testigos de Jesús en Jerusalén. La elección se lleva a cabo en un clima de armonía y oración, rasgos propios de la Iglesia después de la venida del Espíritu Santo.

 

Proclamación de la lectura. Hch. 1, 15-17.20-26

 

Salmo. 112

 

Monición al Evangelio. Jn 15, 9-17 El verdadero discípulo de Jesús debe permanecer unido a Él. Para expresar esta relación vital entre Jesús y sus discípulos se utiliza el símbolo de la vid y los sarmientos. De esta relación se deduce que la salvación no se produce de modo mágico, y por eso se insiste en la necesidad de permanecer, de dar frutos, de guardar los mandamientos, de amarse mutuamente.

 

Oración universal: Unidos en una misma esperanza, presentemos al señor nuestras necesidades.

 

1.- Por la Iglesia, para que anuncie el Reino de Dios y así sostenga la esperanza de la humanidad entera. Roguemos al Señor.

 

2.- Para que los que no conocen a Jesucristo puedan llegar a vivir la gran alegría de su Evangelio. Roguemos al Señor.

 

3.- Para que los gobernantes y todos los que tienen responsabilidades en la vida política, económica y eclesial se propongan como objetivo principal trabajar por el bienestar de todos. Roguemos al señor.

 

4.- Para que la participación sincera en la Eucaristía, nos aumente la fe, la esperanza y el amor. Roguemos al Señor.

 

Señor Jesús, escucha nuestra oración, y danos, a nosotros y a todos los hombres, tu vida y tu amor. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.

 

Poscomunión. Oremos. No te canses, Señor, de llenar a tu familia con los dones del cielo, y por la intercesión de San Matías dígnate recibirnos en la luz y en la heredad de tus santos. Por JNS.

 

Despedida. Llevamos con nosotros el Espíritu de Cristo resucitado. Vivamos con espíritu cristiano, siendo testigos evidentes de que Dios sigue amando a los hombres en Jesús resucitado.

 

Bendición.



 

15 de Mayo

 

 

SAN ISIDRO LABRADOR

 

¡OJO, LECTURAS CONTINUADAS!

 

 

En el nombre del Padre...

 

Que el Dios de la vida, que ha resucitado a su Hijo Jesús, esté con todos vosotros.

 

Monición de entrada. Hacemos hoy memoria de San Isidro, Labrador, nacido en Madrid a finales del siglo once.

La generosidad, compartiendo lo suyo con los demás, la hospitalidad, desviviéndose por todos, es lo que más destaca de su vida.

Siguiendo con la liturgia de Pascua, nos fijamos hoy, en cómo nos saludamos, cada mañana: “deseándonos la paz del Señor”;  como saludaba Jesús a sus apóstoles: “Paz a vosotros”. Es un gran regalo que nos dejó y que apreciamos y necesitamos tanto que no hay Eucaristía en la que no la pidamos.

 

A. Penitencial: La paz del Señor llega a nuestros corazones por medio del perdón, cuando nos reconocemos pecadores. En este día el perdón que invocamos es por no ser instrumentos de paz sino de discordia y malestar.

 

-       Tú, Jesús, que eres nuestra paz. Señor, ten piedad.

 

-       Tú, Jesús, que nos has prometido estar siempre con nosotros. Cristo, ten piedad.

 

-       Tú, Jesús, que nos has mostrado la voluntad del Padre. Señor, ten piedad.

 

Que el Señor Jesús, perdone nuestros pecados,  nos ayude a ser constructores de la paz y nos lleve a la vida eterna.

 

Oración Colecta. Oremos. Señor, Dios nuestro, que en la fidelidad y sencillez de San Isidro labrador nos dejaste un ejemplo de vida escondida en ti; concédenos que el trabajo de cada día humanice nuestro mundo y sea al mismo tiempo plegaria de alabanza a tu nombre. Por NSJC, tu Hijo...

