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J. A. Pagola

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CELEBRACION DEL BAUTISMO

 

 

La llegada de este niño es un motivo importante de alegría y celebración. Es la vida que irrumpe como proyecto en medio de nosotros. Nuestra tarea, como familia y comunidad, es darle un nombre y hacer que crezca en paz y dignidad humana: que su vida se logre en plenitud. Ese es nuestro compromiso humano y cristiano. Por eso a los padres os pregunto:

 Celebrante: ¿Qué nombre habéis elegido para este niño?

Padres:

 

Celebrante: ¿Qué pedís a la Iglesia de Dios para vuestro hijo?

Padres: El Bautismo.

Celebrante: Este niño, al recibir el Bautismo, participará de la vida de Jesús Resucitado. A vosotros, padres, os tocará primero cultivar la vida que hoy recibe mediante la educación cristiana. A él le tocará, más tarde, mantenerla en un mundo probablemente poco propicio a la fe. A nosotros, como comunidad cristiana, nos corresponde, hoy, orar por este niño pidiendo al Señor que este sacramento del bautismo le ayude a vivir con honestidad, con responsabilidad, a ser cariñoso, sensible a Dios, compasivo con los que sufren y miembro vivo de la Iglesia y de su pueblo.

¿Estáis dispuestos a educar así a vuestro hijo en la fe para que, ame al Señor y al prójimo, como Cristo nos enseña en el Evangelio?

Padres: Sí, estamos dispuestos.

Celebrante: Y vosotros, padrinos, ¿estáis dispuestos también a vivir en cristiano y a ayudar a sus padres en esta tarea?

Padrinos: Sí, estamos dispuestos.

Celebrante:

 la comunidad cristiana te recibe con gran alegría. Yo, en su nombre, te signo en la frente con la Cruz de Cristo Salvador. Y vosotros, padres y padrinos, hacedle también la señal de la Cruz.

 

1             DIOS NOS HABLA

                                               

Lectura de la 1ª Carta de S. Pablo a los Corintios 13, 4-8, 13

El amor es comprensivo, el amor es servicial y no tiene envidia; el amor no presume ni se engríe; no es mal educado ni egoísta; no se irrita, ni lleva cuenta del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad. Disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites, aguanta sin límites.  El amor no pasa nunca. Tres cosas hay que permanecen: la fe, la esperanza, el amor. Mirad, de ellas, la más grande es el amor. Buscad, pues, sin descanso en vuestras vidas el amor.

PALABRA DE DIOS – TE ALABAMOS, SEÑOR.

 

Lectura del Evangelio según S. Mateo  5, 13-16

Vosotros sois la sal de este mundo. Pero si la sal pierde su sabor, ¿cómo seguirá salando? Ya no sirve más que para tirarla a la calle y que la gente la pisotee.  Vosotros sois la luz del mundo. No se enciende una lámpara para meterla debajo de la mesa, al contrario, se la pone en alto de manera que alumbre a todos los que están en la casa. Pues así debe alumbrar también vuestra luz delante de los demás, para que todos vean el bien que hacéis y alaben por ello a vuestro Padre del cielo.

PALABRA DEL SEÑOR – GLORIA A TI, SEÑOR JESUS

                      

 2     PEDIMOS A DIOS

 

Celebrante: Pidámosle a Dios Padre que nos ayude a hacer las cosas bien.

Lector: Para que Dios ayude a padres y padrinos en la tarea de hacer crecer la vida y de ser ejemplo de fe viva y cercana, para este niño. Roguemos al Señor.

Todos: Te rogamos óyenos.

Lector: Para que, con la fuerza de Dios, todos ayudemos a transformar nuestra sociedad en un lugar donde haya justicia, verdad, libertad, amor y paz. Roguemos al Señor.

Todos: Te rogamos, óyenos.

Lector: Para que la parroquia, donde celebramos nuestra fe, sea una gran familia donde las niñas y los niños se sientan como en casa. Roguemos al Señor.

