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FELIZ VERANO - ONDO PASAU...

 

Grupo de liturgia

"Sin este cimiento fuerte de la oración, todo edificio va falso"

 

PARA LA SEMANA

 


 

Señor Jesús, la celebración de hoy
invita a pedirte que nuestro corazón
esté inquieto hasta encontrarte
y, habiéndote encontrado, no nos cansemos
de seguirte, de escuchar tu palabra
y de buscarte aún más
para seguir muy de cerca tus pasos.

Gracias, Señor Jesús,
por haber querido venir hasta nosotros,
y por habernos dejado signos sencillos
y valiosos de tu presencia en tu palabra,
en el pan y el vino de la Eucaristía,
y sobre todo en cada uno de tus hermanos y nuestros hermanos.

Concede a todos hambre y sed de justicia,
de paz, de fraternidad, de reconciliación
que conduzca a las personas a buscarte.

Haz que los que formamos la Iglesia
sepamos indicar el camino que conduce a ti,
y ayúdanos a convertirnos,
para que no pongamos tropiezos a quienes te buscan.

Señor Jesús, danos tu mano
y el coraje de tu Espíritu Santo
para podernos liberar
de tantas cosas que perecen
y que se han apoderado de nuestro corazón.
Que no busquemos signos extraordinarios
para decidirnos a seguirte con mayor fidelidad,
sino que nosotros mismos podamos
ser un signo elocuente de tu presencia en el mundo.

 

 

CONTRAPORTADA

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Oración de San Ignacio de Loyola

 

 

Oración de Santa Teresa de Jesús

 

VIVO SIN VIVIR EN MI

Vivo sin vivir en mí
Y tan alta vida espero
Que muero porque no muero.

Vivo ya fuera de mí,
Después que muero de amor;
Porque vivo en el Señor,
Que me quiso para sí:
Cuando el corazón le di
Puso en él este letrero,
Que muero porque no muero.

Esta divina prisión,
Del amor con que yo vivo,
Ha hecho a Dios mi cautivo,
Y libre mi corazón;
Y causa en mí tal pasión
Ver a Dios mi prisionero,
Que muero porque no muero.

¡Ay, qué larga es esta vida!
¡Qué duros estos destierros!
¡Esta cárcel, estos hierros
En que el alma está metida!
Sólo esperar la salida
Me causa dolor tan fiero,
Que muero porque no muero.

¡Ay, qué vida tan amarga
Do no se goza el Señor!
Porque si es dulce el amor,
No lo es la esperanza larga:
Quíteme Dios esta carga,
Más pesada que el acero,
»

Que muero porque no muero.

Sólo con la confianza
Vivo de que he de morir,
Porque muriendo el vivir
Me asegura mi esperanza;
Muerte do el vivir se alcanza,
No te tardes, que te espero,
Que muero porque no muero.

Mira que el amor es fuerte;
Vida no me seas molesta,
Mira que sólo te resta,
Para ganarte, perderte;
Venga ya la dulce muerte,
El morir venga ligero
Que muero porque no muero.

Aquella vida de arriba,
Que es la vida verdadera,
Hasta que esta vida muera,
No se goza estando viva:
Muerte, no me seas esquiva;
Viva muriendo primero,
Que muero porque no muero.

Vida, ¿qué puedo yo darte
A mi Dios, que vive en mi,
Si no es el perderte a ti,
Para merecer ganarte?
Quiero muriendo alcanzarte,
Pues tanto a mi amado quiero,
Que muero porque no muero.

 

 

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