 

Monición a la 1ª lectura. Al igual que ocurrió con el Señor cuando los mismos que le aclamaron el Domingo de Ramos pidieron después su crucifixión, así les sucede a los apóstoles Pablo y Bernabé. Después de una acogida clamorosa por parte de los habitantes de Antioquía, Iconio y Listra, y un prolongado tiempo de convivencia pacífica y una admirada escucha de su predicación, su actitud se vuelve hostil y de persecución.

La noticia de que Dios ha abierto la puerta de la fe a todos los seres humanos, no fue bien acogida por todos los miembros de las comunidades cristianas, especialmente por los venidos del judaísmo.

 

Proclamación de la lectura. Hc. 14, 18-27

 

Salmo. 144

 

 

Monición al Evangelio. Jn 14, 27-31

Jesús, el Señor, se muestra sorprendente en muchas ocasiones por sus afirmaciones, por sus manifestaciones o por su forma de actuar.

Para nosotros es sorprendente la insistencia con la que nos ofrece su Paz en medio de un mundo tan conflictivo.

Y es que, no se trata de una Paz exterior al hombre, política o social. Es una Paz interior que nace en quien ama a Dios con todo el corazón y al prójimo como a sí mismo.

 

Oración universal: Dios nuestro Padre, no rechaza nunca la oración de sus hijos unidos en un mismo corazón. Con esta confianza, le presentamos nuestras necesidades.

 

1.- Por la Iglesia de Jesús, para que siempre se manifieste como ejemplo de unidad y de fraternidad. Roguemos al Señor.

 

2.- Por los agricultores; para que sean atendidas sus justas demandas y vean recompensado su trabajo. Roguemos al Señor.

 

3.- Por nuestro pueblo; para que todos los ciudadanos colaboremos en la solución de los graves problemas y en el logro de una mejor calidad de vida para todos. Roguemos al Señor.

 

4.-  Para que en nuestra convivencia familiar, con las amistades, en la vecindad y el trabajo, se haga más fuerte el deseo de unidad, de comprensión y de cariño. Roguemos al Señor.

Te lo pedimos por JNS.

 

Poscomunión. Oremos. Te pedimos, Señor, que el Pan de vida que hemos recibido sea en nosotros siembra prometedora de cosecha abundante de solidaridad, para que, a imitación de San Isidro, sepamos compartir nuestro pan de cada día con nuestros hermanos los hombres. Por JNS.

 

Despedida. De nada habría servido esta celebración si alguien puede reprocharnos durante el día que somos un tormento, que no lo dejamos vivir en paz... Que nuestro compromiso sea el expresado por la bellísima oración de San Francisco de Asís: “Señor, haz de mí un instrumento de tu paz. Donde haya odio, ponga yo amor. Donde haya ofensas, ponga yo perdón. Donde haya discordias, ponga yo unión”.



 

25 de mayo

 

 

SANTA VICENTA MARIA LOPEZ Y VICUÑA, VIRGEN

 

OJO! LECTURAS CONTINUADAS

 

 

En el nombre del Padre...

 La paz de Jesús resucitado, esté con todos vosotros.

 

Monición de entrada. Recordamos hoy a Santa Vicenta Mª Lopez y Vicuña. Nació en Cascante. A los 11 años fue a Madrid. Mientras realizaba sus estudios se dedicó a la catequesis y ejerció la caridad en los barrios y en los hospitales psiquiátricos. Su preocupación fue la asistencia espiritual y material de las jóvenes dedicadas al servicio doméstico, que estaban abandonadas y en difícil situación. Para esta misión fundó el Instituto de las Hijas de María Inmaculada: pudo decir “Las chicas han vencido”. También se preocupó de promover una formación integral con respecto a las jóvenes obreras mediante escuelas nocturnas. Murió en Madrid el 26 de diciembre de 1890.

Nosotros hemos venido a celebrar la Eucaristía con el deseo de encontrarnos con el Señor.

 

A. Penitencial: Un cristiano que confía de verdad en Jesús, no puede ser un cristiano que viva con tristeza, con desconfianza. Porque no siempre estamos alegres, pedimos al Señor su perdón y su animo.