Todos: Te rogamos, óyenos.

Lector: Para que este niño aprenda de los mayores que hay más alegría en dar que en recibir y que toda solidaridad es fuente de felicidad. Roguemos al Señor.

Todos: Te rogamos, óyenos.

Guarda, Dios Padre nuestro, a esta familia y ayúdales a ellos y a nosotros. Por JNS.

Todos: Amén.

 

 Celebrante: Son muchísimos los que en la historia han vivido, desde sus funciones y  tareas, el proyecto de Jesús. Recordamos algunos de ellos como protectores de este niño.

 -Santa María de Nazaret, madre de Jesús y ama de casa.

Todos: Ruega por nosotros.

-San José de Nazaret, padre de Jesús y carpintero de oficio. Ruega por nosotros.

-San Juan Bautista, primo de Jesús y profeta de Dios. Ruega por nosotros.

-San Pedro y San Pablo, discípulos de Jesús y pioneros del Evangelio. Rogad por nosotros.

-San Francisco de Asís, sencillo y fraterno, que vivía con pocas cosas. Ruega por nosotros.

-Santa Isabel de Hungría, reina y con quien los pobres se sentían a gusto. Ruega por nosotros.

-San Ignacio de Loyola, contemplativo y activo, creador de fraternidad., Ruega por nosotros.

-Santa Teresa de Ávila, monja escritora, y unida a Jesús. Ruega por nosotros.

-San Juan de la Cruz, pequeño y valiente, poeta y místico. Ruega por nosotros.

San Francisco Javier, misionero de Jesús. Ruega por nosotros.

San Isidro, labrador y hombre de oración. Ruega por nosotros.

San Valentín de Berriochoa, pelotari, obispo y mártir. Ruega por nosotros.

 

 3      LA BENDICIÓN DEL AGUA

El agua puede tener en sí, algo de amenazador, ser un instrumento de muerte. Pero el agua viva de la fuente simboliza la fecundidad que, en medio del desierto, hace florecer un oasis de vida.

 

Dios Padre, que te sirves del agua para significar la vida nueva y la integridad de quienes quieren seguir los pasos de Jesús, te pedimos, ahora, que la eficacia del Espíritu Santo descienda sobre el agua de esta concha.

Que esta agua realice en este Bautismo lo que significa: Sumergirse en los lazos de la muerte para morir al pecado y salir de ellos para una vida nueva, como la de Jesús, limpia y verdadera.

 

 4 RENUNCIAS Y PROFESION DE FE

 

Celebrante: Queridos padres, padrinos, familiares y amigos: En el Bautismo, este niño que habéis presentado a la Iglesia, va a recibir, por el agua y el Espíritu Santo, una nueva vida que brota del amor de Dios.

Vosotros, por vuestra parte, debéis esforzaros en educarlo en la fe, dando ejemplo, de tal manera que este niño experimente en su vida la misericordia de Dios y crezca en él día a día. ¿Estáis dispuestos a ello?

Todos: Sí, estamos dispuestos.

 

Declaremos, pues, públicamente, nuestra renuncia a todo lo que se opone a la vida nueva de Jesús.

 

Celebrante: ¿Renunciáis a creeros superiores a los demás: a vivir en el abuso, en la violencia, en la intolerancia, en la discriminación racial, el cinismo, el egoísmo y el desprecio a los diferentes?

Todos: Sí, renunciamos.

Celebrante: ¿Renunciáis a inhibiros ante las injusticias del mundo, lejanas y cercanas, por cobardía, pereza, comodidad o ventaja personal?

Todos: Sí, renunciamos.

Celebrante: ¿Renunciáis a la envidia, al odio, a la pereza, a la cobardía, a la tristeza, a la desconfianza, a la falta de fe, de esperanza y de caridad?

Todos: Sí, renunciamos.

      

Celebrante: ¿Creéis en Dios, Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra?

