"Amaos los unos a los otros, como yo os he amado"

(Juan 13, 34)

COMO PARROQUIA TENEMOS UNA MISIÓN

  • Proponer el Evangelio de Jesús
  • Ofrecerse a quienes buscan
  • Rezar y celebrar la presencia de Dios
  • Servir a los necesitados y excluidos
  • Brindar a la sociedad valores que ayudan a crecer como personas y a mejorar la convivencia
  • Testimoniar un estilo de vida de acuerdo con el Evangelio

PARA CUMPLIR ESTA MISIÓN, QUEREMOS QUE LA PARROQUIA...

  • Se financie con las aportaciones de los propios creyentes
  • Funcione sin ninguna injerencia o presión ajena
  • Continúe con su estilo de gratuidad y disponibilidad
  • Pague al personal a su servicio
  • Disponga de medios sencillos y actuales
  • Mantenga dignamente el templo y sus locales
  • Acoja y atienda convenientemente a los necesitados

TRANSFERENCIA BANCARIA

Titular: Parroquia San Vicente Mártir de Abando
Cuenta: ES72-0075-0005-6506-0148-6379 (Banco Santander)

LA AUTOFINANCIACIÓN ES EL CAMINO

El ideal es que seamos los propios feligreses quienes lo sufraguemos. Es lo que se llama autofinanciación: es el reto que debemos asumir todos los católicos responsables.

Pero la autofinanciación no se consigue solo con la celebración de una jornada especial, ni tan solo con lo que se recoge los domingos en el templo. Hay otra forma más consciente y responsable: la suscripción familiar. Es cómoda, estable y desgrava en la Declaración de la Renta. Y por supuesto, se puede dar de baja.

La suscripción además da la oportunidad de colaborar a más personas y familias: es más corresponsable.

PARA QUE LA PARROQUIA VIVA, TU AYUDA ES VITAL

Con un poco de ayuda de cada uno, el mantenimiento de nuestra Parroquia está en nuestras manos. Con un pequeño esfuerzo económico por tu parte es suficiente para que consigamos, entre todos, la autofinanciación de nuestra Iglesia.

Decide en conciencia según tus posibilidades, pero no dejes de aportar tu ayuda.

Si te parece, rellena el boletín de suscripción y háznoslo llegar a la Parroquia.

RECUERDA

La Parroquia vive también gracias a la aportación gratuita de muchas personas que le dedican su tiempo, sus cualidades y su fe.