 

- Porque con frecuencia nos quejamos y nos lamentamos. Señor, ten piedad.

 

- Por las veces que amargamos a los demás con  nuestros problemas, con nuestros achaques, con nuestras dolencias. Cristo, ten piedad.

 

- Porque no acudimos confiados a Dios y a quien nos puede ayudar. Señor, ten piedad.

 

Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.

 

Oración Colecta. Oremos. Oh Dios, que concediste a Santa Vicenta María, el carisma del amor, para que, superados todos los obstáculos, intentase nuevos caminos en la promoción de la juventud trabajadora. Te pedimos, nos concedas, que siguiendo su ejemplo, manifestemos siempre tu amor en el servicio a los hermanos. Por NSJC, tu Hijo...

 

Monición a la 1ª lectura. La primera lectura, nos relata un episodio más de las numerosas persecuciones sufridas por Pablo en su misión evangelizadora. Al mismo tiempo que nos manifiesta la intervención del Señor a favor de Corinto. Es como un inicio de la importancia que la comunidad de Corinto va a desempeñar en la expansión del Evangelio, gracias al fuerte apoyo que ofreció a Pablo a sus compañeros de misión.

 

Proclamación de la lectura. Hc. 18, 9-18

 

Salmo. 46

Monición al Evangelio. Jn. 16, 20-23

En la lectura de hoy, como continuación de la de ayer, Jesús anuncia a sus discípulos su partida. El Señor va a dejar de acompañarles corporalmente y esto será causa de auténtica tristeza.

Pero quiere inculcarles el gozo de la esperanza porque se trataré de una separación pasajera y momentánea. Les enviará al Espíritu Santo y, con ello, recibirán el gozo de su venida y la alegría de la nueva vida nacida de la fe en el Señor y en su mensaje salvador.

 

Oración universal: Que Santa Vicenta María interceda por nosotros en la oración que presentamos a Dios, nuestro Padre, a favor del mundo y de la Iglesia.

 

1.- Por la Iglesia; para que acompañe siempre sus tareas de la evangelización con el testimonio del amor, de la comprensión, del respeto. Roguemos al Señor.

 

2.- Por las Hijas de María Inmaculada y por todas las instituciones eclesiales dedicadas a la educación de las jóvenes; para que sus tareas formativas sean manifestación y comunicación de su experiencia cristiana. Roguemos al Señor.

 

3.- Por las jóvenes, por las empleadas de hogar, por las trabajadoras manuales; para que encuentren orientación y la ayuda necesaria para poder desarrollar dignamente sus valores y cualidades femeninos. Roguemos al Señor.

 

4.- Por nosotros; para que estemos siempre atentos y dispuestos en descubrir y remediar cualquier clase de necesidad. Roguemos al Señor.

 

Padre, escucha las peticiones que te hacemos por intercesión de Santa Vicenta María y por mediación de tu Hijo Jesucristo nuestro Señor.

 

Poscomunión. Oremos. Señor, fortalecidos con esta Eucaristía, te pedimos que, a ejemplo de Santa Vicenta María, nuestra vida sea un esfuerzo continuo por unirnos cada vez más a ti. Por JNS.

 

 Despedida. Hermanos, los creyentes de hoy, también tenemos una misión importante que Jesús nos confía: y es que cada vez que atendemos a un enfermo, está naciendo un hombre al mundo; y en el anciano acogido, y en el desesperado al que se le escucha, y en este abrazo de perdón, y en la persona que ayudamos a encontrarse a sí misma y en esa otra a la que devolvemos las ganas de vivir.



 

26 de Mayo

 

 

S. FELIPE NERI, presbítero

 

LECTURAS CONTINUADAS

 

 

En el nombre del Padre...

 

La paz de Jesús resucitado, esté con todos vosotros.

 

Monición de entrada. Recordamos hoy a San Felipe Neri, presbítero. Nació en Florencia a principios del siglo XVI. Con su estilo de vida, la bondad, la alegría, ejerció gran influencia entre la juventud de su tiempo en Roma, donde pasó la mayor parte de su vida.