Todos: Sí, creemos.

Celebrante: ¿Creéis en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que nació de Santa María Virgen, murió, fue sepultado, resucitó de entre los muertos y está sentado a la derecha del Padre?

Todos: Sí, creemos.

Celebrante: ¿Creéis en el Espíritu Santo, en la Santa Iglesia católica, la comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurrección de los muertos y en la vida eterna?

Todos: Sí, creemos.                                                             

  

5                 EL BAUTIZO

 

¿Queréis, por tanto, que vuestro hijo sea bautizado en la fe de la Iglesia que juntos acabamos de proclamar?

 

Padres: Sí, queremos.     

 

Yo te bautizo en el nombre

del Padre y del Hijo y del

Espíritu Santo.

 

                                                       Nik bateatzen zaitut

Aitaren eta Semearen eta

Espíritu Santuaren izenean.

 

 

 6      EL ACEITE CONSAGRADO

 El óleo perfumado hace referencia a una costumbre existente en Israel que consistía en ungir con aceite a determinados personajes el día en que se les encomendaba una misión. Hoy, la Unción en el Bautizo, indica el encargo de una misión para este nuevo cristiano: vivir según el Evangelio, practicando la justicia.

 

Celebrante: Que por este aceite consagrado, símbolo de vigor, Dios te comunique la fuerza del Espíritu Santo para cumplir tu misión de bautizado en igualdad y dignidad.

 

7       la VESTIDURA BLANCA

 Celebrante:

Ya eres nueva criatura y has sido revestido de Cristo. Este lienzo blanco sea signo de tu dignidad de cristiano. Ayudado por la palabra y el ejemplo de los tuyos, vístelo hasta la vida eterna.

Todos: Amén.

 

8  LA ENTREGA DEL CIRIO: LUZ

    Recibid la luz de Cristo.

Celebrante: A vosotros, padres y padrinos, se os invita a haceros luz y a iluminar el camino de vuestro hijo y ahijado. A toda la comunidad cristiana se le pide comportarse como hijos del día, desterrando todos los comportamientos oscuros. ¿Estáis dispuestos a ello?

Todos: Sí, estamos dispuestos

  

EL PADRENUESTRO – GURE AITA

 

Jesús enseñó a sus discípulos a nombrar a Dios como Padre, “Abba”. Además les enseñó cómo era su “corazón”: generoso, misericordioso, bueno… Todo un programa de vida. Enseñádselo a vuestro hijo rezándolo con él como lo hacemos ahora juntos:

  

Padre nuestro que estás en el cielo

Santificado sea tu nombre

Venga a nosotros tu reino.

Hágase tu voluntad

en la tierra como en el cielo.

Danos hoy

nuestro pan de cada día.

perdona nuestras ofensas

como también nosotros perdonamos

a los que nos ofenden.

No nos dejes caer en la tentación

Y líbranos del mal. Amén.

  

Gure aita, zeruetan zarana:

santu izan bedi zure izena, 

etor bedi zure erreiñua,

egin bedi zure naia,

zeruan bezela lurrean bere.

Emoiguzu gaur

egun ontako ogia.

Parkatu gure zorrak,

geuk bere gure zordunai

parkatzen dautsegun ezkero;

eta ez gu tentaldira eroan

baiña atara gagizuz gatxetik.

 

 

 

BENDICIÓN FINAL

 

El Señor bendiga a esta madre, para que siga haciendo posible la vida de su hijo.

El Señor bendiga a este padre para que junto, a su esposa, transforme su hogar en una comunidad de amor.

El Señor bendiga a estos padrinos, para que allí donde vivan sean ejemplo de vida cristiana para este ahijado que hoy apadrinan.

El Señor bendiga a esta comunidad con la abundancia de su paz y su ternura.

Y la bendición de Dios misericordioso: Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre vosotros.

Podéis ir en paz y cumplid vuestros compromisos aceptados en el Bautismo.

 


 BAUTIZO EN FEMENINO

     

  

CELEBRACIÓN del bautismo

 

La llegada de esta niña es un motivo importante de alegría y celebración. Es la vida que irrumpe como proyecto en medio de nosotros. Nuestra tarea, como familia y comunidad, es darle un nombre y hacer que crezca en paz y dignidad humana: que su vida se logre en plenitud. Ese es nuestro compromiso humano y cristiano. Por eso a los padres os pregunto:

 

Celebrante: ¿Qué nombre habéis elegido para esta niña?

Padres:

 Celebrante: ¿Qué pedís a la Iglesia de Dios para  vuestra hija?

Padres: El Bautismo.

Celebrante: Esta niña, al recibir el Bautismo, participará de la vida de Jesús Resucitado. A vosotros, padres, os tocará primero cultivar la vida que hoy recibe mediante la educación cristiana. A ella le tocará, más tarde, mantenerla en un mundo probablemente poco propicio a la fe. A nosotros, como comunidad cristiana, nos corresponde, hoy, orar por esta niña pidiendo al Señor que este sacramento del bautismo le ayude a vivir con honestidad, con responsabilidad, a ser cariñosa, sensible a Dios, compasiva con los que sufren y miembro vivo de la Iglesia y de su pueblo.

¿Estáis dispuestos a educar así a vuestra hija en la fe para que, ame al Señor y al prójimo, como Cristo nos enseña en el Evangelio?

Padres: Sí, estamos dispuestos.

Celebrante: Y vosotros, padrinos, ¿estáis dispuestos también a vivir en cristiano y a ayudar a sus padres en esta tarea?

Padrinos: Sí, estamos dispuestos.

Celebrante:

 la comunidad cristiana te recibe con gran alegría. Yo, en su nombre, te signo en la frente con la Cruz de Cristo Salvador. Y vosotros, padres y padrinos, hacedle también la señal de la Cruz.

 
 

1             DIOS NOS HABLA

                                                 

Lectura de la 1ª Carta de S. Pablo a los Corintios 13, 4-8ª, 13

El amor es comprensivo, el amor es servicial y no tiene envidia; el amor no presume ni se engríe; no es mal educado ni egoista; no se irrita, ni lleva cuenta del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad. Disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites, aguanta sin límites.  El amor no pasa nunca. Tres cosas hay que permanecen: la fe, la esperanza, el amor. Mirad, de ellas, la más grande es el amor. Buscad, pues, sin descanso en vuestras vidas el amor.

PALABRA DE DIOS – TE ALABAMOS, SEÑOR.

 

Lectura del Evangelio según S. Mateo  5, 13-16

Vosotros sois la sal de este mundo. Pero si la sal pierde su sabor, ¿cómo seguirá salando? Ya no sirve más que para tirarla a la calle y que la gente la pisotee.  Vosotros sois la luz del mundo. No se enciende una lámpara para meterla debajo de la mesa, al contrario, se la pone en alto de manera que alumbre a todos los que están en la casa. Pues así debe alumbrar también vuestra luz delante de los demás, para que todos vean el bien que hacéis y alaben por ello a vuestro Padre del cielo.

PALABRA DEL SEÑOR – GLORIA A TI, SEÑOR JESUS

                      

 2     PEDIMOS A DIOS

Celebrante: Pidámosle a Dios Padre que nos ayude a hacer las cosas bien.

Lector: Para que Dios ayude a padres y padrinos en la tarea de hacer crecer la vida y de ser ejemplo de fe viva y cercana, para esta niña. Roguemos al Señor.

Todos: Te rogamos óyenos.

Lector: Para que, con la fuerza de Dios, todos ayudemos a transformar nuestra sociedad en un lugar donde haya justicia, verdad, libertad, amor y paz. Roguemos al Señor.

Todos: Te rogamos, óyenos.

Lector: Para que la parroquia, donde celebramos nuestra fe, sea una gran familia donde las niñas y los niños se sientan como en casa. Roguemos al Señor.