En su boca podemos poner las palabras del apóstol Pablo: “Estad alegres, tened buen ánimo, y, el Dios del amor y de la paz, estará con vosotros.

También Jesús, nos sigue invitando a amarnos unos a otros como él nos ha amado.

 

A. Penitencial: Nos ponemos en la presencia de Dios, al comenzar la Eucaristía, porque nos llama a ser sus colaboradores, reconociendo nuestros fallos.

 

- Porque no reconocemos lo bueno de los demás. Señor, ten piedad.

 

- Por nuestros prejuicios, envidias y orgullos. Cristo, ten piedad.

 

- Porque no somos fieles colaboradores de la Iglesia. Señor, ten piedad.

 

Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.

 

Oración Colecta. Oremos. Danos, Señor, una plena experiencia del misterio pascual, para que, al igual que San Felipe Neri, vivamos siempre alegres, con un mismo sentir; así tu amor y tu paz, estará siempre con nosotros. Por NSJC.

 

Monición a la 1ª lectura. Pablo es un caminante empedernido. Su inquietud por la evangelización le lleva a no poder permanecer en un mismo lugar durante mucho tiempo.

Ahora piensa llegar a Efeso para confirmar en la fe a las comunidades que ya había puesto en marcha en el viaje anterior.

Al llegar a Efeso, Pablo se encuentra con Apolo, un hombre ilustrado en el conocimiento de las Escrituras, pero su conocimiento de Jesús no era del todo completo.

La lectura de hoy nos demuestra que teniendo buena voluntad y gran entusiasmo cristiano, aunque no se tenga grandes títulos académicos, se puede hacer un gran bien al pueblos.

 

Proclamación de la lectura. Hch. 18, 23-28

 

Salmo. 46

 

Monición al Evangelio. Jn, 16, 23b-28. La misión de Jesús, es realmente hermosa, ha sido siempre la de hacer el bien. Su misión ha sido la de amar, y la cumplió de tal modo que podremos afirmar: “Habiendo amado a los suyos los amó hasta el extremo”. Pero lo realmente asombroso es que nos traspasa a nosotros el mismo amor de Dios que él trajo al mundo para que también nosotros continuemos su misión de hacer el bien y de amar.

 

Oración universal: Presentamos nuestras necesidades al Padre, confiados en su amor.

 

1.- Por los que tienen más responsabilidad en la Iglesia, y por todos los cristianos. Para que vayamos por el mundo haciendo el bien, unidos todos en un mismo amor. Roguemos al Señor.

 

2.- Por los jóvenes que se preparan para el sacerdocio. Por los que se sienten llamados del Señor. Para que respondan a esa llamada con generosidad, con entusiasmo; y para que vivan el espíritu de servicio y la unión profunda con Jesús. Roguemos al Señor.

 

3.- Por los enfermos, especialmente por los que se encuentran cerca de la muerte. Que experimenten la fuerza de Dios en su dolor, y tengan a su lado una mano amiga que les acompañe. Roguemos al Señor.

 

4.- Para que el Espíritu Santo, anunciado por Jesús, nos ayude a experimentar la grandeza de la Resurrección. Roguemos al Señor.

 

Escucha, Padre, nuestra oración. Y haz de todos nosotros activos colaboradores de tu obra de salvación. Por JNS.

 

Poscomunión. Oremos. Después de recibir los santos misterios, humildemente te pedimos, Señor, que la Eucaristía, celebrada como memorial de tu Hijo, nos haga progresar en el amor. Por JNS.

 

Despedida. La maravillosa misión que el Señor ha cumplido, en su vida terrena, es amar y hacer el bien. Y que ahora al volver al Padre, nos entrega. Esa es la misión, la “Misa”, que celebramos cada día en el altar de la vida, y en la que Cristo se hará presente.

 

Bendición.


 

 

 

 

 

Inicio

J. A. Pagola

Homilías

Lecturas del día

El Día del Señor

PPS Eucaristía