Todos: Te rogamos, óyenos.

Lector: Para que esta niña aprenda de los mayores que hay más alegría en dar que en recibir y que toda solidaridad es fuente de felicidad. Roguemos al Señor.

Todos: Te rogamos, óyenos.

Guarda, Dios Padre nuestro, a esta familia y ayúdales a ellos y a nosotros. Por JNS.

Todos: Amén.

 

 Celebrante: Son muchísimos los que en la historia han vivido, desde sus funciones y  tareas, el proyecto de Jesús. Recordamos algunos de ellos como protectores de esta niña.

 

-Santa María de Nazaret, madre de Jesús y ama de casa.

Todos: Ruega por nosotros.

-San José de Nazaret, padre de Jesús y carpintero de oficio. Ruega por nosotros.

-San Juan Bautista, primo de Jesús y profeta de Dios. Ruega por nosotros.

-San Pedro y San Pablo, discípulos de Jesús y pioneros del Evangelio. Rogad por nosotros.

-San Francisco de Asís, sencillo y fraterno, que vivía con pocas cosas. Ruega por nosotros.

-Santa Isabel de Hungría, reina y con quien los pobres se sentían a gusto. Ruega por nosotros.

-San Ignacio de Loyola, contemplativo y activo, creador de fraternidad., Ruega por nosotros.

-Santa Teresa de Ávila, monja escritora, y unida a Jesús. Ruega por nosotros.

-San Juan de la Cruz, pequeño y valiente, poeta y místico. Ruega por nosotros.

San Francisco Javier, misionero de Jesús. Ruega por nosotros.

San Isidro, labrador y hombre de oración. Ruega por nosotros.

San Valentín de Berriochoa, pelotari, obispo y mártir. Ruega por nosotros.

 

 3      LA BENDICIÓN DEL AGUA

El agua puede tener en sí, algo de amenazador, ser un instrumento de muerte. Pero el agua viva de la fuente simboliza la fecundidad que, en medio del desierto, hace florecer un oasis de vida.

 Dios Padre, que te sirves del agua para significar la vida nueva y la integridad de quienes quieren seguir los pasos de Jesús, te pedimos, ahora, que la eficacia del Espíritu Santo descienda sobre el agua de esta concha.

Que esta agua realice en este Bautismo lo que significa: Sumergirse en los lazos de la muerte para morir al pecado y salir de ellos para una vida nueva, como la de Jesús, limpia y verdadera.

 

 4 RENUNCIAS Y PROFESION DE FE

 Celebrante: Queridos padres, padrinos, familiares y amigos: En el Bautismo, esta niña que habéis presentado a la Iglesia, va a recibir, por el agua y el Espíritu Santo, una nueva vida que brota del amor de Dios.

Vosotros, por vuestra parte, debéis esforzaros en educarle en la fe, dando ejemplo, de tal manera que esta niña experimente en su vida la misericordia de Dios y crezca en ella día a día. ¿Estáis dispuestos a ello?

Todos: Sí, estamos dispuestos.

 

Declaremos, pues, públicamente, nuestra renuncia a todo lo que se opone a la vida nueva de Jesús.

 

Celebrante: ¿Renunciáis a creeros superiores a los demás: a vivir en el abuso, en la violencia, en la intolerancia, en la discriminación racial, el cinismo, el egoísmo y el desprecio a los diferentes?

Todos: Sí, renunciamos.

Celebrante: ¿Renunciáis a inhibiros ante las injusticias del mundo, lejanas y cercanas, por cobardía, pereza, comodidad o ventaja personal?

Todos: Sí, renunciamos.

Celebrante: ¿Renunciáis a la envidia, al odio, a la pereza, a la cobardía, a la tristeza, a la desconfianza, a la falta de fe, de esperanza y de caridad?

Todos: Sí, renunciamos.

      

Celebrante: ¿Creéis en Dios, Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra?

Todos: Sí, creemos.

Celebrante: ¿Creéis en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que nació de Santa María Virgen, murió, fue sepultado, resucitó de entre los muertos y está sentado a la derecha del Padre?

Todos: Sí, creemos.

Celebrante: ¿Creéis en el Espíritu Santo, en la Santa Iglesia católica, la comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurrección de los muertos y en la vida eterna?

Todos: Sí, creemos.                                                             

 

5                 EL bautiZo

 ¿Queréis, por tanto, que vuestra hija sea bautizada en la fe de la Iglesia que juntos acabamos de proclamar?

 

Padres: Sí, queremos.     

 

Yo te bautizo en el nombre

del Padre y del Hijo y del

Espíritu Santo.

 

                                                            Nik bateatzen zaitut

Aitaren eta Semearen eta

Espíritu Santuaren izenean.

 

 

 6      EL ACEITE CONSAGRADO

 El óleo perfumado hace referencia a una costumbre existente en Israel que consistía en ungir con aceite a determinados personajes el día en que se les encomendaba una misión. Hoy, la Unción en el Bautizo, indica el encargo de una misión para este nuevo cristiano: vivir según el Evangelio, practicando la justicia.

 

Celebrante: Que por este aceite consagrado, símbolo de vigor, Dios te comunique la fuerza del Espíritu Santo para cumplir tu misión de bautizada en igualdad y dignidad.

 

7       la VESTIDURA BLANCA

 Celebrante:

Ya eres nueva criatura y has sido revestida de Cristo. Este lienzo blanco sea signo de tu dignidad de cristiana. Ayudada por la palabra y el ejemplo de los tuyos, vistelo hasta la vida eterna.

Todos: Amén.

 

8  LA ENTREGA DEL CIRIO: LUZ

    Recibid la luz de Cristo.

Celebrante: A vosotros, padres y padrinos, se os invita a haceros luz y a iluminar el camino de vuestra hija y ahijada. A toda la comunidad cristiana se le pide comportarse como hijos del día, desterrando todos los comportamientos oscuros. ¿Estáis dispuestos a ello?

Todos: Sí, estamos dispuestos

 

 

EL PADRENUESTRO – GURE AITA

 Jesús enseñó a sus discípulos a nombrar a Dios como Padre, “Abba”. Además les enseñó cómo era su “corazón”: generoso, misericordioso, bueno… Todo un programa de vida. Enseñádselo a vuestra hija rezándolo con ella como lo hacemos ahora juntos:

 

 Padre nuestro que estás en el cielo

Santificado sea tu nombre

Venga a nosotros tu reino.

Hágase tu voluntad

en la tierra como en el cielo.

Danos hoy

nuestro pan de cada día.

perdona nuestras ofensas

como también nosotros perdonamos

a los que nos ofenden.

No nos dejes caer en la tentación

Y líbranos del mal. Amén.

 

 Gure aita, zeruetan zarana:

santu izan bedi zure izena, 

etor bedi zure erreiñua,

egin bedi zure naia,

zeruan bezela lurrean bere.

Emoiguzu gaur

egun ontako ogia.

Parkatu gure zorrak,

geuk bere gure zordunai

parkatzen dautsegun ezkero;

eta ez gu tentaldira eroan

baiña atara gagizuz gatxetik.

 

 

 

BENDICIÓN FINAL

 

 

El Señor bendiga a esta madre, para que siga haciendo posible la vida de su hija.

El Señor bendiga a este padre para que junto, a su esposa, transforme su hogar en una comunidad de amor.

El Señor bendiga a estos padrinos, para que allí donde vivan sean ejemplo de vida cristiana para esta ahijada que hoy apadrinan.

El Señor bendiga a esta comunidad con la abundancia de su paz y su ternura.

Y la bendición de Dios misericordioso: Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre vosotros.

Podéis ir en paz y cumplid vuestros compromisos aceptados en el Bautismo.

 

 

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